FICHA TÉCNICA



Título obra Electra

Autoría Eugene O´Neill

Elenco Dolores Bravo

Grupos y compañías Teatro Arte de México

Espacios teatrales Sala Guimerá del Orfeón Catalán

Notas El autor también comenta sobre las representación teatral de El guante de terciopelo en Estados Unidos

Referencia Armando de Maria y Campos, “Grupos experimentales representan obras de autores norteamericanos, de O'Neill a Tenessee Williams pasando por Kaufman”, en Novedades, 20 junio 1950.




Título obra Antes del desayuno

Autoría Eugene O´Neill

Elenco Josefina Ortega, Julieta Rubio, Victoria Barragán, Carlos Nieto, Rufo Rolón, Roberto Baillet, Marco Antonio Montero

Grupos y compañías Teatro Universal

Notas de grupos y compañías Rafael Villegas / director

Espacios teatrales Sala Auditorium de Sears Roebuck

Referencia Armando de Maria y Campos, “Grupos experimentales representan obras de autores norteamericanos, de O'Neill a Tenessee Williams pasando por Kaufman”, en Novedades, 20 junio 1950.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Grupos experimentales representan obras de autores norteamericanos, de O'Neill a Tenessee Williams pasando por Kaufman

Armando de Maria y Campos

Dos grupos de teatro experimental vienen representando estos días piezas de famosos autores norteamericanos. En la pequeña sala Guimerá del Orfeón Catalán, un grupo ambiciosamente denominado Teatro Arte de México, que capitanea la inquieta y dinámica actriz Lola Bravo, viene representando todas las noches desde hace cuatro o cinco la Electra de O'Neill, en tanto que en la Sala Auditorium de Sears Roebuck otro grupo, también con denominación ambiciosa, el titulado Teatro Universal, ha desarrollado una breve temporada de cinco días durante la que ha representado el monodrama de O'Neill Antes del desayuno, y las piezas en un acto Si los hombres juegan a las cartas de Kaufman, y Retrato de una madona de Tennessee Williams, el autor de moda en Europa, mundialmente conocido por su discutida pieza Un tranvía llamado deseo. Este grupo, en el que figura la actriz profesional Josefina Ortega, está dirigido por un entusiasta aficionado al teatro, Rafael Villegas, traductor de las tres obras que se acaban de presentar, quien ha exhibido los títulos de discípulo predilecto de Rodolfo Usigli y de Seki Sano.

La Electra o'neilliana, protagonizada por Lola Bravo, a quien acompañan jóvenes entusiastas y de muy diversas capacidades histriónicas, se ha quedado en un noble esfuerzo. Mejor logradas las piezas de Kaufman y de Williams, así como el monólogo de O'Neill, lograron interesar al público que se atrevió a trasladarse a un edificio tan lejano al teatro como es el de la Casa Sears Roebuck, y revelaron que en el grupo que dirige Rafael Villegas hay material humano capaz de más altos empeños. Antes del desayuno ha sido transmitido varias veces por la radio, y sirvió hace más de diez años para que se revelara en el micrófono, como excelente actriz radiofónica, la señorita Rosario Muñoz Ledo, que ocupa ahora distinguido puesto en la emisora XEW. Para aquellas lejanas transmisiones se usó una excelente traducción de Rodolfo Usigli. Excepción hecha de Josefina Ortega, los empeñosos intérpretes de las piezas de Williams y Kaufman se mostraron inseguros, por lo menos en la representación que les vimos. Pero todos –Julieta Rubio, Victoria Barragán, Carlos Nieto, Rufo Rolón, Roberto Baillet y Marco Antonio Montero– no carecen de aptitudes, que habrán de probar con mejor éxito en futuras interpretaciones. Las representaciones en la sala de Sears Roebuck fueron patrocinadas por el Instituto Mexicano Norteamericano de Relaciones Culturales.

