FICHA TÉCNICA



Título obra Noche árabe

Autoría Roland Schimmelpfenning

Dirección Mauricio García Lozano

Elenco Miguel Flores, Aída López, Carmen Mastache, Juan Carlos Vives, Carlos Corona

Espacios teatrales Foro La Gruta

Referencia Bruno Bert, "Noche árabe. Francamente seductora", en Tiempo Libre, 26 mayo 2005, p. 31.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Noche árabe
Francamente seductora

Bruno Bert

Las grandes ciudades, por sus mismas dimensiones e independientemente de donde se encuentren, hacen que cada edificio y, dentro de él, cada departamento, sea vivido como una isla anónima interconectada apenas con el mundo. Y en esa geografía enrarecida de soledades, todos los personajes pueden existir, todas las fantasías se pueden dejar volar y es como si ello fuera efecto del espíritu mismo de la ciudad jugando con sus habitantes. Algo de esto sucede en Noche árabe, de Roland Schimmelpfennig, que dirige Mauricio García Lozano.

El autor, que nació en Gotinga en 1967, se dedicó siempre de pleno al teatro como escritor, dramaturgo y director. Viajó como dramaturgo a Estados Unidos por un par de años, donde funcionó esencialmente como traductor, para radicarse luego en Berlín. Es un autor prolífico y uno de los más reconocidos de su generación. Noche árabe es del 2001 y, supongo, que la primera de sus obras que aquí se conocen. Pero seguro que no la última.

El material, que ha conocido también una versión radiofónica, toma de esta posibilidad la de potenciar el valor de la palabra como conductora básica de la imaginación de los que escuchamos las acciones que se suceden al interior de un multifamiliar. Es decir, que todo está en el plano de la narración. Como vivencias encapsuladas en una mente que se asombra y en un cuerpo insuficiente. Historias un tanto absurdas, narradas fragmentariamente en primera persona, que nacen de una especie de realismo básico para extenderse como una hiedra hacia todos los rincones del estilo. Algo así como las fantasías de Las mil y una noches, narradas por Sherezada y actuadas en la mente del Sultán; pero también como un eco deformado y más contemporáneo de lo que nos mostraba Botho Strauss en Grande y pequeño, una obra bien alemana del 79, y sus problemas de comunicación a través de los cuerpos.

Mauricio García Lozano, un actor y director muy presente en nuestros escenarios, nos crea como una plantilla rectangular donde cinco personajes de pie, con las ropas que caracterizan a cada uno, más que actuar en sentido clásico del término, generan –como en la radio o sobre todo en las narraciones orales– apenas el nacimiento del impulso en el propio cuerpo, con breves desplazamientos, para entregar a la voz la tarea de conducción. Pero lo particular es que todas las situaciones narradas son de carácter erótico, es decir, esencialmente corporal, que así se vuelven oníricas en un desesperado esfuerzo de mutua persecución, donde se muestran simultáneos los objetos soñados, los seres deseados y las geografías imaginarias de un tórrido desierto árabe. Como eje, se menciona reiteradamente el sonido del agua, que ha desaparecido en algunos pisos y se la siente correr tras las paredes, hasta que el ruido se vuelve ensordecedor para los personajes. Es decir, que todos los planos se trastocan y vemos imaginación, símbolo, subrealidad y el cotidiano tejerse de manera indisoluble entre los muros de cemento de un edificio de diez pisos. Y también pueden existir los duendes, sólo que, en lugar de salir de las botellas, ingresan a ellas y viven las consecuencias sin que nadie los advierta.

El resultado –contando con el trabajo actoral de Miguel Flores, Aída López, Carmen Mastache, Juan Carlos Vives y Carlos Corona– es francamente seductor. Excelentes actores, como vemos, pero sobre todo un texto espléndido y magníficamente construido y una dirección impecable, que, en el historial de este director, sólo compite con su opera prima: aquella maravilla que se llamó Las aventuras de la capitana Gazpacho, de Gerardo Mancebo, en el 98. Una mención especial la merece Mariano Cossa, con su música original y en escena, porque indudablemente es el co-escribidor de la magia que percibimos a través de los sentidos.

No vale la pena decir más, aunque sí discutirla mucho luego del placer de verla.

NOCHE ÁRABE, de Ronald Schimmelpfenng. Dir Mauricio García Lozano. Con Miguel Flores, Aída López, Carmen Mastache, Juan Carlos Vives y Carlos Corona. Foro La Gruta, Centro Cultural Helénico, Revolución 1500, Guadalupe Inn, 5662-8674 y 5662-7535. Lunes 20:30 horas. Loc. $120. Sistema Ticketmaster, 5325-9000. Adolescentes y adultos. Duración aproximada 80 mins. Estacionamiento. (Sur)