FICHA TÉCNICA



Título obra Esp-1

Dirección Sergio Guzik

Notas de dirección Don Dobson / dirección musical

Elenco Pixie, Don Dobson, Abraham Laboriel, Ray Negrete, Harvey Burns, Bárbara Bartowsky, Pamela Panteli

Escenografía Gustavo Cota

Notas de escenografía Jim Dulap / efectos especiales

Iluminación Rod Amezcua

Vestuario Silvia de Swaan

Grupos y compañías The New World Quintet

Espacios teatrales Teatro Antonio Caso

Productores Juan López Moctezuma y Sergio Guzik

Referencia María Luisa Mendoza, “De repente en el otoño ¡ESP-1!”, en El Gallo Ilustrado, no. 282, supl. de El Día, 19 noviembre 1967, p. 4.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Gallo Ilustrado, El Día

Columna Teatro

De repente en el otoño ¡ESP-1!

María Luisa Mendoza

A veces ocurre. Y el teatrófilo lo sabe. Alguna vez de pronto salta. Como el fuego en la selva. Como el estornudo para no ponernos poéticos. De vez en vez entre el tráfago de obra tras obra. Como el rayo. Es entonces cuando sabes que ir al teatro con la asiduidad debida, con el heroísmo de un Rafael Solana tan fiel, tan fervoroso con la escena, reditúa una emoción digamos que a veces se creyó perdida. Me refiero a la honda alegría contagiosa e instantánea de aplaudir un minuto, menos, dos segundos, el mutis, la palabra exacta, el telón perfecto, el inciso de algo en donde se encontró el hallazgo, en pleonasmo.

Hubo esa magia en Esp-1 que presentaron el domingo pasado en el teatro Antonio Caso el joven Juan López Moctezuma y el joven Sergio Guzik, que en paz no deben descansar. Y no lo hacen –el descanso– porque ambos trabajan desesperadamente en el arte contemporáneo, a como dé lugar y entregando ahora sí que todo el equipo de luz, sonido, archivo, criterio, etcétera, que poseen.

Ahora lanzáronse ambos a construir paso a paso ese espectáculo fabuloso y que resulta un avance muy serio en el género musical de jazz que ha estado congregando a fanáticos deseosos de oírlo sin estar precisamente en un bar, en una boité, en X parte especial para ello. Sino en un teatro. Oyendo jazz, voz, luz y sonido en la simple ocasión dominical de la noche y atraídos por la juventud de los integrantes de ese quinteto magnífico que es The New World Quintet y la burbujeante figura de Pixie: mito, estilo, cristal contemporaneidad.

Güzik y Moctezuma deben sentirse orgullosos de su intento. Porque lograron la originalidad, el barroquismo y la simpleza trabajadísima que exige en última instancia el teatro en cualquiera de sus ramas.

Empezaron con la luz. Un derroche asombroso de luces, de transparencias proyectadas, de fotografías amplificadas, de vivas imágenes en movimiento: gotas, charcos de color, mármoles movedizos y... el op, pero el gran op digamos de Vasareli... y el desnudo de los páramos construidos, digamos el de Chirico... y la vida circular digamos de los rosetones catedralicios góticos... que es el símbolo hoy de lo sicodélico. Entonces Esp-1 es lo sicodélico sin necesidad del LSD. Para que no anden.

Todo esto con la catástrofe de los líquidos que se penetraran, la alegría de las fotografías fijas de Pixie que sonríen, lloran, miran, exaltan. La visión de una Kodak en Londres, con rostros de muchachos beatleanos, vientres decorados con flores, letreros de cervecerías pop, y los largos campos de margaritas, márgaras que laten y son chiquitas y grandotas y la gran nueva escenografía viva atrayendo la mirada que ya no sabe qué hacer. Y aparecen los bailarines captados por, el flash de una cámara que enciende y apaga por segundos y, vuelve a los bailarines fotografías en el aire, lente de cine descompuesto, vista de lámpara de Proust, de película muda, de Chaplin y de... de bailarín de discoteca en Nueva York. ¡Genial!

Pero describir esa maravilla de espectáculo que allí se vio, es un intento vano si usted no lo ve. Véalo. Oiga a Don Dobson, Abraham Laboriel, Ray Negrete, Harvey Burns, tocar. Vea a dos niñas: Bárbara Bartowsky y Pamela Panteli bailar. Y préndese para siempre de la deliciosa Pixie.

Pixie. Pixie es larga. Pixie es flexible. Pixie canta con la desgarrada alegría de joven nueva de hoy. Pixie sale vestida de viejecita con botas y chongueretes. Pixie sale de Twiggy con su traje de metal sus botas plateadas. Pixie es todo nuestro tiempo hecho mito.

Esp-1 dirigida musicalmente por Dobson, dirigida el asombro por Sergio Guzik, audiovisualizada por Gustavo Cota con efectos sicodélicos de Jim Dulap. Iluminada por Rod Amezcua, vestida por Silvia de Swaan, telonada por Olivier Seguin. Producida por Juan López Moctezuma... A veces ocurre.