FICHA TÉCNICA



Título obra La tristeza de los cítricos

Autoría Verónica Bujeiro

Dirección Luis Ibar

Elenco Ricardo Palacio, Marina Boido, Fabián Storniolo, Valentina Rojas Loa, Enrique Avilés, Juan de Dios Ortiz

Espacios teatrales Teatro La Capilla

Referencia Bruno Bert, "La tristeza de los cítricos. Camino irregular", en Tiempo Libre, 8 junio 2006, p. 23.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

La tristeza de los cítricos
Camino irregular

Bruno Bert

Hay un libro de Boris Vian que se llama El otoño en Pequín. En realidad nunca aparecen ni Pekín ni el otoño, pero el libro resume un poco la forma de escribir del que fuera uno de los grandes escritores franceses de posguerra. Ahora, acaba de estrenarse en La Capilla el último espectáculo de Luis Ibar: La tristeza de los cítricos, que tiene bastante del espíritu de Vian (aquella leve añoranza por el surrealismo, entre otras cosas), también pudo llamarse de cualquier manera, y rescata bastante ciertas características de estilo de este joven creador. Claro, el libro no es suyo sino de Verónica Bujeiro, aunque se aclara –no sé si la autora o él– que el espectáculo contiene varios stand up del director.

En teatro es bastante difícil librarnos de las historias, hay poca tradición y menor aceptación aún de un teatro "abstracto", por lo que incluso trabajos tan heterodoxos como éste, están contaminados por personajes y sus consecuentes historias. Aunque los primeros sean casi excusa y las segundas puedan perderse en ciénagas y desiertos con una cierta frecuencia. Y las historias narradas tienen que ver con contadores de chistes que no tienen la menor gracia, ni el más mínimo ritmo e inclusive ni siquiera el más elemental asomo de oportunidad en su ramplona chabacanería. Como ven, el camino se hace difícil casi de inmediato: escuchar pésimos chistes es algo que no atrae a ninguno, incluyéndome, claro.

Y allí comienza lo irregular del camino. Creo que el material, en el que participa nada menos que Van Gogh, ya desorejado y con sus multimillonarios girasoles bajo el brazo, tiene un clima sumamente atractivo y un montón de elementos irritantes, algunos de los cuales corren el riesgo de ser gratuitos y volverse contra la eficacia del producto. Lo del "ambiente" creo que se produce por partes iguales por las aportaciones de la autora y el montaje del director (al que le recomendaríamos producir más, como una forma interesante de difundirse y madurar lenguajes), mientras que lo "molesto" me parece pertenece más a las costumbres artísticas de este último, siempre propensas al desafío, al riesgo y a la provocación, aunque a veces se le escape de las manos los alcances de la misma, sacudido como por un entusiasmo báquico por la trasgresión de límites.

No sé con seguridad si "...cítricos", es producto de un grupo o de un elenco, lo cual no deja de interesar por la posibilidad de ser parte de un proyecto cultural y artístico a más largo plazo que puede afinarse en otros montajes, o simplemente una experiencia de carácter circunstancial. De hecho, el nombre que yo conocía para el grupo de Ibar no es "Tridente Teatro", que es el que aquí figura y del cual uno de los actores mencionó en el estreno que el que acaba de darse en su segundo trabajo. Sería muy bueno que un creador como Ibar pudiera generar y mantener un conjunto estable de actores con los que compartir su propio desarrollo como artista.

Pero esto no indica un juicio de valor negativo para los que asumen aquí la actuación, que son Fabián Storniolo, Marina Boido, Ricardo Palacio, Valentina Rojas Loa, Juan de Dios Ortiz, Enrique Avilés y Facundo Gassa. Más bien creo que su desempeño es irregular y no vendría mal una homogenización en las herramientas expresivas usadas en un mismo trabajo.

Los dejo con uno de sus chistes que reproducen en el programa de mano (por algo será), para que vean que el ingenio –a veces un poco arrevesado, como podrán notar– también está presente: "Le di la vuelta a perro (dog) y encono a dios (God). Ahora Dios ladra". Usted sabrá sacar las conclusiones o ir a buscarlas...

LA TRISTEZA DE LOS CÍTRICOS, de Verónica Bujeiro. Dir. Luis Ibar. Con Ricardo Palacio, Marina Boido, Fabián Storniolo, Valentina Rojas Loa, Enrique Avilés y Juan de Dios Ortiz. La historia de Rito Alberca y Atalo Mata, dos malos cómicos que han encontrado el éxito en el Tristes Tigres. Teatro La Capilla, Madrid 13, Coyoacán, 3095-4077. Lunes, 20:00 horas. Loc. $100; 40% de descuento a estudiantes y maestros. Adolescentes y adultos. Duración aproximada 80 mins. (Sur)