FICHA TÉCNICA



Referencia Bruno Bert, "Repaso teatral I/ II", en Tiempo Libre, 27 diciembre 2001, p. 18-19.




imagen facsimilar

imagen facsimilar 2

Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Repaso teatral I/II

Bruno Bert

Otro cierre de temporada. Pero en circunstancias distintas: un nuevo partido en el gobierno mexicano y una mega crisis económica en muchos países de Latinoamérica, que entre nosotros se concreta en un nivel cero de crecimiento. Fuerte inestabilidad en el panorama político internacional y grandes corrientes de choque e intercambio mundial a nivel cultural. Ahora bien, en este contexto: ¿qué oferta hemos tenido teatralmente este año en nuestra ciudad?

Un detalle interesante es que –al menos dentro del bloque de obras vistas por mí– hay una leve predominancia de autores extranjeros. Pareciera que esta vez los directores se sintieron más estimulados por horizontes lejanos. Sobre todo bajo nombres conocidos, contemporáneos y clásicos. Por ejemplo, como eco todavía del cuarto centenario de Calderón pudimos ver un par de montajes sobre su obra. Y al menos uno de ellos, la primera parte de La hija del aire, llevada a escena por Mónica Raya, resultó" muy atractivo con un montaje original y pertinente, en una puesta muy limpia y de buen nivel actoral. Lo que nos hace desear para el 2002 la conclusión de ese trabajo que fue apoyado por la UNAM, que lo presentó en su foro más importante. Y también El veneno que duerme, basado muy libremente en La vida es sueño, que es sin duda una de las creaciones más estimulantes del año que concluye, construida por Ricardo Díaz en espacios no convencionales. De él también, un director que merece apoyo institucional para sus propuestas, hemos visto luego un espectáculo-conferencia, interesante también, pero mucho más lastrado por las teorías y las convenciones intelectuales.

Y hablando de clásicos, pero más cercanos, están las nuevas aproximaciones a los textos de Bertolt Brecht. La Santa Juana de los mataderos, esa versión libre de cinco horas que montara Luis de Tavira para el Cervantino, o Un hombre es un hombre, bajo la dirección de David Psalmón. Resulta materia de reflexión la reutilización qué se está haciendo de estas obras, capaces todavía de recrear con eficacia no una, línea política sometida a su 'estructura didáctica, sino más bien un área de la realidad social que hace diez años se creyó caduca y con necesidad de nuevas voces. Estas últimas apenas si están naciendo, pero Brecht renace de sus cenizas con las adecuaciones lógicas de los tiempos. Un rico material para la reflexión.

Siguiendo dentro de los extranjeros, podemos mencionar un interesante montaje de Mauricio García Lozano sobre el último texto de Harold Pinten Cenizas a las cenizas, que se mantuvo varios meses en cartelera y que posiblemente reencontremos en la temporada venidera. Un texto donde el autor vuelve a sus preocupaciones y estructuras formales de origen, bien dirigido y bien interpretado. Y ya que hablamos de nombres tan conocidos, tenemos que mencionar lo más reciente de Sanchís Sinisterra, convocado una vez más por Ricardo Ramírez Carnero: su Lector por horas,nacido ya

[p. 19]

sobre el borde del fin de año y que incita a una lectura inteligente por debajo de la piel misma del espectáculo, con una muy sugestiva ambientación escenográfica de Arturo Nava. Trabajo casi artesanal que con toda certeza gustaremos en los primeros meses del 2002. Igual que Agua blanca, el texto de John Jesurum que por supuesto aquí estuviera en manos de Martín Acosta, claramente su director en México. Un trabajo polémico, que es posible no guste a todos, pero que seguramente interesará a los seguidores de Acosta en su diálogo creativo con ese dramaturgo canadiense.

Y va que tenemos que cerrar, siempre con los que vinieron de afuera, dos puntos más para la memoria. El primero es Copenhague: un texto de Michael Frayn dirigido por Mario Espinosa, que tal vez no haya tenido éxito de público, pero que sin duda se trata de un montaje muy interesante de un texto inteligente y complejo con una muy acertada dirección y actuación. El segundo es U/si/alio, creación nacida del vínculo laboral entre Carbono 14, el conocido grupo de danza-teatro de Canadá y Daniele. Finzi Pasca. Un trabajo que es al mismo tiempo una reflexión sobre el teatro y sus lenguajes y una piedra lanzada con astucia al espacio de la poética teatral. Bueno, no es mucho lo que estamos recogiendo, pero hay algunas cosas valiosas, otras comprometidas y alguna más muy al filo de la polémica, lo cual en este caso es un punto a favor.

En la próxima veremos el panorama nacional. Hasta entonces.