FICHA TÉCNICA



Notas Comentarios de la representación de L'annonce faite à Marie de Paul Claudel en el Vaticano

Referencia Armando de Maria y Campos, “La última palabra; representaciones en el Vaticano con motivo del Año Santo en Roma. Congreso sobre arquitectura teatral en Francia. Usigli lee su última gran pieza sobre el porfirismo”, en Novedades, 17 junio 1950.




Título obra Fugitivos

Autoría Rodolfo Usigli

Notas Lectura de Fugitivos en casa de Rodolfo Usigli. El autor también menciona la reunión del Instituto Internacional del Teatro en París para estudiar problemas de arquitectura teatral

Referencia Armando de Maria y Campos, “La última palabra; representaciones en el Vaticano con motivo del Año Santo en Roma. Congreso sobre arquitectura teatral en Francia. Usigli lee su última gran pieza sobre el porfirismo”, en Novedades, 17 junio 1950.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

La última palabra; representaciones en el Vaticano con motivo del Año Santo en Roma. Congreso sobre arquitectura teatral en Francia. Usigli lee su última gran pieza sobre el porfirismo

Armando de Maria y Campos

En estos días –entre el 19 y el 29– se efectuará en París la reunión del Instituto Internacional del Teatro, a la que asistirán delegados de 18 naciones: Austria, Bélgica, Brasil, Checoslovaquia, Chile, China, Ecuador, Estados Unidos de América, Gran Bretaña, Israel, Italia, México, Nueva Zelandia, Noruega, Países Bajos, Polonia, Suiza y Unión del Africa del Sur. La reunión tiene por motivo estudiar los problemas de la arquitectura teatral. Que yo sepa, no asistirá a ella ninguno de los señores que –nominalmente– figuran como miembros de la sección de México del Instituto Internacional de Teatro. Probablemente nuestro país será representado por algún secretario de la embajada diplomática en Francia.

Parece mentira, pero ningún periódico mexicano, y hasta donde se me alcanza, tampoco periódico alguno de Cuba, Perú, Chile, Argentina y Uruguay, hayan publicado una sola línea de la representación, ante Pío XII, con motivo del Año Santo, de L'annonce faite à Marie de Paul Claudel. No he encontrado tampoco una sola referencia a este acto en la prensa española que periódicamente hojeo y ojeo. Si no es por algún diario italiano que de vez en cuando llega a mi mesa de trabajo, o por alguna información privada, nada sabría aún de la extraordinaria representación ocurrida hace unas semanas en el Vaticano.

Con motivo de las solemnidades religiosas que actualmente se celebran en Italia varios espectáculos teatrales han dado máximo esplendor al Jubileo, y tanto la ópera, como el teatro dramático y aun el cómico alcanzan estos días –por lo que leo– insólitas perfecciones. Clásicos y modernos autores, compañías italianas y extranjeras desarrollan en todas las ciudades italianas de más alto prestigio histórico y arqueológico, una selección escrupulosa de obras maestras. Verona, Vicenza, Trieste, Nervi, Nápoles, Capri y San Miniato, fuera de las capitales claves, como Roma, Florencia, Venecia y Milán, presenta vastos y atrayentes programas que alternan con grandes conciertos y festivales de primer orden, como el de Venecia, en el que ha sido laureado nuestro gran pintor David Alfaro Siqueiros.

Sin embargo, el gran acontecimiento, destinado, no sólo a tener un dilatado eco en todo el mundo, sino a insertarse en la historia con caracteres inolvidables fue el que acaba de celebrarse en los palacios vaticanos, que han abierto al teatro, para hospedar en la espléndida sala Belvedere, después de cerca de cuatro siglos, un espectáculo de prosa, al cual asistió el Papa Pío XII en baldaquino, solemnemente rodeado de los príncipes de la Iglesia, de su corte pontificia y de un nutrido y selecto grupo de invitados. En tan fausto día se representó L'annonce faite à Marie, del máximo poeta católico viviente, Paul Claudel, el cual escribió una nueva versión de su famoso drama, en homenaje al vicario de Cristo, para solemnizar el Año Santo. El propio Claudel dirigió toda la preparación del espectáculo , cuidando con las autoridades vaticanas de la ornamentación escénica en la histórica y maravillosa sala del Belvedere.

