FICHA TÉCNICA



Título obra Luz y sonido

Dirección Orson Welles

Elenco Gino Cervi, Vittorio Gassman

Espacios teatrales Foro Romano (Italia)

Referencia María Luisa Mendoza, “Italia: teatro de luz y sonido”, en El Gallo Ilustrado, no 154, supl. de El Día, 6 junio 1965, p. 4.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Gallo Ilustrado, El Día

Columna Teatro

Italia: teatro de luz y sonido

María Luisa Mendoza

En el Foro Romano, remetido el espectáculo en la noche, en la última posesión poética de Roma, el sonido y la luz dan al teatro una posibilidad más de usar y atraer a este tiempo temeroso e iracundo: el pasado. Pesca asombrosa retenida en la voz de llanto o la luminaria colorida. Luz y sonido para ejemplo de lo que se puede y debe hacer con una ruina inusitada. Atestiguar nuevamente lo que ya pasó y está vigente. Rómulo, Remus, el rapto de las Sabinas, la monarquía, la república, Julio César, el imperio, la cristiandad, etcétera.

A un lado del foro que de día es majestuoso levantado al Cielo, con el arco admirable de Settimio Severo, el Templo de Saturno, de César, de Vesta, el Palatino y casa de Nerón, el Arco de Tito, un público silencioso y cohibido se aposenta a repasar –si la sabe– la historia romana, o a enterarse por el grito de Gino Cervi, de Vittorio Gassman, en la versión de Orson Welles –para la lengua inglesa– lo que fue y pudo ser entre alaridos, incendios, cánticos y la entrada de Julio César por la Vía Sacra entre aclamaciones del pueblo, prisioneros, elefantes y armas victoriosas. La espléndida iluminación y el servicio sonoro –la orquesta sinfónica de Santa Cecilia, los coros– dan una representación en la que, si el hombre en su corta estatura estuviera presente, sería una contradicción insoportable en el devenir de los tiempos.

Cuando el mexicano mira la Luz y el sonido así realizados, no se explica el por qué en México las ruinas, las pirámides, no han sido poseídas por el teatro y rescatadas con la misma eficacia técnica. Hubo alguna vez una intentona similar en Cuernavaca, sin llegar a plasmar probablemente porque actores de carne y hueso pululaban por escalinatas tratando de reforzar una acción que no los necesitaba.

Luz y Sonido son en Italia y en todo el mundo famosos, un espectáculo de incalculable valor no sólo artístico sino educativo. Con la duración casi exacta de una hora y la concurrencia animada de turistas y conocedores que preguntando llegan a Roma y no se pierden la posibilidad de magia, aunque las agencias de viajes estén en la Luna, en Santo Domingo o en el Vaticano, y aseguren, a la pregunta primera, que la temporada todavía no comienza y que a saber cuándo. En esto Italia se asemeja también a México, en ese prurito de desorganización al que nos acogemos como el refugio al temor, o trabajo fuera de horas. Una información en Europa se paga, pero en Italia se sufre.