FICHA TÉCNICA



Título obra Maquillaje

Autoría Hisashi Move

Elenco Angélica Aragón

Espacios teatrales Teatro del Centro Cultural Helénico

Referencia Bruno Bert, “Teatro por levante”, en Tiempo Libre, núm. 888, 15 mayo 1997, p. 16.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica


Teatro

Teatro por levante

Bruno Bert

Por principio, me interesa especialmente todo aquello que no está dentro del marco tradicional que ciñe a la mayoría de los montajes que ofrece nuestra cartelera. Por eso me atrajo ver la puesta de una obra japonesa contemporánea, que acaba de estrenarse en el teatro Helénico. Se trata de Kesho, de Isashi Inoue, bajo la dirección de Wendell Cordtz. Si para usted estos nombres le resultan desconocidos puede consolarse en el hecho que lo mismo sucede para mí.

La obra aquí se tradujo como Maquillaje, que es lo que parece significa su nombre, tanto en el sentido estricto como más amplio, incluyendo los elementos de transformación que usa el actor en su trabajo. Porque ese es ámbito donde se desarrolla: un teatro popular de corte tradicional en el Japón de nuestros días. El programa de mano nos informa que su autor es Presidente de la Asociación de Dramaturgos Japoneses y que ha cosechado abundantes premios y prestigio a lo largo de sus sesenta años de vida y producción. Esta obra —ubicada en 1977— nos muestra simultáneamente la escena y la trastienda de un modestísimo teatro popular de variedades regenteado por una mujer que aquí se asume como monólogo aunque narrativamente dialogue con diversos personajes a los que en realidad no se convoca actoralmente.

Estamos en un día cualquiera donde se llevará a cabo la representación de un melodrama que narra el encuentro de una madre con un hijo que ha abandonado veinte años antes a causa de la miseria. Idéntica historia es el que vive la actriz, mezclándose los tramos de narración teatral con aquellos de encuentro en lo real, confluyendo en el público —también real— al que se lo hace partícipe del entrecruce de situaciones.

Dos son los elementos que me parecen de interés en lo que a dramaturgia se refiere. El primero es que el espectáculo se vuelve una excelente excusa para tramar diversas formas de actuación, ya que es un juego de cajas donde la actriz actúa para nosotros una situación "natural" en donde otra actriz interpreta diversos personajes de ficción dentro de las reglas clásicas japonesas. Esto permite ver la distancia entre las formas Nô y Kabuki y las Thaishu Engeki, es decir las de teatro popular. 2. Compara a un personaje de teatro con otro cotidiano, pero en una cotidianeidad que está muy distante de la nuestra, como es la japonesa ...aunque sin embargo se halle impregnada de elementos occidentales en las situaciones, acciones, objetos y lenguaje. Y por otra parte nos habla de una situación que es propia a todos los teatros altamente formalizados del oriente: el alejamiento del público y la progresiva pérdida de identidad en los lenguajes de sus teatros tradicionales. Por lo que ese posible encuentrc entre hijos abandonados (y hoy vueltos estrellas de la televisión) y madres miserables, se vuelve asimismo una transparente analogía simbólica sobre el propio teatro y la necesidad de un acuerdo con los orígenes en lenguaje, temáticas y circunstancias sociales.

Es decir que el aparente melodrama insustancial se transforma en una compleja propuesta de una gran riqueza de posibilidades e interpretaciones.

No conozco a Wendell Cordtz, el director de esta puesta, que se halla radicado en Nueva York, pero su trabajo es de gran cuidado y nos habla de alto profesionalismo, un sólido conocimiento y también un cierto sentido del humor en sus resoluciones. Pero en cambio, a quien sí identifico plenamente en su gran capacidad como actriz es a Angélica Aragón, quien asume magníficamente este difícil monólogo. Es sumamente atractivo ver como oscila entre el cuerpo y las técnicas del teatro tradicional —aquí fraccionadas y adaptadas— y aquellas que corresponden al "naturalismo" de una actriz de esta escuela, que aun en la cotidianeidad se mueve y expresa manejando ciertos valores estereotípicos, como una continuidad de presencia que sirve para sustentarse.

Un trabajo que es un deleite que completa la escenografía de Jan Hendrix y el vestuario y las coreografías de Tamiko Kawabe y la propia Angélica Aragón. En fin, que les deseamos público y continuidad.