FICHA TÉCNICA



Título obra Amacalone

Autoría Héctor Mendoza

Dirección Héctor Mendoza

Elenco Delia Casanova, Hernán Mendoza, Laura Padilla, Sergio Álvarez

Espacios teatrales Sala Xavier Villaurrutia

Referencia Bruno Bert, "Juego atractivo", en Tiempo Libre, 28 agosto 2003, p. 25.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Juego atractivo

Bruno Bert

El maestro Héctor Mendoza hace tiempo que optó por un "teatro de entendiendo por esto que lo que esencialmente vemos en escena es el baile de ingenio de sus textos, con una carencia casi absoluta de acciones. Los actores se vuelven como habilidosos exponentes de sus teorías, tratando de estar vivos aun sin hacer nada en específico, más que los "naturales" desplazamientos, en un espacio casi vacío. Lo más interesante es que él mismo asume la dirección, rol que pareciera el más incómodo para este tipo de libretos.

Ahora nos trae Amacalone, de los concaos del mundo. El espacio –generado por Alejandro Luna, responsable de la escenografía e iluminación– es una caja vacía con cuatro puertas. Toda ella pintada de un verde oscuro. En la pared del fondo se apoya un gran cuadro de marco dorado que recorta y propone una representación de un bosque de álamos o abedules. Indudablemente es el espacio de la mente o de la cultura, es decir de los símbolos, de las metáforas y las analogías. Es allí donde "sucede" lo que no tiene ni acción ni tiempo preciso.

Los personajes visten como una reminiscencia de eslavos la Primera Guerra Mundial –bello trabajo de María y Tolita Figueroa, capaces de evocar la textura de los viejos cuentos– sobre tonos pálidos, pardos, grises, celestes y alguno que otro rojo corno la sangre seca; Con esa gente, en ese sitio que contiene dos o tres sillas, tan lógicas corno dragones, estos seres, soldados todos los hombres y como campesinas las mujeres, se va armando una historia de amores, celos, suicidios y asesinatos que vamos adivinando a medida que el tiempo pasa. El toque es que nadie de los que está allí existe, al menos como ser vivo... salvo tal vez uno, posible rememorador de todos los demás, al que le es imposible huir de estos recuerdos o fantasías recurrentes. Aunque esto no resulta demasiado seguro, porque en todo caso los recuerdos (o suposiciones, deseos o temores) en cuestión tienen bastante iniciativa y hacen y rehacen la historia un poco al capricho del momento o de la cercanía de cada uno de los componentes.

Entonces, el tema posiblemente sea la fragilidad de los recuerdos y por ende del concepto mismo de verdad, por un lado, y de realidad por el otro. Pero estos dos elementos, verdad y realidad, tienen mucho que ver con el arte de contar historias y de hacer teatro, con las implicaciones ideológicas que esto contiene: el teatro, al igual que nuestra mente, es un marco que acepta nuestras invenciones con tal que sean verosímiles, es decir que podamos creerlas y hacerlas creer a los demás creando las reglas de juego necesarias para tal objetivo. El trabajo de los actores es verdadero en la medida que sepan transmitirnos su ficción sin mentir dentro del marco .propuesto.

Como vemos, estamos de lleno dentro del "teatro de ideas" que antes mencionábamos, un laberinto que no carece de sentido del humor, más allá que lo que deduzcamos de Amacalone coincida o no con la propuesta explícita del autor y director. El juego es atractivo, sobre todo para espectadores cómplices con el creador y los actores –alrededor de una docena–, que hacen su trabajo con la eficacia de costumbre entre los que trabajan con :Mendoza. Reencontramos a Delia Casanova y a Hernán Mendoza entre los más conocidos, pero también se encuentran Fabián Peña, Eric Ramírez, Laura Padilla, Sergio Álvarez., un conjunto homogéneo que sigue al pie de la letra las indicaciones del maestro.

En definitiva, si gusta del teatro de Héctor Mendoza no se sentirá defraudado: es un pequeño y muy limpio ejemplo de sus intereses actuales. Quien no... Pues, tal vez no le baste lo ingenioso del discurso, la sonrisa contenida y el medido trabajo de los actores.

AMACALONE. Autor y director Héctor Mendoza. Con Delia Casanova, Hernán Mendoza, Laura Padilla y Sergio Álvarez. Sala Xavier Villaurrutia, Centro Cultural del Bosque, Paseo de la Reforma y Campo Marte (Metro Auditorio), 5280-8771. jueves y viernes, 20:00; sábado, 19:00; domingo, 18:00 horas. Loc. $120.Sistema Ticketmaster, 5325-9000. Adolescentes yadultos. Duración aproximada 130 mins. (Centro)