FICHA TÉCNICA



Título obra La pareja dispareja

Notas de autoría Raúl Zenteno / traducción y adaptación

Elenco Manolo Fábregas, Mauricio Garcés

Productores Manolo Fábregas

Referencia Armando de Maria y Campos, “La pareja dispareja, por Manolo Fábregas y Mauricio Garcés, en el Teatro M. Fábregas”, en El Heraldo de México, 6 febrero 1966, p. 3.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   6 de febrero de 1966

Columna Escenarios

La pareja dispareja, por Manolo Fábregas y Mauricio Garcés, en el Teatro M. Fábregas

Armando de Maria y Campos

No Se quién será el autor original de la comedia en tres actos La pareja dispareja, que presenta en el teatro de su nombre el productor Manolo Fábregas. En los programas únicamente figura como traductor y adaptador, el Sr. Raúl Zenteno, que se dedica a estas tareas. Probablemente su origen sea norteamericano. Las comedias de los autores del Norte son cada vez más difíciles de definir porque generalmente están integradas por géneros teatrales antiguos o en desuso. Salvo uno que otro autor de raigambre europea, el resto de los norteamericanos no logra ser original.

La comedia La pareja dispareja está escrita con indudable aire de farsa y en algunos momentos recuerda a alguna de las que se incluían en los circos famosos de antaño. ¿Quién no recuerda a Ricardo Bell y su Patiño? Estos personajes desarrollaban un diálogo en el que entre preguntas y respuestas ensartaban cuanto chiste podían, en su mayoría de actualidad. Esta costumbre siguió hasta las primeras épocas de Cantinflas y Chilinsky.

Con el pretexto de que el personaje que es Manolo Fábregas brinda hospedaje a un amigo, que es el personaje que interpreta Garcés, la comedia se desarrolla medularmente dialogada, como si estuviera inspirada en los diálogos de Bell y su Patiño. Unas veces Fábregas hace de Bell, otras de Patiño, y lo mismo ocurre con Garcés. Nunca están de acuerdo. Los amigos que se quieren forman una pareja dispareja. Y así corre el río de los tres actos y podría seguir corriendo hasta seis, porque no le falta amenidad, agilidad y actualidad.

Por supuesto que este diálogo se sustenta en un débil argumento. Varios amigos se reúnen a jugar una partida de poker los viernes de cada semana. Estos personajes son como ilustraciones al diálogo de Manolo Fábregas y Mauricio Garcés que de no ser sostenido por ellos tal vez no despertaría en el público el Mismo interés. Los personajes son a su medida. Eso es todo.