FICHA TÉCNICA



Título obra La hija del rey

Autoría José Peón Contreras

Dirección Rosenda Monteros

Elenco Oscar Narváez, Luis Cárdenas, René Varsi, Rosenda Monteros

Espacios teatrales Teatro Sergio Magaña

Referencia Bruno Bert, "Del baúl de los recuerdos", en Tiempo Libre, 20 septiembre 2001, p. 25.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Del baúl de los recuerdos

Bruno Bert

El Instituto de Cultura de la Ciudad de México reinicia sus actividades teatrales con su nueva administración. Para abrir éstas se presenta una obra de José Peón Contreras, bajo la dirección de Rosenda Monteros en el Teatro Sergio Magaña.

Nunca había visto una puesta sobre material de este autor mexicano (1843-1907), que en su tiempo fuera proclamado "restaurador del teatro de Alarcón" y que pertenece a la etapa romántica de nuestras letras, con toda su, fascinación por la producción barroca del Siglo de Oro y su exotismo. Efectivamente, la estructura anecdótica, y el tratamiento de La hija del rey, que así se llama la obra presentada, corresponden a, este modelo. Una aventura de capa y espada sobre la vida, locura y muerte de una supuesta hija bastarda de Felipe II que fuera trasladada a tierras de la Nueva España a finales del siglo XVI. La obra está bien escrita y mejor estructurada ("a la altura de los clásicos", la consideró en su momento Manuel Gutiérrez Nájera), si bien a esta distancia histórica podemos mirar con un poco de bondadosa ironía a los que hace un siglo y medio pretendían escribir como hace tres con la idea de preservar la calidad de la lengua y la dramaturgia mexicana.

Es indudable el interés didáctico e histórico que puede tener, sobre todo para las nuevas generaciones si, como en este caso, es montada con imaginación y creatividad. Y creo que éste es justamente el objetivo que se ha impuesto el ICCM en el área de teatro: acercar a la visión del gran público a aquellos autores que tuvieron indudable peso por su calidad, pero que ya hace tiempo que no son llevados a escena.

La maestra Rosenda Monteros, con la gente del Foro Dramático de México, trabaja en este montaje siguiendo un estilo en el que puede claramente reconocerse su mano: gusto por lo histórico, escenarios despojados de grandes estructuras, manejos de ágiles coreografías emparentadas a la danza, un espacio claro para el autor y sus planteamientos, más una dirección de actores muy sobria, de corte tradicional y la exigencia de poner a estos últimos en el primer plano de importancia dentro del hecho escénico.

Así, crea en este caso una estética acabalgada entre dos épocas: la de la acción, ubicada alrededor del 1590 y representada por un abocetado movimiento que, nos recuerda la gesticulación del teatro del Siglo de .Oro; y la del autor, presente aquí por un interesante vestuario del siglo XIX creado por Cristina Sauza, y por un recato en el manejo del espacio, que tiene que ver también con lo contemporáneo y los conceptos teatrales de la directora.

Los actores, amalgamados con habilidad por la directora, se prestan a ese juego de confluencias estilísticas generando una nueva unidad atractiva y convincente. El diseño es claro, el texto dicho con absoluta propiedad y las emociones lanzadas y manejadas como se pretendía o a través del verso o buscando esa retórica que tanto gustó en su momento.

El elenco lo constituyen Oscar Narváez como el pretendiente obcecado, llevando tal vez el más tradicional de los enfoques de cuerpo y voz; Gerardo Mayol, como el ambicioso tutor de la protagonista, con un excelente y muy disfrutable trabajo de composición; Luis Cárdenas en una estructura de personaje intermedia entre los anteriores; la propia Rosenda como Doña Guiomar, el ama de Angélica, un papel pequeño pero encarado con gran energía; René Varsi, interesante en un difícil personaje, como la manipulada hija del rey; Alicia Levy en una discreta pero convincente abadesa y tres jóvenes: Berta Kaim, Víctor Lozada y Antonio Raluy, manejando una presencia atractiva aunque todavía con necesidades de desarrollo.

En definitiva, un espectáculo que se ve gratamente, que nos recuerda a un autor que forma parte de la historia de nuestro teatro, representado en un espacio popular lanzado a la recuperación de público con obras y artistas que asimilan lo cultural y lo artístico dentro del mismo renglón de su hacer.

LA HIJA DEL REY, de José Peón Contreras. Dir. Rosenda Monteros. Con Oscar Narváez, Luis Cárdenas, René Varsi y Rosenda Monteros. Teatro Sergio Magaña, Sor Juana Inés de la Cruz 114, Santa María la Ribera (Metro San Cosme). Viernes y sábado, 19:00; domingo, 18:00 horas. Loc. $60, descuento del 50% a estudiantes, maestros y afiliados al INSEN. Adolescentes y adultos. Duración aproximada 75 mins. (Centro)