FICHA TÉCNICA



Título obra Sensacional de maricones

Autoría Luis Enrique Gutiérrez Ortiz Monasterio

Dirección Boris Schoemann

Elenco Mahalat Sánchez o Lucia Muñoz, Alejandro Morales, Mauricio Isaac, Juan Carlos Vives o Emrnanuel Márquez

Espacios teatrales Teatro La Capilla

Referencia Bruno Bert, "Sensacional de maricones. Apuesta a la fealdad, la molestia y la irritación", en Tiempo Libre, 2 noviembre 2006, p. 25.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Sensacional de maricones
Apuesta a la fealdad, la molestia y la irritación

Bruno Bert

Luis Enrique Gutiérrez Ortiz Monasterio, más conocido como LEGOM, es un interesante dramaturgo mexicano de entre treinta y cuarenta años, una carrera ya recorrida, un prestigio ganado y también un amplio futuro para crecer artísticamente. Algunas de las características de sus textos son una cierta fascinación por lo escatológico, por las manifestaciones de una cultura popular urbana bastante degradada, y también un humor negro muy mexicano salpicado de nihilismo. Sus obras –las que conozco, al menos– parecen haber sido vomitadas por su autor, compuestas por todo aquello que no puede digerir de nuestra sociedad y que aparentemente tampoco reelabora como discurso contestatario (las viejas técnicas de antaño). Las arroja, supongo, con plena conciencia del malestar que provocan, y sin preocuparse (al menos directamente) de su eficacia, ni ideológica ni artística. Ahí están y punto, con su singular efecto corrosivo.

Ahora ha estrenado en La Capilla y bajo la dirección de Boris Schoemann, Sensacional de maricones, una "fotonovela escénica", como específica el programa de mano.

La escenografía donde ésta "fotonovela" se narra es justamente un par de gabinetes de un baño público (a cargo de Noé Casillas), ahí los personajes-actores leen el Sensacional de maricones, que publicitan al público como un imperdible material de aparición semanal, y donde podremos compartir las inverosímiles aventuras de Jaimito y sus truculentas relaciones homosexuales. La que ahora nos cuenta va sobre los carriles de éste tipo de historietas y Jaimito, en el rol de sirvienta, tratará de conquistar la cama de su patrón mientras la esposa del mismo buscará afanosamente lo mismo con él, en un marco de ambigüedad no solo sexual sino también de clase. El texto adopta lo cursi y lo kitsch incluso potenciándolo con la abundancia escatológica, lo que provoca la visión de los estereotipos, la burla de los mismos y también un cierto placer un tanto grasiento sobre todo ese cúmulo de banalidades, prejuicios y lugares comunes. Aquí resulta fundamental el trabajo de la dirección, porque permite dar a la bidimensionalidad de lo producido, una cierta profundidad crítica a través de un montaje muy dinámico y un fuerte trabajo con los actores.

Sin embargo las intencionalidades no quedan muy claras. Por un lado es un juego que resume por todos lados los humores del cuerpo y nuestra cultura (y no sólo sangre, sudor y lágrimas, al estilo heroico), para uso inmediato, como las revistitas en cuestión; y por el otro, es un producto para la reflexión, si somos capaces de no ahogarnos en lo contingente y en el fuerte estruendo que provoca. Digamos entonces que se trata de un nuevo teatro político que se niega a ubicarse como tal y corre el riesgo de no ser visto sino sólo digerido en la inmediatez. Es cierto que al elegir un medio difusor como La Capilla, está también seleccionando a un cierto tipo de micro público intelectual, que por contigüidad puede que frecuente a El Vicio y sus espectáculos absolutamente politizados. De todas maneras, me caben ciertas dudas.

El equipo actoral, que alterna en funciones, está compuesto por Alejandro Morales, Mauricio Isaac, Juan Carlos Vives, Emmanuel Márquez, Mahalat Sánchez y Lucia Muñoz. No los conozco a todos, pero los que me tocaron en el estreno manejaban con intrepidez ese juego sobrecargado de caricaturas y referenciales.

En definitiva, el espectáculo, por su factura, apuesta a la fealdad, la molestia y la irritación. También a una posible lectura política de nuestra realidad y nuestros productos culturales de consumo masivo. Usted decidirá al respecto.

SENSACIONAL DE MARICONES, de Luis Enrique Gutiérrez Ortiz Monasterio. Dir. Boris Schoemann. Con Mahalat Sánchez o Lucia Muñoz, Alejandro Morales o Mauricio Isaac y Juan Carlos Vives o Emrnanuel Márquez. Teatro La Capilla, Madrid 13, Coyoacán, 3095-4077. Domingo, 18:00 horas. Loc. $100. Adolescentes y adultos. Duración aproximada 65 mins. (Sur)