FICHA TÉCNICA



Título obra Un día de octubre

Autoría Georg Kaiser

Dirección José Gelada

Elenco Marcela Prado, Armando Niebla, Salvador Granados, Rodolfo Roche, Lina Rosich

Escenografía Ramen

Grupos y compañías Grupo Nuevo Teatro

Notas de grupos y compañías José Gelada / director

Espacios teatrales Teatro Caracol

Notas Semblanza del grupo Nuevo Teatro de José Gelada

Referencia Armando de Maria y Campos, “El teatro experimental y sus cultivadores. Presentación del grupo Nuevo Teatro, con una comedia de Jorge Kaiser”, en Novedades, 7 diciembre 1950.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

El teatro experimental y sus cultivadores. Presentación del grupo Nuevo Teatro, con una comedia de Jorge Kaiser

Armando de Maria y Campos

Uno de los puntos esenciales en el desarrollo moderno del drama es la experimentación. No hay que perderla de vista. El teatro, originariamente, fue un rito en el que tomaban parte no sólo el clero sino la comunidad, la sociedad de la época, y por eso es tan importante en la historia del teatro estudiar la relación entre los gremios y sociedades y la historia del drama.

El drama, cuando era verdaderamente nacional, se desarrollaba como rito de los pueblos; pero en los tiempos modernos, además de perder la idea del rito en el teatro, hemos perdido también la idea de la experimentación. Debido a eso se ha producido ese aburrimiento, podríamos decir, que invade al teatro y que ha permitido al cine dominarle como arte nuevo.

En la nueva época que ahora se ha iniciado en el mundo hay que despertar el interés por la experimentación, hay que dar a la juventud la posibilidad de aventurarse, de salir, lanza en ristre, y de afrontar, sí se quiere, hasta el ridículo en busca de la originalidad. Todo ello a condición de que encuentre una crítica no sólo comprensiva, sino tolerante. Si al primer brote de un esfuerzo, se le ningunea, no hay esperanzas de que el teatro pequeño, el experimental, despierte las ideas nuevas y preste su influencia al gran teatro.

La semana pasada hizo su aparición formal ante el público de paga, el grupo Nuevo Teatro, que dirige José Gelada, antiguo ayudante de dirección del japonés Seki Sano en los primeros años del Teatro de las Artes, y desde 1943 director del Nuevo Teatro. El grupo de Gelada se presentó con la bella y simpática comedia Un día de octubre de Jorge Kaiser, el alemán que más hizo en su época por el teatro expresionista. Y ha encontrado una crítica, cuando no fría y desdeñosa, severa y, por esto, injusta, y otra burlona y negativa. Y así no se va a ninguna parte. Es decir, así los grupos de experimentación no llegarán muy lejos...

El grupo Nuevo Teatro no es un advenedizo en el desarrollo mexicano del teatro de experimentación. Estoy por decir que es el que más ha experimentado de todos los que han surgido en México durante los dos últimos lustros. Y si no lo digo es porque la simple enumeración de sus actividades es por demás elocuente.

El grupo Nuevo Teatro inicia sus actividades en noviembre de 1943, con el ensayo de varias obras en plan de estudio. Al año siguiente, abre una serie de funciones en el Teatro del Pueblo, estrenando en México, el 3 de junio de 1944, La comedia del que se casó con una mujer muda de Anatole France, a la que Jiménez Mabarak puso música. El 29 del mismo mes pone una obra corta, Invasión, escrita colectivamente en el grupo, y que trata sobre la lucha en la Francia ocupada al desembarcar los aliados, verdadera prueba de teatro de experimentación. El 31 de agosto sube a escena El oso de Chejov, y el 29 de septiembre La muchacha y el nazi de John Steinbeck. El 26 de febrero de 1945 estrena en México Una noche en una taberna de Lord Dunsany; el 21 de abril, El jefe está bien puesto, farsa escrita por Rafael Villegas y José Gelada, y el 25 de mayo inaugura el Teatro Popular Ambulante de la Dirección de Acción Social del Distrito Federal. Con ese foro portátil recorre los pueblos y barrios del Distrito Federal, con un repertorio de alfabetización y lucha contra la carestía de la vida, en el que se representan José y Elena, adaptada de la pieza Esperando al zurdo de Clifford Odets; La carta de Rafael Villegas y José Gelada, y Un fantasma, del primero de esos autores. Del 20 de mayo al 20 de diciembre del mismo año, da alrededor de 40 funciones en delegaciones y colonias, empezando por la colonia Cosmopolita, en Azcapotzalco, y terminando en la Villa Gustavo A. Madero.

Paralelamente continúa sus funciones mensuales en el Teatro del Pueblo, y el 27 de junio de 1945 estrena en México El padre Alberico de Niccolo Machiavelli, una de las joyas del arte dramático al estilo de la Commedia dell'Arte. El 25 de julio, repone esta obra y El fantasma, obra mexicana alfabetizante. El 31 de agosto repite El fantasma y representa Donde está la cruz de O'Neill; el 25 de septiembre compone un programa con las piezas de O'Neill y la Machiavelli, y el 29 de octubre estrena en México Hasta el día que yo muera de Odets, que también representa el 21 de noviembre y el 11 de diciembre.

Pudiendo jugar con amplitud su repertorio, en 1946 actúa en el Auditorium del Sindicato de Telefonistas, meses de febrero y marzo, y en abril da representaciones en el penal de la Penitenciaría del Distrito Federal. En julio, Gelada inicia su primer Curso de Actuación, según el "sistema Stanislavsky", que ya conocía, por ser el que experimentó Seki Sano en el Teatro de las Artes de 1940 a 1942. En 1947 y en 1988 el grupo Nuevo Teatro hace radioteatro por los canales de Radio Mil, con el éxito que ya había probado al hacerlo en 1944 por los de XEFO y XEUZ. No recuerdo en qué fecha le vi representar con carácter informal, la pieza Te prometo que nunca, del autor mexicano H. Ponce de León, que no sé si la habrá estrenado formalmente.

En el teatro del Caracol representa actualmente el grupo Nuevo Teatro la pieza de Kaiser Un día de octubre, conocida en México desde hace años, con mucha dignidad, escrúpulo y entusiasmo. La señorita Marcela Prado, en la protagonista Catalina, revela singulares aptitudes para el teatro, igual que Armando Niebla, de impetuoso temperamento. Salvador Granados se muestra discreto, y Rodolfo Roche no desentona en el estimable conjunto, del que no es justo excluir a la señora Lina Rosich. La escenografía de Ramen, nombre nuevo en México, tal vez demasiado elemental, pero muy discreta. Gelada ambientó la acción con fondos musicales. Como director ha procurado mantenerse en un plan quizá demasiado moderado, lo que no es óbice para que logre una versión escénica de Un día de octubre fluida, viva y fácil.