FICHA TÉCNICA



Título obra La sirvienta de Karl Marx

Autoría Isaac Slomianski

Dirección Isaac Slomianski

Elenco Sofía Salomón

Espacios teatrales Teatro Rosario Castellanos

Referencia Bruno Bert, "Doble moral", en Tiempo Libre, 22 mayo 2003, p. 25.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Doble moral

Bruno Bert

El tema es la doble moral. Aquella que se predica contra la otra que se practica. Era un lugar común del siglo pasado poner a la burguesía como ejemplo de lo que hablamos. Burguesía, clases sociales, lucha y transformaciones... y ya estamos de pleno en el pensamiento de Karl Marx, aquel filósofo alemán del siglo XIX que fungiera como teórico máximo del socialismo y que sirve como tema a la obra que vamos a comentar hoy: La sirvienta de Karl Marx, parte de un "ciclo de la memoria", escrito y dirigido por Isaac Slomianski que por primera vez se presenta en México.

Entonces, la vida privada de nuestro barbado patriarca, que aquí aparece a través de la mirada de Lenshen, su sirvienta, como un ser sucio, bruto, egoísta, borrachín, explotador, violador, irresponsable, insensible y dedicado al exclusivo interés de sus investigaciones y la política. Un tanto contradictorio, digamos. Bueno, no creo que se aleje demasiado de la realidad histórica, sólo que uno se pregunta por qué fue Marx el elegido. Si no se tratara de una figura histórica, lo importante hubiera estado en la denuncia sobre la doble moral, resultando el personaje sólo un ejemplo soporte. Siendo alguien que existió, el ataque se invierte volviéndose directo a él. Pero como la vida privada de las grandes figuras no interesan históricamente hablando, lo que se da por elevación es un ataque a lo que él defendía.

¿Otro que ataca lo ya caído? Si de doble moral se trata, mucho más interesante y pertinente sería tomar personajes que detentan el poder en nombre de la moral hoy día, convocar regímenes en existencia o utilizar parábolas para hablar de ellos. Mí, las cosas adquieren un tufillo levemente... ¿qué palabra usar para no resultar "cómplice" de las ideas del viejo cerdo?

Pero eso sí, las estructuras formales de contención están bien construidas. Quiero decir que tanto el texto como el montaje están llevados con habilidad por Sloinianski. En lo que hace al libro, utiliza la forma de un monólogo naturalista, teñido muchas veces por un tono melodramático. Forma peligrosa que podría caer tanto en la obviedad como en el aburrimiento y que sin embargo se nos transmite de manera limpia y convincente.

Excelente el trabajo de Carolina Jiménez como escenógrafa e iluminadora, porque logra en unos brevísimos metros cuadrados y con lo esencial en objetos, dar el espíritu de lo tratado y el pequeño mundo de Lenshen: la miseria que excede en limpieza lo que le falta en libertad y medios.

Pero lo mejor del platillo es el trabajo de Sofía Salomón. Logro seguramente apoyado en un acuerdo con la visión del director, pero que no empaña en absoluto el talento con que la actriz asume un texto plagado de tentaciones fáciles, a las que opone seguridad, composición y un tono muy medido.

No soy proclive a los melodramas y a sus desbordes. Ni siquiera demasiado a los monólogos, aunque los respeto. Pero aquí resulta muy atractivo seguir el proceso del personaje, la construcción de la actriz y ese estar siempre al borde del abismo sin caer en la tentación del suicidio escénico que es la falta de límite, el tono excedido. El espacio es pequeño y en primera fila estamos a dos o tres metros de quien trabaja. A esa distancia las mentiras, cuando existen, son muy visibles. Un placer que termina creando imágenes pictóricas, acercando el teatro a las artes plásticas, con una paleta que evoca al siglo XIX previo al impresionismo.

En definitiva, un trabajo polémico en su decir, pero muy elaborado en la estructura de su discurso. Placentero para el espectador que no le importa la novedad, sino la consistencia.

LA SIRVIENTA DE KARL MARX. Autor y director Isaac Slomianski. Con Sofía Salomón. Teatro Rosario Castellanos, Casa del Lago, Antiguo Bosque de Chapultepec, entrada por Paseo de la Reforma (Metro Auditorio), 5553-6318. Viernes, 20:00; sábado, 19:00; domingo, 18:00 horas. Adolescentes y, adultos. (Centro)