FICHA TÉCNICA



Título obra Alguien va a venir

Autoría Jon Fosse

Dirección Jorge Vargas

Elenco Sergio Cataño, Marina de Tavira, Rodolfo Arias

Espacios teatrales Teatro El Galeón

Referencia Bruno Bert, "Alguien va a venir. Mostrar por ausencia", en Tiempo Libre, 9 febrero 2006, p. 27.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Alguien va a venir
Mostrar por ausencia

Bruno Bert

La prestigiada organización teatral Línea de sombra presentará una serie de trabajos en El Galeón durante los próximos meses. El primero de ellos, acabamos de verlo: se trata de Alguien va a venir, de Jon Fosse –un noruego bastante desconocido para nosotros– bajo la dirección de Jorge Vargas.

Decía algún investigador que a veces el miedo hace presencia en un espacio social no necesariamente paralelo a una inseguridad notoria de las calles. La violencia puede ser amortiguada y lejana. Entonces, el teatro suele esconderse en la cabeza de sus creadores, sobre todo de sus dramaturgos, y las indagaciones de éstos denuncian los fantasmas interiores que son una emergencia al peligro con que se viven "los otros", los hombres reales y acechantes. Algo de esto encontramos aquí.

La historia es sencilla: una pareja joven compra una vieja casa junto al mar, muy lejos de todo ser vivo, para estar juntos, para encontrarse en esa soledad. Pero entonces, el vacío parece volverse convocante, y los dos sienten que "alguien va a venir". Y así sucede finalmente.

Los temas son variados, pero siempre límites: desde los celos patológicos hasta los fantasmas casi corpóreos del pasado. Y así la casa, el extraño esperado, los objetos cotidianos de los que allí vivieron y murieron y hasta el mar con su sonido repetitivo en el acantilado cercano, cobran tanto para los espectadores como para los propios protagonistas una fuerte ambigüedad de sentidos. No sabemos cuándo se está hablando del adentro-afuera de las cosas o de los seres, las cabezas llenas de imágenes deformadas de las que hablábamos antes.

Para esto, Edyta Rzewuska, responsable de la escenografía y el vestuario (la iluminación es de Víctor Zapatero), vacía de límites el espacio escénico, dejando tan sólo las sombras que rodean los pequeños ámbitos donde se trabaja. Al fondo, un video solarizado, casi una imagen en negativo, nos muestra por momentos la casa, el mar, una puerta abierta... como una onírica inclusión de nuestra parte, muy cercana a la pesadilla. Y en el espacio minimalista de un amplio piso de madera, una silla, una banca, una mesa y la lámpara que pende del vacío recortando una luz apenas fragmentaria. Como las estructuras textuales, como las imágenes visuales, corno los miedos y las ansias apenas contenidas en los gestos de los actores.

Naturalmente, lo importante está en la ausencia, en el texto, en lo apenas intuido, en las sombras que cobijan vacíos pletóricos, en la inversión de los términos habituales. De alguna manera en el miedo, que puede trastocar las conciencias y las acciones destruyendo cualquier clase de seguridades. Y esto produce un cierto grado de saturación en el público. La dirección de Jorge Vargas es precisa y medida, pero tal vez tensa un poco demasiado las cuerdas forzando las sensaciones de la espera. Y eso por momentos quiebra la unidad, generando algo parecido a un distanciamiento, a una ruptura que nos permite reconocernos en la butaca y cobrar sentido del paso del tiempo.

Los tres actores son Sergio Cataño, Marina de Tavira y Rodolfo Arias. Un trabajo difícil porque debe mostrar por ausencia, porque debe jugar casi siempre a la resta para que dé más, porque el peligro de volverse triviales o banalmente "misteriosos" o "dramáticos" es el compañero permanente. Casi siempre logran su objetivo, bien acompañados por su director. Posiblemente el sucederse de las funciones profundice la calidad de los actores afianzándose en lo impreciso de los límites.

En definitiva, una obra sugestiva y una propuesta interesante de un grupo que parece tener bastante claras tanto sus búsquedas formales como la trascendencia de sus preguntas artísticas.

ALGUIEN VA A VENIR, de Jon Fosse. Dir. Jorge Vargas. Con Sergio Cataño, Marina de Tavira y Rodolfo Arias. Teatro El Galeón, Centro Cultural del Bosque, Paseo de la Reforma y Campo Marte (Metro Auditorio), 5280-8771 exts. 502 y 503. Martes a viernes, 20:0d; sábado, 19:00; domingo, 18:00 horas. Loc. $150. Sistema Ticketmaster, 5325-9000. Adolescentes y adultos. Duración aproximada 90 mins. (Centro)