L'annonce faite à Marie fue "recitada" por los actores del teatro Hebertot, de París. Como estaba previsto, asistió Su Santidad, y toda la espléndida corte pontificia. Y personalidades de todo el mundo católico. La representación revistió una solemnidad extraordinaria. Sin embargo, la prensa italiana casi no se refiere a ella. Por lo visto, no tienen acceso, los cronistas italianos de teatro a los palacios vaticanos. Pero... cualquier espectador puede hacerla de cronista y enviar sus impresiones por carta. Lástima que quien me ha comunicado la noticia haya sido tan conciso en su información que ahora aprovecho. A la simple escueta noticia, que vi ratificada también concisamente en la prensa de Roma, y que me he limitado a copiar, agrego esta otra, no menos interesante, pero también de brevedad desesperante. "Al día siguiente de la representación en el Vaticano, los actores franceses replicaron el drama de Claudel en el portentoso marco clásico del Pantheon, y posiblemente darán una nueva "recitación" ( es decir, representación) en el patio de un antiguo palacio gentilicio para que puedan asistir todas las órdenes religiosas romanas. Después la compañía de teatro Hebertot hará algunas excursiones por toda Italia para hacer conocer la obra de Claudel, que, indudablemente, aparte de su valor intrínseco, será el máximo espectáculo del Año Santo en la capital de la Cristiandad".

No paran ahí los triunfos del teatro con motivo del Año Jubilar. Mi amable informante me comunica que su ultiman los detalles para representar, probablemente en la plaza de San Pedro, el auto sacramental de Calderón de la Barca llamado justamente El Año Santo en Roma, dirigido y escenificado por el prodigioso arte de Salvador Dalí, con lo que podrá jactarse España –y el mundo de su lengua– de haber aportado uno de los máximos timbres de gloria al esplendor del Jubileo de 1950, que la Santidad de Pío XII ha proclamado para pedir a Dios por la paz y el amor que tanto necesita la triste humanidad de este siglo, la que para decir cuánta angustia le pone nudos de desesperación en la garganta ha necesitado de autores dramáticos como Sartre, como Camus, como Revueltas, excomulgados ya, cuyas voces de tiniebla no logran sin embargo, oscurecer con sus relámpagos de sombra la voz clara y serena, ungida de eternidad, de un Calderón de la Barca, o la iluminada y luminosa del "beato" Claudel.

Como un eco de estas representaciones cristianas en Italia, en el lejano Buenos Aires, la compañía española de Mercedes Prendes que dirige Humberto Pérez de la Osa, ha representado, con resonante éxito de público y de prensa, el drama de Calderón de la Barca La devoción de la cruz, con la asistencia espontánea de los príncipes de la Iglesia católica argentina y del alto clero de la nación del Plata.

Y puestos a dar grandes noticias, cierro estos comentarios con una de alto valor. Anoche –miércoles– el gran autor mexicano Rodolfo Usigli leyó en su domicilio su nueva comedia Fugitivos, primera de una ambiciosa serie que será en la materia teatral lo que en la novela es La comedia humana de Balzac. Gran pieza la de Usigli, crónica de la vida de la alta sociedad de las postrimerías del "porfirismo". Ocurre entre 1908 y 1909, cuando Madero lanza su libro La sucesión presidencial; se cuartean los edificios franceses de la más alta clase porfiriana, y se empiezan a oír las voces juveniles precursoras de la Revolución de Antonio Caso y José Vasconcelos, quienes aparecen en las últimas escenas de la obra. La lectura de Fugitivo por Usigli, ante menos de 20 personas, fue un éxito. Será una iluminada sorpresa cuando se le represente, en el Ideal o en el Arbeu, dentro de breves semanas.