FICHA TÉCNICA



Notas Fragmento del reglamento que creó el Consejo Técnico Teatral que Fernando Casas Alemán, jefe del Departamento del Distrito Federal propuso reinstaurar en 1950

Referencia Armando de Maria y Campos, “Necesidad de que se reinstale el Consejo Técnico Cultural de Espectáculos. Decreto que lo creó. Su funcionamiento. Desde cuándo no funciona y por qué. I”, en Novedades, 18 agosto 1950.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Necesidad de que se reinstale el Consejo Técnico Cultural de Espectáculos. Decreto que lo creó. Su funcionamiento. Desde cuándo no funciona y por qué

Armando de Maria y Campos

José Manuel Puig Casauranc, jefe del Departamento del Distrito Federal, en uso de las facultades que le confiere la fracción XLVIII del artículo 24 de la Ley Orgánica del Distrito y de los Territorios Federales, de 15 de abril de 1917, etcétera, expidió el 18 de febrero de 1929 un Reglamento de Espectáculos Públicos –que no obstante estar en vigor se aplica poco–, por el que creó el Consejo Teatral, que funcionó casi normalmente hasta febrero de 1945, en que siendo director general de Acción Social, García Formenti, desapareció por inanición.

La creación del Consejo Teatral, después se llamó Consejo Técnico Cultural de Espectáculos, y su funcionamiento se estableció a través del capítulo X del mencionado reglamento, y en los artículos 144 a 149, que son los que en seguida copio:

"Artículo 144: Funcionará en el Distrito Federal, de manera permanente, un Consejo Teatral, que se integrará por personas identificadas en las distintas ramas teatrales y cinematográficas y que se encargará de fomentar el teatro nacional y de vigilar todo lo relacionado al funcionamiento de los espectáculos públicos, y especialmente de los que ayude el Departamento del Distrito Federal.

"Artículo 145: Los miembros del Consejo Teatral serán nombrados y removidos libremente por el jefe del Departamento Central y su cargo será honorario.

"Artículo 146: El Consejo Teatral debe hacer al Departamento del Distrito Federal las sugestiones que estime convenientes, a efecto de tomar las medidas necesarias para la represión, castigo o clausura de los espectáculos que el propio Consejo considere contrarios al Reglamento. Asimismo, estudiará y dictaminará sobre los asuntos que se sometan a su consideración.

"Artículo 147: El Consejo Teatral dictaminará sobre las calificaciones que se hagan sobre impuestos a los espectáculos y su dictamen podrá o no aceptarse como definitivo por el jefe del Departamento. Lo mismo podrá hacer con las opiniones o sugestiones del Consejo, pues éste sólo tendrá voz informativa.

"Artículo 148: El Consejo se reunirá cada vez que para ello sea convocado por el Departamento del Distrito Federal."

El primer Consejo Teatral comenzó a funcionar ese mismo año, casi sin atribuciones, sin facultades y con no pocas responsabilidades, porque su incapacidad e insuficiencia, su vasallaje al jefe del Departamento del Central, según lo determinaba el reglamento que lo creó, lo mantenía atado de pies y manos. Sin embargo, se estimó necesario parcelar las actividades del Consejo Teatral, entregando cada parcela a una comisión. El Consejo Técnico Cultural de Espectáculos –así se autodenominó desde un principio– quedó integrado por las comisiones de Fomento Teatral, de Fomento Cinematográfico, de Reglamentos, de Subvenciones e Impuestos y de Acción Social por medio de los Espectáculos, puesto que desde un principio se la hizo depender de la Dirección de Acción Social, cuyo director vino a ser el jefe nato del Consejo, confiándose la secretaría al secretario general de la Dirección de Acción Social. También formaba parte del Consejo el jefe de Diversión del Departamento Central. Sin embargo, fue preciso formar un reglamento del Consejo Técnico Cultural de Espectáculos; fue aprobado por el entonces jefe del Departamento del Distrito, el 13 de marzo de 1932. Y desde luego entró en vigor.

De 19 artículos consta este Reglamento, que poco a poco fue cayendo en desuso, por negligencia de las autoridades departamentales para que el Consejo tuviera un funcionamiento normal y efectivo. En su artículo 1º se fija la posición y el alcance del Consejo como "un cuerpo de consulta necesario para el Departamento del Distrito, en todo lo que se refiera: a) Al mejoramiento de las condiciones artísticas, culturales y sociales de los espectáculos de la ciudad; b) A las condiciones de trabajo de los centros de espectáculos por lo que se refiere a los locales y a las personas que en ellos trabajan; c) A los beneficios de orden pecuniario y fiscal, que el Departamento otorgue en estos centros; d) A su vigilancia para el cumplimiento de los Reglamentos de Espectáculos; e) A la celebración de concursos de autores, actores, músicos y pintores, etcétera; f) A la celebración de concursos de representaciones de espectáculos teatrales, musicales, producciones cinematográficas y programas de radio, y g) Al estudio de los reglamentos correspondientes a estos mismos espectáculos.

El Consejo Técnico Teatral estaría integrado –según el artículo 2º del Reglamento– por dieciocho personas, designadas directamente por el C. jefe del Departamento del Distrito, entre los autores, directores, actores, empresarios, escenógrafos y críticos de las ramas teatrales, cinematográficas y de radio y funcionarios del Departamento que por su capacidad y conocimientos puedan plantear, resolver y orientar las múltiples cuestiones que se relacionan con los espectáculos del Distrito. Los miembros del Consejo durarían en su cargo –artículo 3º– dos años, pudiendo ser reelectos.

El actual jefe del Departamento del Distrito, licenciado Fernando Casas Alemán tiene el propósito de reinstalar a la brevedad posible el Consejo Técnico Cultural de Espectáculos, que ha dejado de funcionar desde 1945. Con este motivo he creído oportuno recordar cómo fue creado el Consejo Teatral que dio causa al Consejo Técnico Cultural que ahora se trata de recrear. En próximas informaciones traeré a esta columna datos precisos y valiosos sobre las funciones de las comisiones permanentes y transitorias que le daría vida al nunca más que ahora necesario Consejo Teatral.