FICHA TÉCNICA



Título obra Máquina Hamlet (via crucis con transeúntes)

Autoría Heiner Müller

Dirección Alberto Villarreal Díaz

Elenco Rodolfo Blanco, Diana Fidelia, Escalera Metálica Industrial Tipo II-A

Espacios teatrales La Madriguera

Referencia Bruno Bert, "Exasperada y violenta", en Tiempo Libre, 30 octubre 2003, p. 25.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Exasperada y violenta.

Bruno Bert

No hace mucho nació una agrupación de nuevos dramaturgos que lleva por nombre Telón de Aquiles. Uno de sus integrantes –Alberto Villarreal– creó asimismo un espacio escénico en compañía de otros teatristas: "La madriguera", y dentro de ella, como adaptador y en la dirección, ha montado la muy nombrada pero no tan conocida Máquina Hamlet, de Heiner Müller (1929-1995), uno de los mayores dramaturgos alemanes del siglo XX.

Máquina Hamlet es un material de 1977que el propio Müller estrenó en Berlín en1990, con una escenificación de alrededor de ocho horas. Se trata de una de las piezas claves de este escritor, que tanto en su nombre como en sus textos evoca a Shakespeare, un clásico que, junto con Sófocles, fue de los más convocados en las reescrituras que Müller hiciera de ellos.

El material –extraordinariamente abierto– propone distintos conflictos en entre cruce. El primero de ellos es la relación del hombre con el Estado. Un factor muy gravitante en la personalidad del escritor y de las circunstancias político-sociales que le tocó vivir en el este de Alemania en los últimos años del muro, antes de la reunificación. Sus dudas, políticas y existenciales, lo acercan bastante al dubitativo Hamlet y en la obra se halla tanto la angustia como la pasión de la sombra de Shakespeare.

Pero otro de los conflictos de cruce es el propio teatro y sus lenguajes. No olvidemos que Müller fue colaborador estrecho de Bertolt Brecht y cuando murió dirigía el Berliner Ensamble. Así, hay quienes dicen que Máquina Hamlet es una obra didáctica replanteada bajo la duda de Hamlet, descubriendo al teatro "dramático", descomponiendo la forma del mismo como una estructura de falsedad. Y es allí donde se hace presente "la máquina", el "actor-máquina", acaballando un instante político y una posición ideológico-estética del creador frente a su circunstancia.

Naturalmente, el montaje, que 'resulta esencial en cualquier obra, aquí adquiere mayor importancia, porque redefine de manera muy significativa la propuesta textual de Müller. En el caso que nos interesa, éste se realizó prácticamente en una habitación, un poco como El Foro, de Margules, y tal vez aún más pequeña, con capacidad para 'unos pocos espectadores sentados a los lados, contra los muros y a centímetros de los actores, que aquí son tres: Diana Fidelia, Rodolfo Blanco y una escalera metálica industrial tipo II-A.

La acción es exasperada, violenta, destructiva en sus elementos nucleares, un poco rescatando esa propiedad que Müller comparte con Kantor, obligando a los participantes a lanzarse hacia sus límites. Todo es un juego, entre patético e inocente, que está al punto de la muerte y de la disolución, y con una gran consistencia porque naturalmente el material no dura ocho horas como en manos del autor, sino sólo una, en la que no se nos da tregua. Esto es interesante, porque la fuerte apelación a los sentidos tiene su exacto correlato en el ámbito de las ideas y con un amplio espectro de posibilidades de interpretación.

Por supuesto, es un teatro que exige un cierto esfuerzo y una cierta complicidad intelectual, hecho por quien puede llegar a ser uno de nuestros 'más propositivos dramaturgos y directores jóvenes, sin concesiones, con un equipo mínimo pero muy sólido y casi en privado en esa vieja casona de la Roma.

MÁQUINA HAMLET (VIA CRUCIS CON TRANSEÚNTES), de Heiner Müller. Dir. Alberto Villarreal. Con Rodolfo Blanco, Diana Fidelia y Escalera Metálica Industrial Tipo II-A. La Madriguera, Álvaro Obregón 291, Roma, 5207-0661. Lunes, 20:00 horas. Loc. $100. Adolescentes y adultos. Duración aproximada 60 mins. (Centro)