FICHA TÉCNICA



Título obra Escuela de cortesanos

Autoría Wilberto Cantón

Dirección Héctor Gómez

Elenco Sergio Bustamante, Enrique del Castillo, Julio Monterde, Karina Duprez

Espacios teatrales Patio de la Antigua Escuela de Medicina

Productores Unión Nacional de Autores

Referencia Armando de Maria y Campos, “Escuela de cortesanos, de Wilberto Cantón, en el antiguo patio de la Escuela de Medicina”, en El Heraldo de México, 13 diciembre 1965, p. 3.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   13 de diciembre de 1965

Columna Escenarios

Escuela de cortesanos, de Wilberto Cantón, en el antiguo patio de la Escuela de Medicina

Armando de Maria y Campos

La Unión Nacional de Autores se propone presentar en escenarios arquitectónicos, coloniales por supuesto, varias piezas de autores del país que encuadren dentro de esos marcos. La primera que ha presentado la UNA ha sido una pieza del infatigable propulsor del teatro nuestro, Wilberto Cantón, y ésta ha sido Escuela de cortesanos, que fue presentada dentro de uno de los concursos para autores noveles por el INBA el 20 de junio de 1954, en función única.

Ahora vuelve al público en temporada semiformal. Entonces la crítica la recibió con simpatía y estímulo y reconoció su propósito de que fuera comprendida como comedieta al estilo italiano en aire de farsa y con ritmo de ballet. Por supuesto, Escuela de cortesanos continúa alentando este triple género, que puede ser acentuado o disminuido de acuerdo con la fantasía, la técnica y la habilidad del director. Esta vez el joven director, hasta hace poco actor, Héctor Gómez, le dio un ritmo de farsa delirante con carreras y barullos, con el propósito de cubrir la extensa área aprovechable del gran patio del que fuera edificio de la Inquisición en remotos tiempos coloniales. La novedad de la presentación consistió en que todos los personajes visten de blanco impoluto, con vivos dorados, a la usanza colonial en época indefinida. La representación fue excelente de acuerdo con la categoría de los actores que intervinieron, que va de Sergio Bustamante, Enrique del Castillo y Julio Monterde hasta incipientes principiantes. Merece especial mención la señorita Karina Duprez, de abolengo artístico, ¡quince años recién cumplidos!

La pieza de Wilberto Cantón es la misma de hace años. Esto es obvio. Pero ahora el crítico la escucha con mayor interés porque es, con El barco, un incunable de la producción de Cantón. ¿Ha evolucionado el distinguido comediógrafo?. Escuchando la farsa-ballet inspirada en los clásicos italianos y con un ingenuo aire molieresco, creemos que los principios de Cantón son mejores que los pasos perdidos en la busca de la taquilla y del escándalo. En Cantón hay un gran comediógrafo, a condición de que sepa ceñirse al futuro. La actualidad pasa, y el éxito económico que deja, se va, se va...