FICHA TÉCNICA



Título obra La pequeña choza

Autoría André Roussin

Elenco Ana Luisa Peluffo, Guillermo Murray, José Gálvez

Espacios teatrales Teatro Principal

Referencia Armando de Maria y Campos, “La pequeña choza, de André Roussin, en el Teatro Principal”, en El Heraldo de México, 27 diciembre 1965, p. 2.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   27 de diciembre de 1965

Columna Escenarios

La pequeña choza, de André Roussin, en el Teatro Principal

Armando de Maria y Campos

Escribo lejos de mis archivos y por eso no puedo precisar el año en que se representó en México por primera vez la comedia de André Roussin que alcanzó mediano éxito. Pero no importa. Sucede en México que la reposición de cada pieza antigua es realizada por persona distinta y así las versiones resultan diferentes. La pequeña choza es la que encuentran tres náufragos –una mujer y dos hombres– en una isla perdida del mar Pacífico. Más bien son dos chozas, lo que prueba que otros náufragos han habitado temporalmente ese islote.

¿Dos hombres y una mujer, en una comedia francesa?. El lector más lego supondrá que el conflicto es un triángulo y que los dos franceses, como franceses para teatro de exportación, llegan a un arreglo compartiendo la mujer por semana, con la circunstancia de que uno de ellos es el marido. Después aparece un negro, también náufrago. ¿Vale la pena readaptar y reponer pieza de tan escasa importancia para que luzca su bella figura una vedette de cabarets de lujo?

Francamente no. Por eso no es mal hablar del teatro en México al afirmar que va a la deriva. La vedette es la señora Ana Luisa Peluffo, más popular por su vida pública que por sus dotes artísticas. Hay que decirlo sin ambages, porque el crítico que no es sincero se traiciona a sí mismo. La señora Peluffo no es actriz. No tiene idea de lo que es el teatro. Y tal vez no tenga tiempo para llegar a entender esto. Actúa como vedette de cabaret de Insurgentes, al lado de dos buenos actores que ¡como hay que vivir, trabajan en lo que salga! Guillermo Murray, excelente galán, se muestra cual es. José Gálvez, que es un actor de sube y baja, saca su personaje a base de oficio. Y para el negro no fue elegido un actor sino un miembro de la ANDA, al que le llaman Mr. México, y sus razones habrá. Nosotros, en esto de los títulos de belleza masculina, no hemos tomado nunca arte ni parte.

El río teatral del año 1965 corrió con muy poca agua y ha venido a desembocar en un charco; no pudo llegar al mar, que es el morir. Y como ha concluido hay que pensar en su epitafio: fue un desierto, que, traducido al lenguaje de nuestros convencionalismos, significa que todo lo hecho debe considerarse desierto.