FICHA TÉCNICA



Título obra Toda una dama

Autoría Luis G. Basurto

Notas La obra se representó en el marco de un homenaje a Luis G. Basurto por dos años consecutivos de presentaciones con su compañía. Participaron en el evento Celestino Gorostiza, Rafael Solana y Mario Moreno Cantinflas

Referencia Armando de Maria y Campos, “Homenaje a Basurto en el Teatro Fábregas”, en El Heraldo de México, 3 diciembre 1965, p. 5.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   3 de diciembre de 1965

Columna Escenarios

Homenaje a Basurto en el Teatro Fábregas

Armando de Maria y Campos

Tenemos pocas noticias de Juan Palomo. Tal vez lo único que nos quede de él es su frase: yo soy Juan Palomo. Yo mismo me lo guiso y me lo como. ¿Qué sería del teatro de Luis Basurto sin Luis Basurto?. Él se lo sabe de memoria y lo conoce mejor que nadie y no permite intervención ajena cuando se trata de él y de su teatro. Por eso actuó de maestro de ceremonia durante la celebración de dos años de actuaciones consecutivas de su Compañía de drama y comedia. Llevó a escena la que tengo por su mejor obra, Toda una dama, que tiene muy hecha su Compañía y que la noche del homenaje sacaron con mucha propiedad los elementos que en ella intervinieron.

Llegado el momento del homenaje, que consistió en el descubrimiento de una placa en la que figuran los nombres de quienes han actuado bajo su dirección, a lo largo y a lo ancho del país, durante dos años, y en el reparto de medallas, por madrinas y padrinos elegidos por los actores, y de diplomas por Celestino Gorostiza autor y servidor del teatro, y en una breve intervención de Rafael Solana, como autor. Basurto lo dijo todo; hizo el elogio de sus actores, tuvo epítetos diversos para padrinos y premiados y actuó como el gran actor que es con dominio y desenvoltura que muy pocos hombres de teatro tienen sobre un escenario. Se multiplicó, materialmente. Estuvo con todos y se dio a todos. Ocasionalmente hablaron Gorostiza y Solana, y solo enmudeció Basurto, y con razón, cuando nuestro gran actor cinematográfico Mario Moreno Cantinflas, previas serenas y coordinadas palabras, le prendió en su pecho lleno de amor por el teatro una medalla que el público rubricó su merecimiento con una larga, justa ovación.

No se olvidó Basurto de nada ni de nadie. ¿En verdad no padeció lagunas de olvido?. Tal vez una. No mencionó a quienes a lo largo de sus veinticinco años de teatro han comentado en la prensa su apasionante e ininterrumpida labor. Muy bella la fiesta de homenaje, pero ¿qué quedaría de ella sin un breve comentario?

Es importante lo que ocurre sobre el escenario, pero, para hacer historia de esto, no es menos lo que queda impreso en lo que se ha dado en llamar el sepulcro de la vida diaria. Mucho muere de lo que se escribe en los periódicos, pero mucho sobrevive, embalsamado. La historia del teatro no es nada más hablada.