FICHA TÉCNICA



Título obra Happy End

Dirección Alejandro Jodorowsky

Elenco Sonia Amelio, Beatriz Antelio, Guillermo Keys, Margarita Nava, Patricia Amador

Escenografía Alejandro Jodorowsky

Notas de escenografía Alejandro Jodorowsky y Jorge Manuell / dibujos

Espacios teatrales OPIC

Referencia María Luisa Mendoza, “Happy end con tracatracatraca”, en El Gallo Ilustrado, no. 257, supl. de El Día, 28 mayo 1967, p. 4.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Gallo Ilustrado, El Día

Columna Teatro

Happy end con tracatracatraca

María Luisa Mendoza

Tragedia con Happy end en tres actos. Es la telecomedia vista por el espectador de teatro con revoltura de castañuelas y popurrí de géneros dramáticos. Es la niña pobre que se enamora del jefe burgués y él la hace a un lado y se da ella al alcohol y luego se regenera y se casan y son muy felices.

Y es de nuevo la alegría de una crotalista que cree en la renovación, que sabe que en nuestro tiempo tiene que poner a tiempo su arte porque si no se va a quedar en el paso doble y el olé a secas. Es el retorno de esa linda niña Sonia Amelio, triunfadora de las castañuelas castañas en toda Europa incluyendo el Kremlin. Sonia Amelio, de secretaria vestida de amarillo escribiendo en máquina cloc, cloc, cloc, con castañuelas, y viendo correr a los caballos cloclocló, cloclocló, con castañuelas, y todo. Linda y expresiva, bonita como ella sola, muy buena actriz y mima bajo la revolucionaria dirección de Alexandro... “Hemos intentado lograr un espectáculo Camp-Pop basado en la confusión de géneros: ¡qué placer mezclar el teatro y la pantomima al zapateado español sobre bossa-nova, al music-hall, a la sátira, y al melodrama, a Cri-crí y Chopin; al bello mal gusto y al vulgar buen gusto!... les ofrecemos este monstruito con la mejor de las risas”... dicen Sonia y Alexandro.

Con la escenografía de telones de fondo que bajan con letreros en globitos, y divinos dibujos del art-nouveau, originales de Jorge Manuell y de Alexandro.

Con la actuación alegrísima de Guillermo Keys Arenas reintegrándose a su medio de las tablas, a su baile, ahora en la broma de un perico inolvidable de panza amarilla y patas abiertas. Si a Keys lo tenemos en el corazón en su papel del Chueco, ahora en este relámpago verde se quedará como fotografía también adentro.

En el OPIC todo, en Tlatelolco. Con Sonia Amelio, Beatriz Antelio, Guillermo Keys, Margarita Nava y Patricia Amador.

En la ironía.

Porque los crótalos están por verse ya en esta era como en museo. Detrás de una vitrina. Sólo vigentes en España mía como turístico concierto del ayer. Y en Sonia Amelio y su compañía siempre y cuando Alexandro desentierre el asunto y nos lo haga visible, audible, gozable.

En la alegría.

Son un acierto: ellos en automóvil, todo figurado, una de las niñas de reloj, con manecillas de brazos, ellos en el cabaret.

Sonia es un acierto en el subrayado de la antigua técnica de expresar el dolor, con el puño en la frente y el sentado de lord Byron creando poesía.

Con felicidad.

Y del pasado surge un espectáculo novedosísimo y muy trabajado ya después de su primera presentación en Bellas Artes hace meses.

Con amor.

Y el público de Tlatelolco ríe y aplaude y de pronto la sala entera es un crotalerío de aceptaciones. Porque Alexandro no usa sólo las nuevas modas de moda sino que inserta personajes de la vida real, ahora sí que de la vida real y les devuelve al nombrarlos un poco de su amor o de su ironía. Y da sorpresas y la gente ríe.

Y es bonito.

Un drama pop con tracatracatraca las castañuelas.