FICHA TÉCNICA



Espacios teatrales Teatro Xola

Eventos Muestra Internacional de Teatro de la Federación de Festivales de Teatro de América

Productores Teatro de la Nación

Referencia Óscar Liera, “Testimonio (Festival de teatro de América)”, en Diorama de la Cultura, supl. de Excélsior, 4 septiembre 1977, p. 10.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Diorama de la Cultura, Excélsior

Testimonio (Festival de teatro de América)

Óscar Liera

Teatro de la Nación, en su preocupación constante por desarrollar una auténtica labor teatral, que comenzó con una obra dirigida por Luis G. Basurto y continuó con una de las obras de Usigli, ha organizado ahora, para solaz del público mexicano, una muestra de teatro, cuyo nombre completo es: “Muestra Internacional de Teatro de la Federación de Festivales de Teatro de América", la cual se presenta en el Teatro Xola (Julio Prieto).

La muestra se inició con la presentación del grupo de teatro El Galpón, el cual ya había representado al Uruguay en el pasado Festival Cervantino. El Galpón fue de los pocos grupos que valieron la pena y que realmente presentaba un trabajo muy importante y con una gran calidad artística.

¿Cuál será la razón que impulsó a Teatro de la Nación a organizar esta muestra? Un día nos enteramos del evento a través de Radio Universidad y días después encontramos en los diarios una pequeña cartelera, tan pequeña que el horario no se alcanzaba a ver bien, y aunque usted lo hubiera descifrado con una lupa, de nada hubiera servido porque estaba equivocado. Nunca vimos carteles, ni publicidad, ni un buen espacio en los periódicos para anunciar por lo menos la obra que se presentaría ese día.

El 28 de agosto se presentó el grupo “Igon Lerchundi” como Teatro Internacional de Mimo. Nunca ha sido molesto en verdad que la palabra “internacional” se empiece a gastar con tanto manoseo entre los latinoamericanos, aquí en México si un festival, muestra de teatro o cine, exposición o feria no lleva el calificativo de internacional puede perder connotación y, tal vez, restarle mérito al trabajo artístico.

El grupo argentino no es bueno comparado con el Teatro de Pantomima de Wroclaw, de Polonia que vimos en el Palacio de Bellas Artes hace unos meses, el trabajo de los argentinos sería de una gran pobreza artística.

Sin embargo, el propósito de este testimonio no va dirigido a las presentaciones teatrales que se realizan en el Teatro Xola sino a la pavorosa organización de este tipo de festivales tan inútiles que tiene que sobrellevar un país en crisis sin obtener ningún provecho.

En realidad la obra del Galpón, que estuvo en el Cervantino, y después algún tiempo en cartelera en el Teatro Jiménez Rueda, ya había sido vista por el público de teatro; por lo tanto lo primero que había que ver era la pantomima de los argentinos. A la función de las 5 de la tarde del domingo 28 de agosto solamente asistieron 46 personas, increíble pero cierto en una ciudad de trece millones de habitantes.

El programa de mano elaborado con tal cicatería que era difícil precisar dónde comenzaba un reparto y terminaba el otro, y llegaba a tal grado la economía de tinta que faltaron muchos acentos a las palabras.

¿Qué se gana Teatro de la Nación con traer grupos extranjeros a México para que los vean solamente cuarenta y seis personas? ¿A qué se debe la escasísima publicidad? ¿Cuál es el criterio de selección que se sigue? ¿A qué se debe la muestra, por qué el programa de mano no trae ni siquiera una nota sobre la presentación de la tal muestra?

Entre la ANDA y Actores Independientes hay 2,500 miembros, la Escuela de Teatro del INBA tiene 140 alumnos, la Academia de Teatro Andrés Soler 400, el Colegio de Literatura Dramática y Teatro de la UNAM 126, ¿no los invitaron? ¿Cuál es entonces la función de este tipo de muestras internacionales?

En la Bienal de Venecia se becaba un gran número de estudiantes de teatro de toda Europa para que asistiera a las representaciones teatrales que se realizaban por las noches y todos los días por la mañana estos estudiantes se reunían con los grupos de teatro que participaban en la Bienal con el fin de lograr un acercamiento entre estudiantes de teatro y directores de la talla de Peter Brook y Víctor García.

Los jóvenes de provincia que interesaban por el teatro bien podrían ser becados por los Estados para asistir a este tipo de eventos; muestras de esta naturaleza o al Festival Cervantino, lo importante es no desaprovechar a los grupos que vienen y tratan de lograr un más amplio contacto con el teatro o si no ¿para qué se gasta tanto?