FICHA TÉCNICA



Título obra Asfodelos

Autoría Bernardo Couto Castillo

Dirección Eduardo Ruiz Saviñón

Elenco Leonardo Mackey, Elena de Haro, José Roberto Hill, Juan Ignacio Aranda

Espacios teatrales Casa del Lago

Referencia Bruno Bert, "Aprendiz de gótico", en Tiempo Libre, 12 julio 2001, p. 22




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Aprendiz de gótico

Bruno Bert

La decadencia francesa golpeó fuerte en Sudamérica. Principalmente en las clases dominantes, que a fines del siglo XIX miraban a Europa como el paradigma de lo deseable y a su propio país como el ejemplo de la incultura. Todos ellos hablaban francés y leían en su idioma original a los grandes del movimiento, a los poetas malditos, con Baudelaire a la cabeza. En México el decadentismo también tuvo una fuerte impronta, y de ese movimiento el director Eduardo Ruiz Saviñón elige a un autor bien particular porque murió "de agotamiento" a los 20 arios de edad, no habiendo escrito más que un conjunto de cuentos cuando aún era un adolescente de 17 años y habiendo fundado una revista literaria a los 19. Me refiero a Bernardo Couto Castillo (1880-1901) y a Asfódelos, título tanto del libro original como de la obra montada por Saviñón.

Para presentarla eligieron una callejuela arbolada enclavada frente a la entrada lateral de la Casa del Lago, en el Bosque de Chapultepec. Un callejón de poetas, ya que a uno y otro lado, entre el verde, se levantan oscuros bustos en bronce de poetas mexicanos de distintas épocas, sobre todo pertenecientes al siglo XIX. Como puede verse, una verdadera mezcla entre romanticismo y decadentismo. Mucho más si lo recorremos luego de caída la noche, como el prolegómeno al espectáculo propone, en busca de uno de estos nichos, donde se desarrolla el trabajo, protegidos, público y actores, bajo una lona, pero con vista al lago y a la oscuridad del bosque.

El clima es pertinente porque el material son los propios cuentos de Couto Castillo, con ciertas adaptaciones hechas posiblemente por el propio Saviñón. Seis cuentos para cuatro actores, que los manejan más o menos como podrían llevarse a escena los versos de un poeta de ese tiempo. Quiero decir que prevalece la narración sobre la acción. Más que actores viviendo una circunstancia son narradores rememorándola a través de un escueto diseño escénico. Una especie de teatro gótico (así se llama justamente el grupo) muy al gusto y estilo de este director, con la presencia de la parca, humo, ataúd y todo lo demás.

El material que manejan, si bien es perfectamente reconocible en tanto estilo y escuela, se muestra también muy inmaduro, cosa bastante natural dado que fue escrito a una edad de preparatoriano. Y no vale recordar que Rimbaud a los 19 años había terminado de escribir lo que nos legó, porque Couto Castillo era un admirador talentoso del francés... pero no era él. Couto está mucho más enamorado de la forma, sin haber encontrado la madurez de los contenidos.

Todos los tópicos del momento están presentes: el sepulturero como símbolo traído de la corriente neogótica; las prostitutas en tanto ángeles perversos y caídos; los asesinos como resultante de una perversión psicológica y social; los niños como víctimas erotizadas y deseable fruta prohibida; la crueldad sádica de la muerte; el goce por las drogas como llave a paraísos artificiales; la imagen del Pierrot como síntesis del dolor y el desencanto; los suicidios, la palidez de los cuerpos contrastando con el rojo de la sangre. Y supongo que es por esto último que el libro en cuestión se llamó Asfódelos, ya que éstas son flores blancas con una línea roja en sus bordes.

Elena de Haro –actriz tradicional de este director–, Leonardo Mackey, Juan Ignacio Aranda y Roberto Hill, forman el conjunto lúgubre, lleno de fuerza, que recorre los fatigosos textos de un joven que tal vez hubiera podido llegar a ser un gran escritor y que al momento de su deceso era apenas algo más que un buen aprendiz encandilado por París, por el ajenjo, por su noche y sus escritores más profundos y oscuros. Una experiencia interesante, a pesar de todo.

ASFODELOS, de Bernardo Couto Castillo. Dir. Eduardo Ruiz Saviñón. Con Leonardo Mackey, Elena de Haro, José Roberto Hill y Juan Ignacio Aranda. Casa del Lago, Antiguo Bosque de Chapultepec (Metro Auditorio), 5553-6318. Viernes y sábado, 20:00 horas. Loc. S50. Adolescentes y adultos. Duración aproximada 90 mins. (Céntro)