FICHA TÉCNICA



Título obra El vuelo sobre el océano

Notas de autoría Ricardo Díaz / adaptación

Dirección Ricardo Díaz

Elenco Jacqueline Serafín, Gabriel Yepez, Edwin Culp, Mariana Lecuona

Espacios teatrales El Foro

Referencia Bruno Bert, "Aburrimiento delicioso", en Tiempo Libre, 28 febrero 2002, p. 21.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Aburrimiento delicioso

Bruno Bert

Todo acto escénico implica una reflexión teórica de sustento. Sólo que ésta suele darse de manera implícita y no abierta. Incluso en el teatro del propio Bertolt Brecht, en el que lo didáctico incluye a veces aspectos de deconstrucción y lo espectacular y narrativo está por encima del análisis de lenguaje al interno mismo del espectáculo. Ahora podemos ver en El Foro, el espacio de Ludvik Margules, y de manos de Ricardo Díaz, una puesta donde la acción y la reflexión sobre la acción que se realiza se dan de manera simultánea, constituyendo una unidad expresiva. La experiencia tiene por nombre El vuelo sobre el océano, con la dramaturgia de Luis Barrios y el propio Díaz.

La componen fragmentos de un espectáculo que este director facturara unos ocho o diez años atrás sobre textos de Brecht, y una conferencia-demostración que diera hace unas semanas en el Centro Nacional de las Artes. No sé si definir el resultado final como otro espectáculo, aunque tampoco tiene demasiada importancia el hacerlo. Comienza en un espacio de El Foro en donde el público tiene como frontal a un conferencista a cuyas espaldas, a puertas abiertas, está la calle, en donde transitan actores interpretando la posible realidad de un grupo de espontáneos. Realmente comienza aún antes, de manera casi inadvertida, traduciendo el tema de realidad/ficción y sus fronteras en relación a la verosimilitud.

Así, cuando el que habla menciona a Antonin Artaud y Jacques Derridá, lo que está haciendo es tejer la estructura teórica con la visión crítica de lo comunicado en planos que podrían no ser consientes como tales para el eventual espectador. Y de allí ensamblamos con Brecht y nos trasladamos –salida a la calle y reingreso al espacio escénico siguiendo el discurso en la acción– al pequeño forito de la escuela, donde la reconstrucción-deconstrucción y análisis del lenguaje y proceso de El vuelo sobre el océano se vuelve unidad que incluye al espectador, actor final en la realidad/ficción con que se cierra el trabajo.

Es un juego que puede ser delicioso o delicadamente aburrido según las perspectivas desde donde se lo encare. Ubicado como está en los espacios de una escuela de teatro, se vuelve como una demostración muy inteligente de las teorías de Díaz y Barrios, y resulta grato hacer el seguimiento de un proceso que contiene una gran unidad teórica. Grato también porque podemos ver el hilo de pensamiento de un director joven implicado directamente en el manejo de lenguajes, lo que permite una perspectiva muy particular y enriquecedora. Cuando, en otras notas, hablamos de la necesidad de generar nuevos ángulos para la visión y análisis de lo brechtiano, nos referíamos a esto. Y también cuando mencionábamos el hecho de estar naciendo hacia un nuevo concepto de teatro político como una de las urgencias de los tiempos, con respuestas que superen los planteos tradicionales que aún vemos sobreviviendo en la escena.

En toda esta "conferencia magistral" se encuentran muy claras las preferencias estéticas y las características estilísticas de Díaz. En la iluminación, en el significado de la misma; en el manejo de los objetos y la elección de pertinencia de cada uno de ellos; en la valorización y simultaneidad de los planos empleados para la lectura, con inclusión del propio espectador y sus traslados, e incluso su concepto del actor y su trabajo, tal vez uno de sus puntos de mayor preocupación pero también necesitado de una profundización más exhaustiva en esa tensión que parece vibrar entre Artaud y Brecht.

Creo que Díaz puede ser un punto de inflexión dentro de la evolución de nuestro teatro. Es joven pero no pretende un futuro donde el pasado esté ausente, sino que está reinterpretándolo a la luz de su debilidad para reformular perspectivas más acordes a las necesidades contemporáneas. Hay asombro, dudas y hasta alguna ingenuidad en medio de un fuerte rigor. Es extraño, porque oímos en él una voz lejana y una extranjería implícita que no creo que tenga que ver solamente con su formación europea. Es como una identidad que contiene lo mexicano dentro de un balance más extenso, sin fobias ni nacionalismos exacerbados. Un estar aquí teatral y socialmente sin excluir ni el centro ni el horizonte.

EL VUELO SOBRE EL OCÉANO. Adaptación y dirección Ricardo Díaz. Con Jacqueline Serafín, Gabriel Yepez, Edwin Culp y Mariana Lecuona. El Foro, jalapa 121, Roma, 5574-6420 y 5264-0873. Viernes, 20:30; sábado, 19:00 horas. Loc. S80; descuento del 50% a estudiantes, maestros y afiliados al INSEN. Adolescentes y adultos. Duración aproximada 100 mins. (Centro)