Cada día adquiere más vigor la explotación de las obras teatrales en Norteamérica organizadas por sociedades limitadas y capitalistas que mediante una pequeña inversión pueden llegar a obtener grandes beneficios. No es este el caso, claro está, de las representaciones en la sala de Sears Roebuck, creo que lo son las representaciones en la sala del Orfeón Catalán. Pero conviene registrar el fenómeno, palpable en los Estados Unidos. En el coliseo Booth, de Nueva York, un grupo de capitalistas, que por cierto pertenecen al mundo del teatro, ha patrocinado la explotación de la comedia The velvet glove (El guante de terciopelo). Para la explotación de esta obra se recogieron cantidades de Grace George, que es una de las principales intérpretes y que expuso 1,000 dólares; así como otras actrices de reparto. Helen Menken y Patricia Collinge, cada una de las cuales contribuyó con 640 dólares; el agente teatral Louis Lotito facilitó la misma cantidad; el productor Richard Myers, el técnico electricista Eddie Kook, el productor de espectáculos de televisión Wiston O'Keefe, la actriz Katharine Cornell, quien sin intervenir en la obra expuso 2,500 dólares. En pequeñas cantidades reuniéronse 32,000 dólares. Según los cálculos los beneficios obtenidos ya han cubierto el capital y se han recibido excelentes dividendos aparte de los sueldos que muchos de ellos tienen por actuar en dicho espectáculo.

El guante de terciopelo será representado en varios estados de la Unión por varias compañías formadas para tal objeto. Ya se sabe que cuando una alcanza éxito en el centro teatral más importante de Norteamérica, Broadway, éste se extiende a la periferia. Pero también cuando se registra un éxito digamos periférico, se proyecta en Broadway. Tal el caso de The member of the wedding (Miembro del matrimonio), drama en tres actos y ocho cuadros que se ha estrenado con éxito en Filadelfia, y que es adaptación realizada por el mismo autor de una novela homónima. La obra ha sido dirigida por Harold Clurman e interpretada por Ethel Waters, interviniendo en el reparto James Holden, Julie Harris, etcétera. Al terminar la representación de estreno el público aclamó la obra, considerándola como la culminación de la temporada teatral de esa ciudad.

Según la crítica, falta cierta cohesión que perjudica la fibra dramática del tema, pero, se estima que será uno de los grandes éxitos de estos últimos años. En la obra se plantea el caso de una niñita neurótica de 12 años, de mucha imaginación, huérfana de madre y cuyo padre no se preocupa más que de los negocios, y que reside en una aldea de Georgia. Su único confidente es la anciana ama, que a pesar de su inflexibilidad trata de comprender a la criatura. La niña, al casarse su hermano mayor, que es un soldado, decide convertirse en "miembro del matrimonio" y hace su equipaje para irse con la pareja durante su viaje de luna de miel. Son notables –dice la crítica– las interpretaciones de Ethel Waters, actriz de color, en la sirvienta, especialmente en una enternecedora escena en que canta una canción de cuna, y de Julie Harris, joven actriz que encarna a la adolescente.

También se ha estrenado en Filadelfia un drama titulado All you need is one good break (Sólo se necesita una buena ocasión). La obra es original de Arnold Manoff y la han dirigido Edward Bromberg y John Berry. La crítica señala que este nuevo drama se halla en la corriente de "teatro pesimista" que invade los escenarios de los Estados Unidos. Se refiere a la juventud frustrada y es un largo monólogo de un muchacho que quiere convertir en millones su sueldo semanal de treinta y cinco dólares. El personaje central, en realidad, es una canalla que no puede inspirar simpatía alguna al público.

Casi sin proponérmelo he compuesto una crónica sobre el teatro norteamericano de estos días: O'Neill, Kaufman, Williams; una compañía de actores que exponen su dinero y su trabajo: "teatro pesimista". Todo, sin embargo, no es ajeno a nuestra vida teatral. A poco que el lector piense en cómo se han organizado las temporadas de comedia en el Arbeu y en el Ideal, y en el "teatro pesimista" de Revueltas, se dará cuenta de que en todas partes, y no importa en qué forma distinta, el teatro se parece al teatro como una gota de agua a otra...