FICHA TÉCNICA



Título obra Gaudeamus desde México

Autoría Jean Frederick Cheva-Ilier

Dirección Jean Frederick Cheva-Ilier

Elenco Gerardo Trejoluna, Ángeles Batista, José Juan Díaz, Dulce Sánchez, Paola Torres, Fabiola Villanueva

Espacios teatrales Foro Sor Juana Inés de la Cruz

Referencia Bruno Bert, "Gaudeamus desde México. Placer onanista", en Tiempo Libre, 16 junio 2005, p. 20.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Gaudeamus desde México
Placer onanista

Bruno Bert

El espacio performático es aquel donde los participantes escénicos desarrollan con más libertad los roles que habitualmente se encuentran en el hecho teatral. El resultado, en general, es un material muy permeable, sobre todo caracterizado por la labor de los "actores", que pueden tanto ser profesionales como no, o integrarse a la situación desde distintas disciplinas. La sensación suele ser más bien ambigua, con una cierta movilidad del público participante (pierde parte de su habitual estatismo físico) y una sensación del hecho con cierto grado de improvisación y evidencia de lo efímero. Todo esto se puede encontrar en Gaudeamus desde México-proyecto 3 que acabo de presenciar en el foro Sor Juana de la UNAM.

No es usual que ese espacio muestre materiales de este tipo, pero hay que admitir que encajan con perfección en el ámbito universitario por su carácter "experimental"; es decir, pruebas de lenguaje cuyo eje es el teatro mismo y sus herramientas. De hecho, el boletín de prensa nos aclara que el sentido último de Gaudeamus "es cuestionar el cambio que vive actualmente el arte escénico: el paso de representar al presentar". Y esto dentro de una vivencia en esencia lúdica, festiva y de directa comunicación entre público y artistas.

Creo que algunas cosas no funcionan tan bien como es de suponer que lo desea su autor y director Jean-Frederic Chevallier, que se basa en un espectáculo similar visto en Europa a fines de los noventa. Lo primero corresponde al título mismo del trabajo, ya que "gaudeamus" significa un canto religioso de alegría. Y esto sería básicamente la ruptura de las fronteras, la comunicación física del actor y el público y la cercanía casi mística con el hecho creativo. Una experiencia de recuperación. Como presupuesto teórico es muy válido, pero como suceso práctico más bien provoca desorientación de los que no saben si sentarse o quedarse de pie, moverse o quedarse quietos, hacer algo con una tela que se les entrega o tenerla en la mano de manera pasiva. Y al final los actores muestran que pueden prescindir de nosotros y que no somos ni siquiera accesorios dentro de sus actos. Es decir que todo sucede más en los presupuestos mentales de sus creadores que en la vinculación efectiva con el público, ni en los actos ni en ras intenciones profundas que pueden ser entendidas o ignoradas sin que nada cambie.

Por otra parte, las experiencias de lenguaje, por definición, están más atentas a sí mismas que a los que, circunstancialmente y sin conocer bien las reglas del juego, participan en ellas, condiciona dos por la estructura del trabajo. El artista dice plantear su trabajo con y para el público, pero en realidad se queda un poco en el placer un tanto onanista de mostrarse al que viene, en sus posibilidades de relación con el espacio, el tiempo, la voz y la técnica. Las fichas de significación quedan en sus manos aunque parezca compartirlas. Casi una obra sin obra. Casi una invitación sin invitado.

Nada grave por cierto. En definitiva oteamos voluntades, presenciamos aciertos y limitaciones, es cuchamos fragmentos y luego los reintegramos en lo que puede parecer una historia, vemos juegos y también el deseo dual del creador de comportarse al mismo tiempo con una gran humildad y una infinita soberbia.

No se puede cruzar el río a nado sin mojarse, dice el refrán, y está bien, así salimos, un poco salpicados de teatro y de jugo de tomate, sólo que deseosos de inmersiones más profundas hacia el arriba o el abajo en acciones donde lo vital logre comprometernos a todos.

GAUDEAMUS DESDE MÉXICO. Autor y director Jean Frederick ChevaHien Con Gerardo Trejoluna, Ángeles Batista, José Juan Díaz, Dulce Sánchez, Paola Torres y Fabiola Villanueva. Foro Sor Juana Inés de la Cruz, Centro Cultural Universitario, Insurgentes Sur 3000, 5622-7160. Sábado y domingo, 13:00 horas. Loc. $100; descuento del 50% a estudiantes y afiliados al Inaplen. Adolescentes y adultos. Duración aproximada 60 mins. Estacionamiento. (Sur)