FICHA TÉCNICA



Título obra Strindberg.com/gurrola (variaciones en torno a La más fuerte)

Autoría Juan José Gurrola

Notas de autoría (variaciones en torno a La más fuerte) de Strindberg

Dirección Juan José Gurrola

Elenco Surya Macgrégor, Rocío Boliver, Claudia Cabrera, Alejandro Reza

Espacios teatrales Teatro El Granero

Referencia Bruno Bert, "Forzado maridaje teatral", en Tiempo Libre, 29 marzo 2001, p. 24.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Forzado maridaje teatral

Bruno Bert

Un creador se distingue con aquello que llamamos "estilo", es decir, ese conjunto de elementos formales y conceptuales que le interesan particularmente y lo hacen reconocible para el público. Y esto es algo que se decanta con los años, para luego mantenerse como un sello con muy pocas variaciones (en lo general) a lo largo de toda su carrera.

Hablo de esto porque acabo de ver una obra hecha por dos artistas fuertemente marcados por su propia manera". Me refiero a Strindberg como autor y a Gurrola como autor/ director trabajando bajo el estímulo de los materiales del primero.

El texto elegido como base es La más fuerte, una especie de monólogo para dos o tres personajes que el autor sueco escribiera en 1889. Gurrola lo reinterpreta doblemente: por un lado a través de su montaje, con un grado bastante alto de ironía crítica, y por otro desarrollando, desde su punto de vista, ciertos temas que son comunes a los intereses de ambos creadores. El eje es la mujer. Aunque con una diferencia capital, pues la visión del director mexicano –de admiración–es opuesta a la declarada misoginia del escritor europeo.

De los dos actos que tiene el trabajo, el primero está por completo dedicado a la libre interpretación de Gurrola y posiblemente sea el más interesante, aunque necesite del otro complemento para una integración cabal de la propuesta. En esta primera parte trabaja con dos vertientes estéticas. Una derivada del kitsch, estilo que se presta a la burla y la estridencia y es muy caro a Gurrola y que él aplica aquí moderadamente a las mujeres; y otra, asumida en la figura del hombre, nace de las oscuras y torturadas imágenes de Francis Bacon. El maridaje de ambos elementos parece innatural, forzado... y tal vez lo sea, pero de manera deliberada, como una violación no a la mujer sino al hombre y a los sentidos que ambos manejan de la sexualidad. La "fiesta" resultante está mucho más cercana a las preconizadas por Klossowski que a las que podemos imaginar cómo derivadas de la cotidianidad. Es decir, que todo el trabajo está altamente permeado por un fuerte concepto intelectual, con raíces que rozan entre el coqueteo y el rechazo por lo filosófico y lo místico.

Y así, las escenas orgiásticas, el enfrentamiento entre las mujeres, la competencia, las evocaciones y fantasías entre el suicidio y el asesinato son como capítulos de una discusión hecha imagen donde el hombre –aparente objeto/ premio se revela en el placer de la manipulación, en el juego sadomasoquista de las identidades y las pertenencias. Esto trae como consecuencia inmediata un teatro con bastante de hermetismo, con apariencias que parecen desdecirse constantemente y una estridencia provocadora que a veces es fascinante y en otras absolutamente irritante y desagradable. Lo que se muestra como un culto al giros en realidad encierra muchas más facetas negras y contradictorias que las que parece mostrar. Parte de ellas naturalmente provienen de Strindberg, un individuo torturado, con brotes místicos y sicópatas, relacionado de manera conflictiva con las mujeres, de las que no puede distanciarse porque las carga de un odio tan exagerado que uno puede pensar claramente en una enorme necesidad incumplida: "¿Cómo puede ser que haya en estos desgraciados tan funesto deseo de luz?". Pero seguro que también hay mucho del propio Gurrola y que él ha venido desarrollando a lo largo de su teatro, al menos de los últimos veinte años, que es el tiempo durante el que he podido ver su obra para la escena. Así, el primer acto resulta bastante atractivo, entendiendo las dificultades "naturales" que presenta la visión de estos trabajos. Es Gurrola, su estética y su pensamiento. En el segundo toma el texto original y lo monta (no sé si hay variaciones, pero no las he notado) con ese naturalismo de base que le fue propio a Strindberg en su primera etapa. Sólo que lo comenta a través del comportamiento de las actrices y el juego de los trajes. Pero de manera discreta, apenas irónico y lejos de las estridencias iniciales, como dejando decantar al espectador.

Los actores son Surya Macgrégor, Rocío Boliver, Claudia Cabrera y Alejandro Reza. Un buen trabajo considerando las exigencias de un director que siempre parece oscilar entre el demiurgo y el Dr. Caligari.

En definitiva, una obra para los gustadores de ese peculiar estilo que distingue a Gurrola, hecha con bastante rigor, con algunas imágenes muy atractivas y esa provocación implícita hacia el público que indudablemente produce tanto fascinación como rechazo.

Strindberg.com/gurrola (variaciones en torno a La más fuerte). Espectáculo de Juan José Gurrola basado en un texto de Strindberg. Con Surya Macgrégor, Rocío Boliver, Claudia Cabrera y Alejandro Reza. Teatro El Granero, Unidad Artística y Cultural del Bosque, Paseo de la Reforma y Campo Marte (Metro Auditorio), 5280-7844. Jueves y viernes, 20:30; sábado, 19:00; domingo, 18:00 horas. Loc. $90. Sistema Ticketmaster, 5325-9000. Adolescentes y adultos. Duración aproximada 105 mins. (Centro)