FICHA TÉCNICA



Título obra Salomé o pretérico imperfecto

Autoría Oscar Wilde

Dirección Héctor Bourges Valles

Espacios teatrales Foro del Centro Nacional de las Artes

Referencia Bruno Bert, "Juego de cajas", en Tiempo Libre, 2 octubre 2003, p. 21.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Juego de cajas

Bruno Bert

La ciencia y el arte, al menos hasta el Renacimiento, no estuvieron disociadas en absoluto. De allí que gentes como Leonardo da Vinci se fascinaran tanto por la pintura, la escultura o la arquitectura, como por las matemáticas, la física o la botánica. Hoy eso es mucho más raro, y aún más que esa preocupación persista dentro de un producto artístico, que puede volverse así una reflexión simultánea sobre algún campo de la ciencia y sobre su proyección imaginaria en el arte. Lo anterior viene a cuento por Sálomé o pretérito imperfecto, un material de Héctor Bourges Valles que convoca los textos de la obra homónima de Oscar Wilde.

El trabajo ha rotado por diversos espacios en los que va sufriendo adecuaciones, pero una de sus características fundamentales es que no se ve lo que los actores hacen de manera directa, sino por proyección a través de espejos. Y si la habitación donde transcurre es pequeña, suelen ponerlos por partida doble en cada uno de los muros extremos, lo que hace que entonces no sólo veamos lo que sucede a nuestras espaldas. sino también el reflejo de nosotros mismos en un juego de cajas que se prolonga hasta el infinito.

Todo esto parece partir de la física cuántica (que también interesa al maestro Mendoza, aunque desde otras perspectivas) cuando habla del Universo y del tiempo y expone la posibilidad de que existan infinitos futuros alternativos a cada estado de presente, y que la subjetividad de cada uno determina la concurrencia de esas facetas existentes en un nuevo presente inmediato que vamos construyendo. Para ser simples: todos los futuros son posibles y simultáneos (en este caso pensados no como posibilidades, sino como universos paralelos y coexistentes) y a nosotros cabe conjurarlos de una u otra manera. Así, todo es posible más allá de lo probable.

Bien. A partir de aquí, el espacio se vuelve un laboratorio donde un grupo de actores proyecta videos, dice textos de Wilde y deambula en ese ámbito sembrándolo de iconos referidos a los personajes –sobre todo la propia Salomé, que se multiplica como la ciencia sugiere– y a la hipótesis sobre la que trabajan. Claro, no se trata de una exposición científica, sino de cómo el arte puede cabalgar en la ciencia y crear preguntas paralelas. Un texto dice: "La realidad es corno una esfinge enigmática", y en otro nos cuenta cómo el director, en el proceso de trabajo, comentó que frente a esto, lo que cabe al artista es aumentar aún más la confusión. Obviamente eso tiene que ver con la teoría del caos, que a su vez plantea que esta "confusión" no es más que la generación de mayor cantidad de alternativas probables y reales.

El espectáculo está constituido sobre el juego de la ilusión, sobre la idea de que en el núcleo de cada cosa o ser hay un secreto inaccesible. De allí que sólo nos entregan reflejos y sombras, en una historia inconclusa e infinita en la que estamos incluidos. Esto es interesante, porque no es sólo una especulación científico/filosófica que usa al teatro como puente, sino una pregunta hecha desde el teatro y sus posibilidades como lenguaje y como estructura comunicacional.

Al principio, cuando nos vamos acomodando, hay una grabación, no muy comprensible, de una entrevista con Gurrola, quien nos habla de su idea del personaje de Salomé. En las paredes hay diseños, frases y gráficos sobre la obra y la física cuántica; los actores comentan el proceso... y la obra se entremezcla con estos .materiales, cortándose, rehaciéndose, repitiendo, como un magma confluyente que el espectador espiga en un proceso consiente e inconsciente de selección.

Un buen trabajo de construcción, un juego disfrutable en el plano de lo sensorial, una labor de equipo que contiene a ocho actores y un sentido de grupo bastante prometedor.

SALOMÉ O PRETÉRITO IMPERFECTO, de Oscar Wilde. Din Héctor Bourges. Foro del Centro Nacional de las Artes, Tlalpan esquina Río Churubusco, Country Club (Metro General Anaya), 5420-4400. jueves y viernes, -20:00; sábado, 19:00; domingo, 18:00 horas. Adolescentes y adultos. Estacionamiento. (Sur)