FICHA TÉCNICA



Título obra En pleno uso de mis facultades o de qué manera te olvido

Autoría Adam Guevara

Dirección Adam Guevara

Elenco Miguel Flores, Mercedes de la Cruz, Erwyn Veytia, Gabriel Fragoso

Escenografía Ana Irene Meneses

Iluminación Mario Mendoza

Vestuario Ana Irene Meneses

Espacios teatrales Teatro Santa Catarina

Referencia Bruno Bert, "Testimonios no olvidados de contubernios del poder", en Tiempo Libre, 13 septiembre 2001, p. 23.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Testimonios no olvidados de contubernios del poder

Bruno Bert

Indudablemente estamos en tiempos de redefinición de lo que tradicionalmente se llama "teatro político". El tema da para mucho y el breve espacio de una crítica no es el más indicado para abordarlo, pero digamos que esto viene al caso por el espectáculo de Adam Guevara Yo... en pleno uso de mis facultades o De qué manera te olvido, que está presentándose dirigido por el propio autor, en el teatro Santa Catarina.

Guevara tiene una larga tradición –alrededor de 30 años–como director y autor, interesado especialmente en un teatro comprometido de manera abierta con los movimientos obreros, el recuerdo crítico de las grandes represiones y los vaivenes de la izquierda en la historia reciente de México. En los últimos años esa postura militante se había suavizado a través del acercamiento a otros temas y al manejo de un lenguaje teatral más elíptico y poético. El teatro como herramienta de vinculación con el mundo y la función del actor con relación a su espacio social e historia individual, aparecen con frecuencia en sus últimos trabajos, muchos de ellos creados especialmente para alumnos de la Escuela Nacional de Arte Teatral, en la que se desempeña como maestro.

...De qué manera te olvido se coloca entonces como un punto medio, porque por un lado recupera de manera abierta al teatro casi didáctico, casi de trinchera, y por el otro lo enriquece y modifica a través de las exploraciones de lenguajes que ha manejado en los últimos años.

Apelando a un realismo alegórico, en esta obra nos propone como espacio para la acción algo así como "la antesala del poder". Un lugar bastante deteriorado y con claros visos teatrales, donde literalmente se encuentran los "entretelones del poder" y los "pasillos de los contubernios". En la parte superior, acodado a una baranda de Coca-Cola, vemos un maniquí con el uniforme presidencial al estilo de "su alteza serenísima", con un refresco de lata en la mano.

Como podemos advertir, Guevara –aquí a través de Anna Irene Meneses, la escenógrafa– echa mano al viejo instrumental del teatro político, donde las imágenes deben ser lo más claras posibles para su inmediata comprensión masiva. Y no resulta difícil asimilar a Santa Anna, que vendió la mitad del país a los Estados Unidos, a un presidente alguna vez vinculado a la Coca-Cola y relacionado a nuestra contemporaneidad.

Así, no solamente el espacio es alegórico, sino por supuesto también los personajes. Desde los invasores, empresarios y ejecutivos con teatrales sueños imperialistas; sus nexos con la realidad local: la Iglesia y PRImitivo; hasta las izquierdas, los medios, la juventud militante comprometida con las pasadas huelgas universitarias, y los mismos artistas, aquéllos que dicen su voz a través de otros, etcétera. Tal vez la dificultad de todo no reside en la pertinencia del discurso, que se me hace coherente, sino en la forma artística de llevarlo a cabo.

En la política la claridad es fundamental porque se trata de convencer y hacer asumir una línea de ideas y conducta. De allí el lenguaje simplificado de los discursos públicos. En arte, es el público el que completa el sentido de lo dicho según su propia historia e intereses. La obra abierta, el sentido alusivo, las imágenes que tengan resonancias múltiples, la "oscuridad'', son otros tantos incentivos a la propia participación en la obra. Claro, llevados a su exceso, estos opuestos nos darían el panfleto y el hermetismo. Pero en el medio cabe cuanto se nos ocurra. La cosa es encontrar variantes válidas a las actuales circunstancias.

Los actores, encabezados por Miguel Flores y Mercedes de la Cruz, hacen un difícil trabajo entre la teatralidad explícita y un realismo muy cercano al naturalismo. Su rendimiento es interesante, sobre todo entre los más avezados, aunque disparejo en algunos de ellos.

Creo que, desde el título mismo, Guevara nos impone las inquietudes artísticas de alguien que lleva esa larga trayectoria que mencionábamos al principio y que no puede ni quiere (qué bien que así sea) olvidar los valores y principios que rigieron su accionar artístico y humano durante tantas décadas; pero que intenta hacer complejo su discurso incorporándole una cierta cantidad de variables formales al simple esquema que acabo de mencionar con la anécdota. A mi entender, los que hemos llegado a una cierta edad, generalmente sólo podemos intentar variables sobré una propia línea de identidad. Guevara tiene esa identidad artística y las variables son las que podemos apreciar aquí. Efectivamente, hace falta crear un nuevo teatro político; hace falta repolitizar nuestras acciones artísticas, pero serán los jóvenes los que en verdad aporten algo nuevo a través de su palabra... aunque tengan que tomar en cuenta lo que se hizo antes.

EN PLENO USO DE MIS FACULTADES O DE QUE MANERA TE OLVIDO. Autor y director Adam Guevara. Iluminación Mario Mendoza. Escenografía y vestuario Ana Irene Meneses. Con Miguel Flores, Mercedes de la Cruz, Erwyn Veytia y Gabriel Fragoso. Teatro Santa Catarina, Plaza de Santa Catarina 10, Coyoacán, 5658-0560. Miércoles a viernes, 20:00; sábado, 19:00; domingo, 18:00 horas. Loc. $80; descuento del 50% a estudiantes, maestros y afiliados al INSEN. Adolescentes y adultos. Duración aproximada 120 mins. (Sur)