FICHA TÉCNICA



Título obra Casa suspendida

Autoría Michel Tremblay

Dirección Raúl Quintanilla

Elenco Karina Gidi, Víctor Hugo Martín, Patricia Eguía, Dora Cordero, Juan Carlos Vives, Arturo Beristáin

Espacios teatrales Teatro Orientación

Referencia Bruno Bert, "La casa suspendida. Rompecabezas familiar", en Tiempo Libre, 16 marzo 2006, p. 24.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

La casa suspendida
Rompecabezas familiar

Bruno Bert

Una de las características habituales de Raúl Quintanilla como director es la limpieza del trazo, a la que de inmediato se suma la prolijidad en el trabajo con los actores, en la composición de los personajes y en la creación de un clima. Naturalmente, hay dramaturgos que se prestan en mayor medida para el desarrollo de estas cualidades, y creo que Michel Tremblay puede perfectamente ser uno de ellos. Y es de este autor canadiense que Quintanilla acaba de estrenar La casa suspendida, que se está presentando en el teatro Orientación.

Philippe Amand –del que hacía un tiempo no veía materiales– asume el diseño de escenografía e iluminación y nos presenta el frente de la casa que da título a la obra. Una casa antigua que tanto tiene de real como de imaginaria, como salida de un cuento, o mejor aún, de un recuerdo entre real e inventado. Es esencialmente bidimensional y, sin embargo, capaz de contener un siglo de historias y todos los habitantes de una familia por varias generaciones simultáneas. Y allí está el eje de la historia: una vieja casa de campo a la que regresa alguien en un momento de crisis para reencontrarse tanto consigo como con el pasado, suyo y de su familia.

Así, simultáneamente, se borda el presente y el pasado a través de grupos que comparten el espacio aunque no el tiempo. Más o menos setenta años en una familia que indudablemente establece fuertes lazos afectivos entre sí, pero no tiene la cualidad de comprender realmente al otro.

Los temas fundamentales, entonces, pasan por las relaciones familiares, por la complejidad a veces llena de culpa de los afectos y por la dicotomía campo-ciudad... más una miríada se subtemas que llenan de interés y de polémica el trabajo. Un excelente material, propuesta de Michel Tremblay que es considerado como uno de los mejores dramaturgos de su país. Pero la calidad propone a su vez complejidad, porque cada uno de estos grupos humanos anclados en un tiempo más o menos preciso conllevan un género diverso para el montaje, que sin embargo debe empatar con los otros, ya que la mayor parte de las acciones son cruzadas entre tiempos y personajes distintos... y el director logra acertadamente combinar esta especie de rompecabezas para que la fragmentación esté en los hombres pero no en la obra que nos entrega.

De esta manera, está en sus manos, en el trabajo de los actores y en las palabras el logro de la propuesta. Y palabras no faltan, porque son como la denuncia constante del fracaso de las acciones o la nostalgia por un hacer que nunca es pleno más que en el deseo. Un mundo de palabras... como un cuento para niños que nunca terminan de madurar.

El elenco es bastante nutrido y parejo en el rendimiento a pesar que cada grupo –son tres las generaciones convocadas– debe expresarse de manera distinta. Seguramente aquí se une una buena capacidad actoral con una excelente mano del director. Sin embargo, creo que Arturo Beristáin –que es apertura y cierre del trabajo– debería flexibilizarse un poco más, perder cierta rigidez que en el caso de su papel no parece muy pertinente, cosa que siendo un actor de su nivel seguramente lograría con facilidad. Los demás, en sólido equipo, son Fabián Corres, Karina Gidi, Víctor Martín, Juan Carlos Vives, Patricia Eguía, Dora Cordero y Cristóbal Martínez.

En definitiva, un trabajo complejo, lleno de sugerencias, que vale la pena disfrutar aun en el sabor agridulce que lo caracteriza.

CASA SUSPENDIDA, de Michel Tremblay. Dir. Raúl Quintanilla. Con Karina Gidi, Víctor Hugo Martín, Patricia Eguía, Dora Cordero, Juan Carlos Vives y Arturo Beristáin. Teatro Orientación, Centro Cultural del Bosque, Paseo de la Reforma y Campo Marte (Metro Auditorio), 5280-8771. Jueves y viernes, 20:00; sábado, 19:00; domingo, 18:00 horas. Loc. $150. Sistema Ticketmaster, 5325-9000. Adolescentes y adultos. Duración aproximada 135 mins. (Centro)