FICHA TÉCNICA



Título obra Ultramar

Autoría Luisa Josefina Hernández

Dirección Rosenda Monteros

Elenco Margarita Sanz, Jana Raluy, Óscar Narváez, Víctor Lozada, Arnoldo Picazzo

Espacios teatrales Teatro Orientación

Referencia Bruno Bert, "Ultramar. Homenaje", en Tiempo Libre, 27 octubre 2005, p. 25.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Ultramar
Homenaje

Bruno Bert

Los importantes creadoras de nuestro teatro en un solo espectáculo: Luisa Josefina Hernández, dramaturga, y Rosenda Monteros, directora, en Ultramar. Se trata de una adaptación realizada por la dirección concentrando un texto mucho más extenso, una especie de saga familiar que se llamó El galán de ultramar.

En este trabajo se vinculan claramente las características de ambas. Por parte de Luisa Josefina Hernández, una escritura ágil, tersa, con una cierta elegancia no muy al uso en la dramaturgia contemporánea de nuestro medio, y un placer por las estructuras claras y temas relacionados simultáneamente a los elementos conflictivos de las parejas y a los fondos sociales mexicanos. Un aire que nos recuerda el boom de la literatura latinoamericana de los sesenta y una cierta fascinación por lo folletinesco. En lo que hace a Rosenda Monteros, un cierto compartir el placer por los mismos elementos temáticos, por el mismo tipo de estructuras, pero al mismo tiempo, el refuerzo de lo teatral a través de una mayor síntesis tanto en el desarrollo como en el lenguaje de la puesta, mucho más cercana a lo estrictamente contemporáneo.

La historia pinta un fresco de la segunda mitad del siglo XIX en la provincia mexicana, acentuando ciertos personajes característicos como el hacendado hispano, su administrador (el galán que les llega de ultramar), su esposa loca, sus hijas enfermas, la dueña del burdel local, su sobrina mestiza, bella y caprichosa que "comprará" para sí al hombre disputado, y un mar de criados dando el tono popular.

Con sólo mencionar estas características podemos evocar el ambiente y los personajes que bien cabrían en novelas de Vargas Liosa o el mismo García Márquez. Naturalmente, se habla de la discriminación de razas y de una cierta intolerancia, pero es claro que esto pasa como a segundo plano frente al peso de la trama anecdótica donde prevalecen las pasiones incluso con un cierto resabio de romanticismo.

Philippe Amand, responsable de la escenografía y la iluminación, seguramente en complicidad con la dirección, despoja el escenario de todo elemento de contención realista, pone la acción en una caja blanca que enmarca y destaca la teatralidad de lo narrado y las ropas de María y Tolita Figueroa, y construye cada acción a partir de unos pocos objetos y un fondo móvil que genera imágenes casi pictóricas, como si fueran las ilustraciones de las páginas de un libro decimonónico que nos va narrando un folletón de época.

El amplio equipo actoral está compuesto de manera irregular, tanto en lo que se refiere al manejo de técnicas como al rendimiento, y esto, aunque la dirección haya intentado homogeneizarlos, se advierte, quebrando algunas veces la unidad expresiva del elenco. Vemos a Margarita Sanz, excelente en el papel de la madre, enloquecida de partos y abandonos, así sea en breves apariciones; a Óscar Narváez, como el hacendado, un tanto declamado y externo, pero potente y de fuerte presencia; a Arturo Barba, asumiendo al galán español con el que todas quieren, que por un lado la autora misma y por el otro la dirección o el propio actor, han lavado hasta dejarlo no como el protagónico sino como un simple emergente entre el deseo y el capricho de las mujeres que se lo disputan. Una especie de contradicción que deja a lo femenino la aparente responsabilidad de sus propias acciones frente a una especie de pelele sin sangre ni verdadera voluntad.

En definitiva, es un homenaje a Luisa Josefina Hernández por parte de una actriz y directora llena de pasión e ideas, con un producto que se disfruta y un elenco que se entrega, mostrándonos con ciertas imágenes contemporáneas un teatro de nuestro pasado muy cercano.

ULTRAMAR, de Luisa Josefina Hernández. Dir. Rosenda Monteros. Con Margarita Sanz, Jana Raluy, Óscar Narváez, Víctor Lozada y Arnoldo Picazzo. Teatro Orientación, Centro Cultural del Bosque, Paseo de la Reforma y Campo Marte (Metro Auditorio), 5280-8771. Jueves y viernes, 20:00; sábado, 19:00; domingo, 18:00 horas. Loc. $150. Sistema Ticketmaster, 5325-9000. Adolescentes y adultos. Duración aproximada 120 mins. (Centro)