FICHA TÉCNICA



Título obra Crimen contra la humanidad

Autoría Genevieve Billete

Dirección Mauricio García Lozano

Elenco Roberto Soto, Lucero Trejo, Carlos Corona, Carlos Aragón, Mariana Gajá

Espacios teatrales Teatro Juan Ruiz de Alarcón

Referencia Bruno Bert, "Crimen contra la humanidad. Aire retro", en Tiempo Libre, 11 noviembre 2004, p. 25.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Crimen contra la humanidad
Aire retro

Bruno Bert

Mauricio García Lozano es un director inteligente que, en los últimos años, ha montado diversas obras –casi siempre polémicas– con un especial interés por las dramaturgias internacionales y, en especial, la quebequense. Hoy complementa esta curiosidad por la cultura francófona del Canadá con Crimen contra la humanidad (1997) de Geneniéve Billette, bajo el auspicio de la UNAM.

La imagen inicial –que debemos a la concepción de Jorge Ballina– trae una reminiscencia de la espectacularidad cinematográfica de los años veinte. Algo así como un fotograma de Metrópolis, aquella famosa película de Fritz Lang, mostrando el escritorio (ara del sacrificio y la adoración) del superpoderoso magnate de la industria que protagoniza el espectáculo. La anécdota es sencilla: la empresa necesita expandirse e intenta comprarle a un vecino sus terrenos. Los personajes son el empresario-floreciente, la esposa-secretaria, la hija-imagen, el obrero-tipo y el vecino. Y sobre ellos, más que construirse una obra de teatro, se fabrican las imágenes de una historieta, de un cómic al estilo de los tiempos inmediatos a la gran depresión.

Es interesante, porque esta moda retro –tan cercana a la estética de nuestra contemporaneidad– nos impone los momentos apoteósicos del liberalismo, su desenfado y su canibalismo triunfante. Y el tono cercano a lo musical nos permite un ritmo veloz, con imágenes siempre cambiantes, un diálogo extrovertido y la visión entre grotesca y patética de los mecanismos que mueven la maquinaria y sus muñecos, a veces incluso a pesar de sí mismos, como llevados por las circunstancias y sus valores.

Entonces, como anticipadas imágenes de la televisión de los cincuenta, con su glorificación de la tecnología hogareña y la sonrisa de plástico y el aplauso grabado, todos se mueven en un mundo aparentemente indoloro, de brillantes colores y objetivos precisos en pos del seguro bienestar de una humanidad agradecida de antemano a los favores de la gran industria y la esterilización biológica y moral. Pero, sin embargo...

García Lozano instrumenta un ballet presidido por una evocación de aquel obrero que manejaba grandes poleas en Tiempos modernos, claro que sin su ironía ni su destino, y se lanza al movimiento de las palabras, algo que le atrae especialmente en sus espectáculos: tratarlas en su contenido conceptual y un paso más allá, como objetos que se alinean y con los que pueden hacerse malabares. Cuenta para esto con actores efectivos: Roberto Soto en el industrial, Lucero Trejo como la Señora, Mariana Gajá en Carota, Carlos Aragón como el obrero-tipo y, finalmente, Carlos Corona como el vecino, en un tono distinto y anómalo con relación al resto, casi sintiéndose incómodo en la estructura que lo sostiene.

En definitiva, es un espectáculo. brillante, que chirría un poco –tal vez a petición del director–con un equipo que sonríe para decirnos que todo va bien pero que el barco está en pleno hundimiento, aunque no haya que preocuparse demasiado por ello.

CRIMEN CONTRA LA HUMANIDAD, de Genevieve Billete, Dir. Mauricio García Lozano. Con Roberto Soto, Lucero Trejo, Carlos Corona, Carlos Aragón y Mariana Gajá. Teatro Juan Ruiz de Alarcón, Centro Cultural Universitario, Insurgentes Sur 3000, 5622-7160. Viernes, 20:00; sábado, 19:00; domingo 18:00 horas. Loe. $100; descuento del 50% a estudiantes universitarios y afiliados al Inaplen. Adolescentes y adultos. Duración aproximada 100 mins. Estacionamiento. (Sur)