FICHA TÉCNICA



Título obra 7B-XE

Autoría Matilde Muñoz

Elenco María Teresa Montoya, Ricardo Mondragón, Gustavo Rojo

Espacios teatrales Teatro Ideal

Referencia Armando de Maria y Campos, “Estreno de la farsa 7B-XE de Matilde Muñoz, por la compañía de María Tereza Montoya”, en Novedades, 1 octubre 1950.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Estreno de la farsa 7B-XE de Matilde Muñoz, por la compañía de María Tereza Montoya

Armando de Maria y Campos

La misma noche del sábado 23 de septiembre del año que corre, que subía a la escena del teatro Ideal, de México, la tragicomedia, o farsa improbable, en tres actos de Matilde Muñoz 7B-XE, otra obra de la misma autora era representada por primera vez en el teatro-escuela Valdés-Rodríguez, de la capital de Cuba, donde desde hace años, a raíz de la caída de la república española, reside esta escritora y periodista madrileña, también autora teatral de fino ingenio, como lo revela la única obra que de ella hasta ahora conocemos, gracias a la inquietud artística de nuestra ilustre actriz, que en vez de refugiarse en cómodas obras de un repertorio que nadie interpretaría mejor que ella, no cesa en un buceo, no siempre acertado, para hallar nuevos autores teatrales.

Matilde Muñoz es una veterana periodista, dicho sea con toda cortesía y apego a la verdad. Andará en los cincuenta años y de ellos más de diez los tiene vividos en La Habana. Desde sus primeros años de periodista sintió vocación por el reportaje, al que le dio vida, interés y sentido universales. Trabajó largos años en El imparcial, de Madrid, y llegó a estar encargada de la página llamada "Los lunes del Imparcial", de mucho crédito en España y América. También escribió y publicó numerosas novelas cortas. Ya mayor, entró en la Facultad de Filosofía y Letras, de Madrid (Ciudad Universitaria), donde se licenció en pedagogía. Su paso por la universidad se recuerda con cariño, porque, privada de belleza física y ya de alguna edad, supo ganarse el afecto de los jóvenes por su espíritu comprensivo, cordial, y su carácter abierto, siempre dispuesto a ayudar a todos. Entonces sintió tentación por el teatro, y tradujo para Emilio Thuillier la pieza Jazz de Marcel Pagnol. Fue una activa colaboradora del semanario madrileño Crónica. Entonces la guerra intestina hizo su trágica aparición en España, Matilde Muñoz vino a Cuba.

En La Habana, entre 1941 y 1943, estrenó su primera obra teatral, Los cisnessobre la vida de las cuatro hijas del zar Nicolás, tan bárbaramente sacrificadas por los soldados de la revolución rusa de octubre de 1917. Estrenó esta obra la también refugiada española en Cuba, Hortensia Gelabert, gran actriz por cierto. Matilde Muñoz se abre paso en La Habana, escribe en revistas y se hace un sitio definitivo como escritora de radio en la Cadena Crusellas. Cuando María Tereza Montoya pasa por Cuba, en su última gira hispanoamericana, Matilde Muñoz le habla de su comedia 7B-XE, y María Tereza accede a escuchar su lectura; el resultado no es difícil de adivinar: María Tereza le promete a Matilde Muñoz estrenar en México su ingeniosa farsa improbable, como la hubiera calificado el autor de Un espíritu travieso. Mientras Matilde Muñoz siguió escribiendo teatro, y concluyó dos comedias, una, la que fue estrenada en La Habana la misma noche, y casi a la misma hora en que lo era en México 7B-XE, y cuyo nombre no acierto a descifrar en el papelucho que hallé a mano y lo anoté cuando un hermano de Matilde Muñoz, que vino de Cuba a México con el solo objeto de asistir al estreno, me comunicó tan sabrosa y oportuna noticia, y otra, inédita, que se titula La risa borrada.

Como Julio Verne, que se anticipó en su obra de imaginación a tantas maravillas que soñó y supo describir en sus inolvidables relatos. Matilde Muñoz compuso en su farsa con un "anticipo" de una realidad improbable entonces. 7B-XE fue escrita hace dos años: pues bien, un mensaje de la Agencia Reuters, fechado en Estocolmo el 11 del presente mes de septiembre, y que fue publicado por más de mil periódicos del mundo, trae la noticia de que ya es realidad la fórmula imaginada –7B-XE– por la ingeniosa Matilde Muñoz. Esta es la noticia: "Doctores, abogados y miembros del clero de Finlandia, Dinamarca, Noruega y Suecia, se reunieron hoy en esta ciudad, para redactar una ley común nórdica sobre la situación legal de los niños de "tubo de ensayo". Algunos abogados creen que, tal como lo establecen actualmente las leyes de los países escandinavos, la madre de un niño nacido mediante la fecundación artificial, podría obtener una orden de paternidad contra el donador de... la simiente, cuando éste no sea su esposo. La inseminación artificial se encuentra todavía en la etapa experimental en los cuatro países. En Suecia, 70 mujeres han sido fecundadas artificialmente, y hasta ahora 16 de ellas han dado a luz 16 niños. Cerca de 30 mujeres están esperando que se les someta al tratamiento, pero existe escasez de donadores voluntarios", etc., etcétera. Matilde Muñoz ha hecho una comedia con este problema. Dos personajes, Él y Ella, claro está, dialogan y monologan, después de que Ella se ha sometido a la operación y está a punto de dar a luz, pero el no tan anónimo donador de la simiente, se interpone entre ellos, como un fantasma, que acaba por separar a la ya desdichada pareja.

La obra, escrita con fluido diálogo muy natural, abunda en situaciones de fino ingenio, y... nada más. El público se divierte viendo a los dos sufrir las consecuencias de la terrible experiencia, con el "fantasma", visible para el público, invisible para ellos, presente ya en su presente y, de seguro, en su futuro, socarrón, travieso, como el de la deliciosa farsa de Noel Coward. Es poco elogio para María Tereza Montoya, para Ricardo Mondragón, y aun para Gustavo Rojo, decir que hicieron a la perfección sus personajes, acostumbrados a sobresalir en otros de más difícil empeño.