FICHA TÉCNICA



Notas El autor comenta el modo en que la compañía de Antonio Haro Oliva produce sus obras, a partir de información proporcionada por el propio productor

Referencia Armando de Maria y Campos, “Los personajes cortados a la medida de los actores...”, en El Heraldo de México, 7 febrero 1966, p. 5.




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Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   7 de febrero de 1966

Columna Escenarios

Los personajes cortados a la medida de los actores...

Armando de Maria y Campos

El tema de los autores que escriben dramas, comedias o sainetes a la medida de los actores que los van a representar es tan antiguo que se perdería, si tratáramos de situarlo, en las sombras de la noche teatral. Hay épocas que se caracterizan por la calidad extraordinaria de los actores, o por el talento y la sensibilidad de las actrices y otras más por la de las parejas que son principales figuras de una Compañía de teatro. Este caso no se ha dado en México, si no hasta recientes años, como explicaré adelante.

En España muchos autores escribían, que equivale a cortar el personaje, a la medida de Calvo o de Vico. Y durante largos años María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza tuvieron sus autores "de casa", lo que equivale a que escribían personajes cortados a la medida de las posibilidades artísticas de quienes los re­presentarían.

La frecuencia con que el humorista Carlos León y el productor y director Antonio Haro Oliva colaboran en las obras que protagoniza la actriz Nadia Haro Oliva, hace pensar que ambos se ponen de acuerdo para crear los personajes a la medida de la actriz galomexicana. Ahora resulta que no es así. Mi amigo don Antonio Haro Oliva me aclara que él traduce, corta y adapta las obras del Arlequín, pensando como es lógico en Nadia, "porque únicamente por ella hago teatro". Son sus palabras. Y agrega: "después le paso la obra a Carlos para que como buen escritor haga las correcciones necesarias y agregue uno que otro chiste, pero no siempre todos los chistes son de Carlos, pues el idioma francés se presta a muchos juegos de palabras y el tipo de teatro que hacemos, ligero, siempre trae chistes originales. Con esta pequeña aclaración doy al autor lo bueno que tenga la obra y cargo personalmente con la responsabilidad de la adaptación, que sí considero necesaria para nuestro público, en algunos casos".

A Antonio lo que es de Antonio y a Carlos lo que es de Carlos. Es lo justo. Por eso formamos esta croniquilla con una aclaración pertinente que nos conduce a una verdad ignorada por muchos.