FICHA TÉCNICA



Título obra Fiebre de 107 grados

Autoría Silvia Peláez

Dirección Silvia Ortega

Elenco Carlos Aragón, Mercedes Pascual, Héctor Loteen, Erika de la Llave, Oscar Narváez, Rocío Leal, Carlos Haro

Escenografía Jorge Ballina, Auda Caraza y Atenea Chávez

Espacios teatrales Teatro El Galeón

Referencia Bruno Bert, "Fiebre 107 grados", en Tiempo Libre, 15 febrero 2007, p. 25.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Fiebre 107 grados

Bruno Bert

Las relaciones entre poetas, y sobre todo si se trata de relaciones de pareja, suelen ser más que complicadas; casi en relación directa con la riqueza y frondosidad de sus mundos interiores. Y justamente es el caso de Silvia Plath (1932-1963) y Ted Hughes (1930-1999), que son las que encara la obra Fiebre 107 grados, de Silvia Peláez, bajo la dirección de Silvia Ortega. La obra de las tres Silvias.

La historia nos cuenta sobre todo los antecedentes familiares de Silvia, la muerte de su padre, sus fijaciones infantiles, la turbulenta conexión con la madre... es decir que privilegia el punto de vista femenino y el origen mexicano. Y a partir de allí es que prismamos su relación de pareja, con los evidentes límites que ambos le imponen por sus características de carácter y por sus propias obsesiones; hasta el suicidio final de la mujer, claro, que todos conocemos de antemano. Y es que lo que interesa realmente no es la estructura anecdótica, sino más bien la poética, la importancia literaria y el mundo intelectual de ambos esposos. O al menos así debiera ser, supongo, porque de lo contrario se corre el peligro que lo coyuntural, el drama íntimo y la tragedia personal queden desnudamente en primer plano, como si se tratara de un melodrama. Y los amores y desamores los vivimos todos, e incluso los suicidios no son más que una estadística social. Todo esto se vuelve importante únicamente a través de la creación, de la excepcionalidad del producto artístico que nos entregan los que, además, están sufriendo de esa manera. El sufrimiento e incluso las enfermedades mentales, importan en cuanto a su relación con la obra artística que nos legaron. Y esta es la difícil relación que Silvia Peláez logra sólo por momentos.

El material es ágil, y también la puesta, con su juego de puertas, el valor simbólico de las casas, y hasta la literatura que aquí literalmente se les pega a las paredes y los pisos, seguramente con la participación de Auda Caraza y Atenea Chávez, responsables junto con Jorge Ballina, del diseño escenográfico. Es decir, que el entorno resulta fluido como el material textual, para deslizarnos en las interioridades de estas dos vidas tan torturadas. Sin embargo, siento demasiada presencia de la emoción y poca visión de sus mundos poéticos. Navegamos mucho más por el espacio bajo de lo cotidiano que por los aires enrarecidos pero, luminosos de sus obras literarias.

El grupo de actores están encabezados por Erika de la Llave y Carlos Aragón. Bien en su desempeño, aunque Erika, se encuentre siempre sacudida por el huracán de las emociones, naufragando a cada paso, dejando mucho menos espacio para el desarrollo de sus problemas creativos, incluso el tiempo limitado por la atención de los hijos, que el hombre asume sólo tangencialmente; marcando permanentemente los elementos traumáticos por sobre la originalidad de su pensamiento y su escritura. Los acompañan Rocío Leal, Mercedes Pascual, Héctor Loteen y Oscar Narváez/Carlos Haro, en los papeles restantes, fantasmas en su mayoría del pensamiento de Silvia Plath. Creo que les faltó un poco más de profundización por parte de la dirección, que seguramente dedicó los mayores esfuerzos a las dos figuras principales, especialmente a la actriz.

En definitiva, un trabajo que nos permite acercarnos a figuras que seguramente son mucho más conocidas por sus nombres que por haber sido realmente leídas. Un material cuidado en todos sus rubros cuyo único peligro es potenciar demasiado la superficie, y dejar en sombras aquello que es la veta profunda que hace a estos poetas dignos de haber sido elegidos para contarnos las particularidades de su vida y obra.

FIEBRE 107 GRADOS, de Silvia. Peláez. Dir. Silvia Ortega. Con Carlos Aragón, Mercedes Pascual, Héctor Loteen, Erika de la Llave y Oscar Narváez. Teatro El Galeón, Centro Cultural del Bosque, Paseo de la Reforma y Campo Marte (Metro Auditorio), 5280-8771 exts. 502 y 503. Viernes, 20:00; sábado, 19:00 horas. Loe. $150. Sistema Ticketmaster, 5325-9000. Adolescentes y adultos. Duración aproximada 120 mins. (Centro)