FICHA TÉCNICA



Título obra Zona templada

Autoría Luisa Josefina Hernández

Dirección Ignacio Escárcega

Elenco Dora Cordero, Luis Miguel Lombana, Guillermo Larrea

Música Ziggy Fratta

Referencia Bruno Bert, "Homenaje triangular", en Tiempo Libre, 14 agosto 2003, p. 25.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Homenaje triangular

Bruno Bert

Luisa Josefina Hernández estrenó su primera obra hace ya poco más de 50 años. Es decir que está entre los fundadores de lo que hoy es el teatro mexicano, en muy estrecha relación con Emilio Carballido, por ejemplo, amigo de toda la vida y contemporáneo e aventuras teatrales. De ella se ha estrenado hace poco e los teatros de la Sogem Zona templada, un texto de 1993 e lleva a escena Ignacio Escárcega.

Su teatro siempre me ha parecido, en bellas obras que le conozco al menos, como una mesa de banquete bien servida: cuidado en la forma, atención a los detalles, una cierta pulcritud evidente, una "informalidad" lograda con ardua preparación y una conciencia absoluta de que todo debe estar bajo control por parte del dramaturgo, aun para conseguir lo "espontáneo". Esto posiblemente tenga que ver con una herencia del teatro de la palabra, en donde el escritor es el demiurgo indiscutido y sus textos los sostenes fundamentales y casi absolutos del hecho escénico, bien soportados por un actor con oficio y apenas acotados por la tarea modesta de una dirección dedicada a hacer brillar en todo su esplendor los cubiertos de plata de las palabras.

Zona templada es una pieza dedicada analizar el triángulo en las relaciones amorosas. Tres personajes: una mujer que tiene a un primo/amante desde hace años y un amor que sólo regresa de tanto en tanto; este primo que la tiene a ella, pero también a una esposa enferma que continúa viva y finalmente al amor de la mujer que la comparte con una pareja muy exigente: la muerte, ya cercana por una tuberculosis avanzada.

Esto, al interno de un departamento, una sala giratoria diseñada por Arturo Nava que nos muestra las distintas versiones que nos va presentando cada personaje, es una excusa para mostrar el mundo de ideas de la autora sobre la muerte, la soledad, las convenciones sociales, el amor y un puñado más de ingredientes de la vida convencional de tres pequeños burgueses: un doctor acomodado, una actriz que nunca tiene nada pero sabe cómo conseguirlo y un fotógrafo bohemio y medio salido de un tiempo romántico, que ama París y que morirá de frío bajo uno de sus puentes mientras sus pulmones se deshacen.

Tiene un algo de aquel buen teatro de Bernard Shaw, capaz de armar una comedia de ideas sobre las estupideces de su momento, con un diálogo inteligente, personajes que desafían la moral a la moda, una estructura impecable y un manejo de la palabra a la que nada se le escapa. Sólo que... el tiempo es implacable incluso con el talento.

Los actores son Dora Cordero, Luis Miguel Lombana y Guillermo Larrea, con música en vivo de Ziggy Fratta. Muy ajustados todos ellos, contenidos no sólo por la propuesta textual, sino también por la dirección de Escárcega: cuidada, justa y un poco distante como los mismos actores, que carecen prácticamente de la posibilidad de realizar acción alguna y por tanto es como si flotaran, predeterminados por un extraño destino, en ese mundo indefinido y doloroso de las ideas y los sentimientos.

En definitiva, Zona templada se propone casi como un homenaje a Luisa Josefina Hernández y al teatro que tuvo en México un fuerte peso durante mucho tiempo. Me parece bien, hay que recordar a los maestros y para eso nada mejor que montar su teatro en el espacio natural como son las salas de la Sogem, dedicadas exclusivamente al teatro mexicano.