FICHA TÉCNICA



Título obra La pícara Cocó

Autoría Marcel Mithois

Notas de autoría Carlos León / adaptación

Dirección Antonio Haro Oliva

Elenco Nadia Haro Oliva, Fernando Ciangherotti, Guillermo Orea

Espacios teatrales Teatro Arlequín

Referencia Armando de Maria y Campos, “La pícara Cocó, de Marcel Mithois, en el Arlequín”, en El Heraldo de México, 22 enero 1966, p. 5.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   22 de enero de 1966

Columna Escenarios

La pícara Cocó, de Marcel Mithois, en el Arlequín

Armando de Maria y Campos

Al hacerse la historia del teatro en México los historiadores del futuro se tendrán que referir al género de teatro que implantó la actriz franco mexicana Nadia Haro Oliva. Es un teatro que no se parece a ninguno otro. El procedimiento es sencillísimo: se toma una comedia francesa de tipo vodevilesco, no importa la época en que fuera escrita y se le entrega al humorista Carlos León, éste con su humor negro pero ágil la rehace con chistes de actualidad y, sobre todo la corta, buen modisto de obras teatrales, a la medida de Nadia Haro Oliva; éste a su vez la pone en manos de Antonio Haro Oliva y entre todos, Nadia, Antonio y Carlos, componen una comedieta que tiene un ligero aire de vodevil y que no tiene más propósito que el de hacer reír y hacer pasar el rato.

A veces la comedieta tiene interés, otras no. Pero el ingenio de unos y la gracia de Nadia la hacen apta "para dos horas de diversión". No quedará nada de ella. Para hacer uso de un lugar común francés diríamos que se desvanece como una burbuja de champaña a veces no legítimo.

La última que ha puesto Nadia en el Teatro Arlequín se titula La Pícara Cocó y su autor responsable en los programas es Marcel Mithois. Afortunadamente aborda un tema original que da ocasión a todos para que la comedieta haga pasar dos horas divertidas. Al caer el telón el público se queda satisfecho y en espera de otra de este mismo tipo.

En esta ocasión el reparto fue extenso y todo de categoría, lo que elevó la calidad de la pieza. Nadia ya no podrá hacer otra actriz que Nadia. Eso lo sabe el público y se conforma, pero como en esta ocasión intervienen actores de la categoría de Ciangherotti y Guillermo Orea el juego escénico adquiere mayor importancia y la pieza resulta más divertida. La dirección es hábil y graciosa, de acuerdo con las posibilidades del escenario.

El publico no sale defraudado, que es lo que importa en todo comercio y sin que se moleste a nadie ha sido representada una pieza más. El cronista la registra como es su obligación y hace justicia a los intérpretes declarando que cada uno en su categoría cumple satisfactoriamente.