FICHA TÉCNICA



Título obra Don Quijote

Autoría Mijail Bulgánov

Notas de autoría Traducción: Armando Partida

Dirección Germán Castillo

Elenco Rodolfo Arias, Juan Sahagún, Bárbara Eibenschutz, Marta Verduzco, Everardo Arzate, Pilar Boliver

Escenografía Gabriel Pascal

Espacios teatrales Teatro Julio Castillo

Referencia Bruno Bert, "Don Quijote... Pudo estar mejor”, en Tiempo Libre, p. , 24 noviembre 2005, p. 36.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Tiempo Libre   |  

Columna Teatro

Don Quijote...pudo estar mejor

Han pasado 400 años desde la primera publicación de Don Quijote, y así, todo el año ha estado constelado de celebraciones a esta obra en el mundo entero. El INBA, dentro de esa tónica, encargó un Quijote a Germán Castillo y, como de teatro estamos hablando y el original de Cervantes es una novela, éste eligió (imagino) la versión teatral hecha por Mijail Bulgákov (1891-1940) hacia el final de su vida. Y ahí la tenemos, montada en el Julio Castillo con la traducción de Armando Partida. Así que Don Quijote nació hablando español, aprendió ruso para volverse teatro y ahora fue retraducido a su propio idioma para poder gozarlo. Bueno, tampoco fue tan así, porque, como bien dice el director en el programa de mano, El Quijote de Bulgákov no es para nada el de Cervantes, aunque obviamente se trate del mismo personaje y de las mismas aventuras.

Cuando vamos a ver este montaje es mejor no esperar ni ver a Cervantes, ni ver a Bulgákov, sino más bien adentrarnos en la concepción del propio Germán Castillo, con los textos readaptados por el maestro Partida. Lo cual es totalmente otra cosa, nos guste o no.

Lo primero que advertimos es que la presente versión no tiene ni la triste impregnación poética de español, ni el humor ácido del ruso; que es muy austera a pesar de las potencialidades de la escenografía de Gabriel Pascal –una doble rampa ascendente– que puede sugerir, ideas más "fastuosas", y que el equipo de actores resulta francamente desigual tanto en rendimiento como en propuesta estilística. Ya, lo que quiero decir es que el material tiene su encanto, pero bastante por debajo de lo que podríamos esperar del autor, del adaptador y del propio director, al que últimamente le hemos visto propuestas con una generosa participación de la imaginación y un innegable rigor constructivo y de manejo de intérpretes. Frente a todo lo anterior, esta versión de El Quijote es apenas un complicado ejercicio técnico, pero para nada un acto de seducción de esos que nos hacen querer tanto a los artistas implicados como al hombre como portador de cierta magia a la hora de metaforizar la realidad con un acto tanto literario como teatral.

Naturalmente las palabras abundan para explicar la pertinencia, la relación y sobre todo las intenciones de quienes trabajaron arduamente por llevar a escena este proyecto. Creo que todos tienen razón, pero lo que habla realmente no son las palabras sino los que están en el escenario, y lo demás... Y así, vale la pena atenerse Rodolfo Arias (Don Quijote), Juan Sahagún (Sancho Panza), Bárbara Eibenschutz (Aldonza) y todo el largo equipo de actores y actrices que asumen tantos y tantos papeles para una igualmente gran cantidad de aventuras. Tal vez, si no las conociéramos y no nos contaran desde niños quiénes son y qué hacían la sobrina, el ama, el cura y tantos otros, podríamos mirar de otra forma el material que se nos ofrece y que –repito– contiene mucho trabajo y también ciertos aciertos. Pero tras nosotros corren las marejadas de los cuentos repetidos mil veces y de –en el caso de Bulgákov– los grandes descubrimientos, como cuando nos acercamos por vez primera a la también infinita cantidad de suculentos personajes de El maestro Margarita, por ejemplo. Ciertamente, en casos como este no somos nosotros los que nos enfrentamos al montaje, sino todos esos fantasmas que nos fueron poblando a través de los años y las sugestiones. Pero eso no es extraño, pues lo mismo sucede con mil obras más. ¡Ni hablar con las de Shakespeare! Y en todos los casos la realidad viva del teatro que tenemos enfrente debe tener la potencia de arrastrar sobre el escenario a todos nuestros referentes y devolvernos una nueva realidad más rica y sugestiva. Misma que se volverá a confrontar y así hasta el infinito.

Resumiendo: no está mal, pero indudablemente pudo estar mucho mejor.

DON QUIJOTE, de Mijail Bulgákov. Dir. Germán Castillo. Con Arturo Reyes, Rodolfo Arias, Marta Verduzco, Pilar Boliver y Everardo Arzate. Teatro Julio Castillo, Centro Cultural del Bosque, Paseo de la Reforma y Campo Marte (Metro Auditorio), 5280-8346. Jueves y viernes, 20:00; sábado, 19:00; domingo 18:00 horas. Loc. $150. Sistema Ticketmaster, 5325-9000. Adolescentes y adultos. Duración aproximada 150 mins. (Centro)


Notas