FICHA TÉCNICA



Título obra Nacida ayer

Notas de Título Born yesterday (título en el idioma original)

Autoría Garçon Kanin

Notas de autoría Rafael Villegas / traducción

Dirección Rafael Villegas

Elenco Dulce María Serret (Tana Lynn), Álvaro Matute, Ignacio López, Amado Zumaya, Carlos Nieto, Marco Antonio Montero, Leticia Romo, Sonia Rodríguez, Rosa María Tirado, Federico Llanes

Escenografía Sofía Eisner

Grupos y compañías Compañía Teatro Universal

Notas de grupos y compañías Rafael Villegas / director

Referencia Armando de Maria y Campos, “Estreno en México, por la compañía de Teatro Universal, de Nacida ayer de Garzón Kanin”, en Novedades, 20 octubre 1950.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Estreno en México, por la compañía de Teatro Universal, de Nacida ayer de Garzón Kanin

Armando de Maria y Campos

De golpe y porrazo, Garzón Kanin se colocó en primera fila entre los autores de teatro más cotizados en los Estados Unidos, y, en general, en el mundo de habla inglesa. Golpe teatral y porrazo en las taquillas, porque la obra que le abrió a Kanin las puertas de la celebridad y la fortuna –Born yesterday– llegó a alcanzar en el teatro Lyceum, de Nueva York, donde se estrenó el 4 de febrero de 1946, más de 2,000 representaciones consecutivas, lo que supone una permanencia en el cartel de cinco años seguidos.

De Garzón Kanin ha dicho John Gassner, que "es el talento más fresco de la comedia de Broadway que ha aparecido en el foro en muchos años". ¿Quién es Garzón Kanin, autor desconocido en el mundo teatral antes del estreno de Nacida ayer, farsa que revela un autor que lee a Shaw, y que se sabe de memoria su Pigmalión? Kanin se ganó su primer dólar como mensajero de la Western Union, fue empleado de la tienda de Macy's, saxofonista, actor de vodevil, cómico de la legua y un poco alumno en la Academia Americana de Artes Dramáticas. Su paso por todas estas actividades fue meteórica, pero le permitió al productor teatral George Abbott fijarse en él, y llevarle a su lado en la dirección de las producciones, venturosas empresas por cierto, de Three men on a horse (Tres hombres sobre un caballo), Boy meets girl (El muchacho encuentra a la muchacha), Room service (Servicio en el cuarto) y Brother rat (El hermano rata). No se limitó Kanin a secundar a Abbott y a aprender de él cuanto pudo, sino que le ayudó a descubrir artistas como Betty Field, Sam Levene, Allyn Joslyn y otros.

Sam Goldwyn quitó a Kanin a Abbott, hizo al joven ir a Hollywood en 1937, cuando Kanin contaba 25 años de edad, y le dio la oportunidad de familiarizarse con las técnicas del cine RKO, le permitió dirigir A man to remember, y Kanin quedó convertido en niño prodigio de la Costa Barbary. Ya mayor de edad en la dirección cinematográfica, Kanin dirigió las películas de Ginger Rogers Bachelor mother, They knew what they wanted y Tom, Dick and Harry. Al declararse la guerra, Kanin se dio de alta como soldado raso y la acabó convertido en capitán. Tuvo la fortuna de que el ejército norteamericano, o quienes lo manejaban, fueran suficientemente astutos para mantenerlo en su oficio, y como consecuencia, Kanin pudo dirigir valiosas películas documentales. Llegó al clímax de estas actividades con The true glory.

Al ser licenciado del servicio militar, el capitán Kanin emprendió la contenciosa tarea de dirigir el drama de Robert Sherwood The rugged path, y se lanzó en su primera aventura de escribir para el teatro. El resultado fue la venturosa comedia Born yesterday (Nacida ayer), que también dirigió. Apenas se había sentado a disfrutar de su éxito literario, cuando la otra parte de su hogar, representada por Ruth Gordon, requirió sus servicios. Puso en escena las reminiscencias autobiográficas Years ago, fuera de Nueva York. En enero de 1949 estrenó Kanin su segunda obra, The smile of the world, sobre la historia de un ministro de la Corte Suprema de Justicia, cuya esposa se convierte en la amante de su joven y apuesto secretario; aunque sin mucho éxito, porque la crítica advirtió que la abundancia de disertaciones perjudica la acción.

Nacida ayer, es una comedia sencilla en su construcción, en la que se advierten influencias de autores ingleses o franceses (Pigmalión, El profesor,Buenas Costumbres), de crítica social, que si bien abunda en momentos de cáustica ironía, está escrita en un lenguaje audaz, común y corriente, de realismo brutal, con expresiones crudas que suenan mal en castellano y que en la traducción de Rafael Villegas, quien también la dirigió, podrían haber sido sustituidas por sinónimas, no menos candentes y gráficas. Nacida ayer es una tremenda sátira social tan audaz como certera, de un brusco realismo que no logra atenuar la ingenuidad de la protagonista, Galatea procedente de un teatro frívolo, que nace a los treinta años de oscura inconsciencia a una vida nueva y responsable, de manos y consejos de un periodista, que al fin no sabemos si es un listo aprovechado de los turbios negocios de los monopolistas, o un periodista que comenta una verdad harto amarga. La acción ocurre en Washington, época actual, como podía suceder en cualquier parte del mundo. Esta es la fuerza tremenda de la comedia de Kanin, pues los procedimientos gangsteriles que norman los negocios oficiales, las técnicas monopolistas y los métodos financieros en cualquier lugar de Europa de América y tal vez de Africa y Asia, no son distintos a estos que exhibe la pieza de Kanin con una violencia agresiva y cruel, tan eficaz, que el espectador queda asqueado. Abundan y se multiplican por todas partes los Harry Brock y los senadores como Norval, los abogados como Devery, y, tal vez, los periodistas como Verral. Muchas de las escenas que se supone pasan en Washington, en 1945, parecen inspiradas en otras que ocurren en México, estos días.

La interpretación de Born yesterday por el grupo Teatro Universal, que dirige Rafael Villegas, es muy correcta. Luce mucho la belleza de Tana Lynn (Dulce María Serret), quien revela que empieza a florecer su talento de actriz. Pocos se acuerdan de su intervención en El cuadrante de la Soledad, antecedente lógico de su triunfo, ahora como actriz dúctil y fina en la Billie Down de Nacida ayer. Álvaro Matute logró componer con verdadera fortuna el difícil personaje que es el cínico, rudo y plebeyo Harry Brock, comerciante al por mayor en "basura" y "desperdicios". Ignacio López, Amado Zumaya y Carlos Nieto colaboraron con los demás para no desentonar en el cuadro general de la interpretación, que completan con discreción Marco Antonio Montero, en primer término; Leticia Romo, Sonia Rodríguez, Rosa María Tirado y Federico Llanes. El perro "Karry" hizo su "bit" con mucha propiedad. Discreta y del mejor gusto, la escenografía de Sofía de Eisner.