FICHA TÉCNICA



Referencia Bruno Bert, "Balance teatral / II y último", en Tiempo Libre, 2 enero 2003, p. 16-17




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Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Balance teatral/I y último

Bruno Bert

En la nota anterior hablamos de autores y directores. Hoy nos dedicaremos a ver qué pasó en el área de actuación en esta temporada que terminó. Algunos espectáculos ya mencionados van a reaparecer. Como es el caso de Esperando a Godot, en el montaje de Agustín Meza. Y aquí lo interesante no es sólo el nivel de calidad de determinado intérprete, sino más bien la consistencia del equipo. Cosa que suele suceder pocas veces porque entre nosotros no acostumbramos a trabajar con "grupos", sino con "elencos", lo que dificulta el hallar una identidad de lenguaje en un proceso formativo a largo plazo, entre las necesidades de determinado director y su grupo de actores. Los que acompañan a Meza: Gustavo Muñoz, Harif Ovalle, Mario Balandra y César Meneses forman un equipo intermedio entre grupo y elenco con un excelente resultado.

Entre los actores que han destacado dentro de una puesta podríamos empezar por Julieta Egurrola en sus participaciones en dos obras de Copi: Eva Perón y Las cuatro gemelas, dirigidas respectivamente por Catherine Marnás y Carlos Calvo. En la primera por la energía y ductilidad con que asume a Eva, y en la segunda porque resulta una demostración de entrenamiento en teatro. Excelente. Y ya que éstamos en las obras de Copi, vale también la pena señalar el trabajo de Daniel Giménez Cacho (la madre de Evita), en una composición que está al nivel de Julieta, en un verdadero "combate" de actuaciones.

Dado que el humor es importante y difícil de realizar con calidad, podríamos mencionar a un trío al que encontramos dentro de una de las comedias que más éxito ha tenido esta temporada en la UNAM. Me refiero a 1822, El año que fuimos Imperio, un refrescante viaje por la historia de México de la pluma de Flavio González Mello, en lo que creo es su opera prima. Los intérpretes que quiero recordar son Héctor Ortega como Servando Teresa de Mier, Mario Iván Martínez asumiendo a Agustín de Iturbide y Martín Altomaro como Santa Anna. Muy gozoso trabajo que el público viene acompañando casi siempre a sala llena. Y dado que estamos en la sonrisa, que en este caso también permite su lado serio, tendríamos que incluir a Erika de la Llave encarnado el protagónico de Fedra y otras griegas, de Ximena Escalante, bajo la dirección de José Caballero. Es cierto que el primer acto, más ligero, resulta también el más afortunado. Sin embargo, la participación de la actriz en la crisis del personaje frente a su deseo por Hipólito me resulta muy interesante, tal vez justa­mente porque se trata de una complementariedad no com­placiente con su primera aparición.

Aprovechando de nuevo que estamos inmersos en una obra, hay que destacar el trabajo de una joven intérprete que en esta temporada he visto en dos obras: Guillermina Cam­puzano, un excelente elemento que primero asumió un pa­pel fundamental en Agua blanca, el texto de John Jesurun, bajo la conducción de Martín Acosta, y luego un papel com­plementario pero muy logrado en esta Fedra... de la que ha­blábamos.

Para cerrar, dos trabajos excéntricos (quiero decir poco usua­do, uno de ellos procedente del exterior): Sofía González de León e Irene Akiko Iida, ambas voces y bastante más, de El automóvil gris, esa experiencia casi para teatral de Claudio Valdés Kuri, donde el clásico del cine mudo de Enrique Ro­sas fue recreado sonoramente y en vivo por estas dos ha­bilísimas actrices durante toda una temporada.

Bueno, hasta aquí llegamos, con una reseña global que nos habla de una temporada poco seguida por los espectadores y sin grandes sorpresas, ya que ni los reiterados recortes pre­supuestales de las instituciones terminan siéndolo. Dejo sólo una señal más: el nacimiento del Primer Festival Internacio­nal de Teatro de Calle, que se llevó a cabo en Zacatecas a me­diados de octubre con una gran respuesta de público y un comienzo de deseo por parte de grupos de todo el país. Una posibilidad de lenguaje y producción que se abre y que ojalá se extienda y crezca en los años venideros.