FICHA TÉCNICA



Título obra Casanova o la humillación

Autoría David Olguín

Dirección David Olguín

Elenco Claudio Obregón, José Carlos Rodríguez, Laura Almela, Rodrigo Espinosa, Gisela García Trigos

Espacios teatrales Teatro Casa de la Paz

Referencia Bruno Bert, "Casanova o la humillación. Complejo juego de referentes", en Tiempo Libre, 19 octubre 2006, p. 23.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Casanova o la humillación
Complejo juego de referentes

Bruno Bert

La imagen de Giácomo Casanova ha sido siempre convocada por la literatura, el cine o el teatro, desde dos aspectos casi opuestos: como el intelectual inescrupuloso y brillante, conquistador infatigable, que lleva numeradas sus victorias eróticas, deslumbrando a toda la Europa libertina de mediados del siglo XVIII; o como el viejo capaz de sufrir todas las humillaciones para poder seguir viviendo así sea bajo la sombra de lo que fue antaño, y del poder que lo mantiene por lástima como una rara avis del pasado inmediato. En cuanto a sus voluminosas memorias, todos conocen su existencia, pero muy pocos las han leído, al menos en su totalidad. Es decir que es un personaje magnífico para el arte, sobre todo por el cúmulo de sus contradicciones y lo desmesurado de su porte. Ahora, David Olguín estrena como autor y director una personal visión del asunto: Casanova o de la humillación, que se presenta en la Casa de la Paz.

Gabriel Pascal, responsable de la escenografía e iluminación, nos propone un espacio de doble lectura, que tanto puede ser una habitación dieciochesca, como un escenario de la misma época, con sus candilejas frontales, sus telones de brocado y su decidida teatralidad. Es decir que ésta juega un papel de primer plano en toda la narración, desde el libro mismo de Olguín, permitiéndonos enlazar la serie de acciones que componen la narración con las discusiones filosóficas, tan al gusto del siglo de las luces, del que Casanova es un innegable representante.

Resulta entonces un material inteligentemente tramado donde las situaciones de carácter anecdótico y emotivo se mezclan con reflexiones históricas y consideraciones éticas muy al gusto del pensamiento de ese tiempo, pero con un lenguaje y tratamiento contemporáneo que siempre tiene en cuenta el puente que vincula lo esencial de origen con lo pertinente a nuestros espectadores. De allí la abundancia de juegos eróticos, la procacidad del lenguaje, la lucha de criados y amos, el teatro dentro del teatro, el eco filosófico en la duplicidad de los personajes y mil detalles más que vuelven el trabajo un complejo juego de referentes pero sin subordinarse a ellos, más bien como una partida entre intelectuales en donde el propio Casanova se hubiera sentido cómodo.

Claudio Obregón es el decadente conquistador veneciano y aquellos que lo rodean y azuzan en su último refugio en el Castillo de Dux están asumidos por Gisela García Trigos, José Carlos Rodríguez, Laura Almela y Rodrigo Espinosa. Un equipo sólido y dúctil a la mano del director que exige constantemente de ellos una desmesura más en cada escena. Obregón muestra a un ser cansado, cercano ya a la muerte, pero que sin embargo no puede dejar pasar a la criadita que se le ofrece tanto por corresponderle en el afecto con que él la trata, como por el halago de haberse acostado nada menos que con Casanova. Pero es un viejo lleno de miedos y demasiado lastimado y débil como para responder con eficacia a los que le odian y envidian al mismo tiempo. Excelente trabajo donde el actor pone al servicio del personaje aún sus límites, mostrando que los que han vivido intensamente pueden recuperar, a través del arte, aquel goce ya perdido y retenerlo para siempre en la memoria de los hombres. El arte puede haber consistido en vivir sensualmente, o en revivir para los otros el pasado y el tiempo que se recupera (un poco proustianamente) en los libros y por supuesto en el teatro que ahora compartimos.

Un trabajo atractivo que invita a gozar y discutir... no sólo sobre la figura de Casanova.

CASANOVA O LA HUMILLACIÓN. Autor y director David Olguín. Con Claudio Obregón, José Carlos Rodríguez, Laura Almela, Rodrigo Espinosa y Gisela García Trigos. Teatro Casa de la Paz, Cozumel 33, Roma (Met-0 Sevilla), 5286-5315. Viernes, 20:00; sábado, 19:00; domingo, 18:00 homs. Adolescentes y adultos. (Centro)