FICHA TÉCNICA



Notas La autora comenta la trayectoria de Héctor Ortega como actor, director y dramaturgo

Referencia María Luisa Mendoza, “Su Atto. y S. S. Héctor Ortega”, en El Gallo Ilustrado, no 223, supl. de El Día, 2 octubre 1966, p. 4.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Gallo Ilustrado, El Día

Columna Teatro

Su Atto. y S. S. Héctor Ortega

María Luisa Mendoza

Héctor Ortega. Rubio y chiquito, gran actor, gran mimo, gran hombre de teatro así de chiquito y flaquito y el más grande de todos en la ternura expresada, en la carencia escénica no careciendo de nada... Por eso es buen actor, porque puede, en el foro, ser el más débil, siendo el más fuerte. Héctor Ortega empezó allá cuando empezaron los de la segunda generación de grandes actores, la primera fue la de Raúl Dantés y la de Nacho López Tarso, luego vino la de Ortega con la pléyade de gente nueva que habría de darle a las tablas lo que se merecía conforme a su tiempo y a su ritmo, la de Gurrola, Azar, Mendoza, Ibáñez, y cuantos hay. Hoy se acaba de sacar el premio como el mejor autor inédito, o de obra inédita, en el Concurso de Verano del INBA, y Benjamín Villanueva, con la misma obra ¡Silencio hospital hombres trabajando!, se llevó el de escenografía... y el grupo ¡el de grupo!...

Tres partes en la obra, la enajenación, el silencio, y después del silencio. En la primera un experimento interesante: lugares comunes, situaciones comunes llevadas dramáticamente a la enajenación aprovechando el lenguaje y los albures, una especie también de burla a la innecesaria puesta en escena de ciertas obritas dizque clásicas que son en última instancia otro lugar común...

“Es la primera obra mía que escenifico... quiero ser escritor, siempre lo quise... desde que entré al teatro me dije, primero actor, luego director y al final, como coronación: escritor. Sí, he terminado varios cuentos y publicados están pero en teatro éste es el inicio... También hice la adaptación al teatro de La peste, de Camus y estoy haciendo un tarjetero con datos, reportajes, notas, fotos, citas, versos de poemas, para elaborar un espectáculo sobre los niños, un espectáculo nuevo, un poco similar a ¡Libertad libertad!, cuando vi esa obra me dio un poco de coraje porque es lo que he pretendido en años.

Ahora bien, ¡Silencio hospital! va a ser llevada a escena en un teatro comercial por Manolo Fábregas. Es esta la manera en que la nueva generación está entrando al profesionalismo por la puerta grande. Esto nos priva de verla puesta por sus actores originales, pero en cambio nos dará la oportunidad de mirarla ya en plan de teatro taquillero. Arau va a trabajar en ella, y la va a dirigir Alexandro, lo cual, con ambos, ya es una garantía de fidelidad a la primera idea de Ortega.

Héctor ha estado en todos los órdenes del espectáculo teatral, desde La hermosa gente como actor hasta este Silencio como autor y director... y quiere ser las tres cosas al mismo tiempo como Chaplin... Hace televisión, con Mónica Serna de pareja, y ha hecho cine, en En este pueblo no hay ladrones de Alberto Isaac.

– ¿Sus puntos de referencia como hombre de teatro?

– Harpo Marx. Charles Chaplin, Buster Keaton... Los tres reúnen la característica que más me impresiona en el arte dramático por expresiva: el silencio...

”De Chaplin quiero el humanismo, de Marx la ternura, de Keaton la poesía... Chaplin es el sentido humano, lo completo en absoluto, Marx es la mudez aún dentro del cine sonoro, es el surrealismo; y Keaton es lo que de él dijo García Lorca: “Andaba a veinte centímetros sobre el suelo...” Hay otras referencias locales que me sustentan y de las cuales quiero tener el resumen, la colección final en uno solo, la amalgama que me dará la expresión final que persigo: (esta gente, te parecerá eclética pero tienen una misma línea) es: Octavio Paz, Gabriel Vargas, Rius, Abel Quezada, Salvador Flores (el de “se casó Chencho con Lupe la del 8”), Cuco Sánchez, Chucho Salinas, Héctor Lechuga, el Loco Valdés...”

– No, todavía no veo qué cosa es un autor de vanguardia. Todos han sido en su época de vanguardia, hasta Shakespeare ¿no? Mi obra es de vanguardia porque corresponde a mi tiempo... cuando terminó de escenificarse en el Hidalgo, íbamos a sacar un retrato de un señor bigotón al grito grabado de antemano de ¡autor!, que pensamos no iba nadie a gritar... pero sí gritaron y hubo tres telones (cada telón en el Hidalgo dura muchísimo porque sube y baja muy lentamente) larguísimos que me emocionaron mucho y me hicieron salir al proscenio... (Héctor ha salido muchas veces como actor, como cuando fue revelación en Fin de partida)...

Al final de la obra, en el programa se lee: “No teniendo más asunto que tratar por el momento, se despide de ustedes su Atto. y S. S. Héctor Ortega. Por mi casa pasará el periférico...”

Hemos dicho.