FICHA TÉCNICA



Título obra Titus andronicus

Autoría William Shakespeare

Dirección Ana Francis Mor

Elenco Tito Vasconcelos, Juan Manuel Bernal, Tizoc Arroyo, Miguel Rodarte, Moisés Arizmendi, Constantino Morán

Espacios teatrales Teatro El Galeón

Referencia Bruno Bert, "Forzadamente exótica", en Tiempo Libre, 6 febrero 2003, p. 35.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Forzadamente exótica

Bruno Bert

La Coordinación de Teatro del INBA ha estrenado en El Galeón Titus Andrónicus, versión libre de Alfonso Cárcamo de la obra homónima de William Shakespeare, bajo la dirección de Ana Francis Mor. Veamos un poco el original, la adaptación y la puesta.

En lo que hace a la obra de Shakespeare, algunos opinan que no es suya; otros que la escribió en coparticipación con otros dos autores (hecho habitual en la época) y que sólo le pertenecen algunas tiradas reconocibles estilísticamente; otros más dicen que es una obra de juventud, cuando aún estaba en proceso formativo, y finalmente unos pocos plantean que es obra de madurez por la complejidad de la estructura, aunque tampoco ellos se deshacen en elogios. En general –y creo que con justicia– no ha resultado históricamente un texto muy celebrado del genio inglés. Casi seguramente es su obra más truculenta (asesinatos, violaciones, mutilaciones, filicidios, regicidios, infanticidios, situaciones de canibalismo corno venganza, en fin...), en donde la acción no se corresponde con el espacio de la reflexión alternada; donde los hechos resultan tantos y tan contundentes en sí mismos que poco lugar dejan para la metáfora poética. Más bien parece uno de estos filmes contemporáneos donde lo básico son los muertos amontonados por centenares. Por supuesto, de algo se trata: se habla de la condición humana, de la venganza y del poder, pero el discurso resulta autenticamente ahogado por la sangre.

El adaptador, un joven dramaturgo mexicano, se acabalga esencialmente a la estructura anecdótica, incluso modificándola si lo considera necesario, y conservando de Shakespeare sólo algunos textos que podríamos pensar como fundamentales en cuanto a valor literario. Lo demás, queda actualizado en cuanto lenguaje, acciones, articulaciones e incluso principio y fin forzando un poco el discurso para que sea evidente el paralelismo con las actuales circunstancias históricas, la violencia real y latente en la política mundial de nuestros días y el manejo maniqueo de las palabras en aras de intereses concretos relacionados con el poder. Incluso –y no sé si considerarlo como agregado de la puesta o propuesta del adaptador– en la arenga final el nuevo emperador está flanqueado por las fotos ampliadas de líderes políticos contemporáneos. Su trabajo resulta interesante, pero un poco fatigado, como si no le hubiera resultado nada sencillo hacer de la obra de Shakespeare lo que hoy vemos, congeniando y conciliando circunstancias. Me parece que Cárcamo, trabajando un texto propio, con unidad y estructura bajo su dominio, podría lograr resultados más consistentes y satisfactorios.

En lo que hace a la puesta, transforma la obra en un espectáculo musical con mucho de bizarro, ritmo de ópera rock e imágenes mixtas entre un film de ciencia ficción, thriller y secuencias de cómic, sobre una superficie única y metálica creada por Xochil González. No es raro, porque las puestas de las que tengo noticias de Tito Andrónico, siempre son de un carácter extraño, forzadamente exóticas, como necesitadas de la exageración visual para compensar y justificar la desmesura anecdótica y el poco desarrollo literario. Incluso hay un cierto parentesco formal con el primer montaje de esta misma directora, sobre una obra de Gerardo Mancebo del Castillo Trejo (+) que casualmente también completó Alfonso Cárcamo al fallecer el joven dramaturgo. La música original de Jacobo Lieberman y Leonardo Heiblum, parece acorde a la propuesta de montaje, aunque en lo personal la sentí como fatigosa y poco tendiente a integrarme de manera dinámica a la acción.

Los intérpretes son alrededor de doce, todos hombres, aun en los papeles femeninos, encabezados por Tito Vasconcelos, al que hacía tiempo no' veía trabajar. Mucha acción y movimientos, buena coordinación y preparación física... pero no mucha sustancia –salvando momentos y excepciones como Ángel Enciso, por ejemplo– por parte del equipo, y una cierta pesadez en la figura de Vasconcelos.

En definitiva, un material ambiguo que seguramente puede gustar a algunos, pero que muestra más compromiso y seriedad por parte del grupo que verdaderos logros

TITUS ANDRONICUS, de, William Shakespeare. Dir. Ana Francis Mor. Con Tito Vasconcelos, Juan Manuel Bernal, Tizoc Arroyo, Miguel Rodarte, Moisés Arizmendi y Constantino Morán. Teatro El Galeón, Centro Cultural del Bosque, Paseo de la Reforma y Campo Marte (Metro Auditorio), 5280-8771 exts. 502 y 503. Jueves y viernes, 20:30; sábado, 19:00; domingo, 18:00 horas. Loc. $120. Sistema Ticketmaster, 5325-9000. Adolescentes y adultos. Duración aproximada 135 mins. (Centro)