FICHA TÉCNICA



Título obra OBS

Autoría Gatell, Müller y Padrissa

Notas de autoría Espectáculo multimedia basado en un relato medieval acerca de la obsesión por el poder

Dirección Jürgen Müller

Grupos y compañías La Fura deis Baus

Espacios teatrales Pabellón del Palacio de los Deportes

Referencia Bruno Bert, "Ecos de vanguardia añeja", en Tiempo Libre, 15 marzo 2001, p. 24.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Ecos de vanguardia ajena.

Bruno Bert

La Fura dels Baus es un grupo con más de 20 años de existencia. Eso, que es una generación, si lo trasladáramos a la vida de un individuo nos daría alrededor del doble; y de un hombre ya en la cuarentena larga lo menos que se espera es que mantenga su identidad. Con lo que tiene de bueno y con los peligros que implica. Y eso es lo que ha hecho este grupo español a través de OBS, la obra que se presenta en el Palacio de los Deportes. Volver a los orígenes, por lo menos a aquéllos que le dieron celebridad, sobre todo a partir de Accions.

Aquí encontrarnos prácticamente todos los principios de lo que ellos llaman "lenguaje forero": la preeminencia de la imagen, la importancia de los grandes espacios, la coexistencia del público y los actores en un mismo ámbito de acción y desplazamiento, la incorporación de grandes máquinas, la estridencia de los sonidos y la música, la valoración de los objetos por encima de los actores, la violencia de la teatralidad usada abiertamente, el desnudo de los cuerpos, el valor del fuego y el agua, la escatología, con gran desparramo de vísceras, sangre, semen, orines, etcétera, en un baño colectivo que incluye al público más cercano, la disolución de las dramaturgias narrativas, la fascinación por los clásicos (aquí Macbeth), la incorporación de las últimas tecnologías visuales a través de cámaras y grandes pantallas... en fin, La Fura deis Baus en su versión más clásica y ortodoxa.

Aquello que fascinó, sobre todo al público más joven y no necesariamente relacionado con el teatro en su versión tradicional, sigue haciéndolo. Tal vez con un poco más de cansancio y una pizca mayor de escepticismo, pero sigue estando. Claro, ya nos hallamos en la época donde los foreros se definían como una organización delictiva dentro del panorama del arte actual", pero las condiciones sociales permiten reencontrar algunas raíces comunes que los mantienen vigentes, con la contradicción que implica entronizar aquello que nació como una máquina de demolición. Es decir que ellos (casi) siempre se han instalado en el área de lo espectacular, un poco en oposición a los conceptos tradicionales de "obra de teatro". Y siguen haciéndolo. Sólo que en el lapso que va de los ochenta a hoy, y bastante por influencia histórica de este mismo grupo, esto se ha vuelto ya parte de una realidad seguida por muchos artistas de muy distintos países a través de largos años, incluso hasta agotar las posibilidades tanto estéticas como constructivas que plantea.

Tal vez de allí que en su anterior presentación entre nosotros casi los desconociéramos, porque habían evolucionado hacia otras alternativas, coherentes pero diversas. Con OBS se regresa a ese origen volcánico donde se hallan las fuerzas primeras y el sello de lo personal realizado como ningún otro lo hace, aunque se nutra de las mismas sugerencias. Alguien me comentó que se hallaba decepcionado porque el espectáculo era como un juego para adolescentes. Se podría decir lo mismo de Tolkien en el área de la literatura, y también que el gran escritor, a pesar de sus variados títulos, sólo escribió una gran obra a lo largo de toda su vida. Creo que La Fura deis Baus ha hecho lo mismo, y lo que estamos compartiendo es su manera y su lenguaje, lo que dieron, lo que supieron hacer, lo que constituye su aporte al teatro del siglo XX... aunque lo repitan un siglo después.

Ellos ganaron un indudable territorio para el teatro funcionando siempre como seres fronterizos, obligando a la crítica y al espectador a repensar y descartar lo que de pronto quedaba viejo frente a su empuje. Hoy han quedado dentro de su propio espacio y los horizontes están en otras partes. Es natural y no existe motivo de reproche por eso, además, el concepto de vanguardia no es más que un cadáver y ni siquiera exquisito.

OBS, de Gatell, Müller y Padrissa. Dir. Jürgen Müller. Con el grupo La Fura deis Baus (España). Espectáculo multimedia basado en un relato medieval acerca de la obsesión por el poder. Pabellón del Palacio de los Deportes, Río Churubusco y Añil, Granjas México (Metro Velódromo). Miércoles a viemes, 21:00; sábado y domingo, 19:00.