FICHA TÉCNICA



Título obra De memoria

Autoría Grupo Carpa Theater

Dirección Miguel Ángel Gaspar

Elenco Claudio Valdez Kuri, Norma Espejel, Kaveh Parmas

Grupos y compañías Grupo Carpa Theater

Espacios teatrales Teatro El Galeón

Referencia Bruno Bert, “Batalla de olvido”, en Tiempo Libre, núm. 874, 6 febrero 1997, p. 15.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica


Teatro

Batalla al olvido

Bruno Bert

En una breve temporada se está presentando en. El Galeón un grupo austriaco integrado por artistas tanto de esa nacionalidad como mexicanos. Un conjunto independiente con nueve años de antigüedad que ha montado un espectáculo, de su propia creación, sobre el papel de la memoria, bajo la dirección de Miguel Ángel Gaspar.

De memoria toma a siete personajes y los ubica en un particular espacio al parecer creado para gente "con algunos problemas". Está lejos de cualquier institución psiquiátrica, sobre todo porque no hay médicos ni mecanismos curativo-represores externos, casi como una granja para afectados que intentan generar por sí mismos los resortes de su recuperación.

No hay anécdota lineal, sólo viven y repiten sus cotidianos ataques, tratando afanosamente en las acciones de esa interrelación hallar la manera de sanar. Pero si no hay historia, en cambio nos entregan un rico material para fabricar nuestras personales lecturas. Es decir, que no resulta difícil asimilar a ese puñado de seres con los "hombres" en sentido genérico y al espacio que ocupan como la propia cabeza encargada de la memoria y el olvido. Ese lugar donde constantemente se corren cortinas —como las de una cámara fotográfica— creando imágenes para enseguida borrarlas, generan.- do laberintos, ámbitos y trastiendas donde todos los objetos pueden cambiar de lugar y por ende alterar el sistema de referencias para el almacenamiento y la recuperación de conocimientos.

Hay que admitir que el tema es fascinante porque es justamente el que corresponde a las preocupaciones de este fin de milenio: el valor de la memoria, la significación de la misma, el quiebre de las formas lógicas, el espacio del olvido y las relaciones humanas en ese ámbito donde los sucesos se viven tantas veces como seamos capaces de convocarlos, en una especie de eterno presente de la angustia. Los personajes son gradaciones de lo que hablamos: desde la que no tiene memoria de su cuerpo hasta el que lo recuerda todo con sólo oírlo, pasando por el humor y los referentes literarios que puede brindar la poesía, como Borges, por ejemplo; las ciencias de la adivinación o los viejos cuentos orientales, tan dados a entretejerse con el tiempo. Referentes que por supuesto incluyen al lenguaje, aquí convocado a partir de las varias lenguas manejadas, entre las que se incluye las puramente imaginarias.

Y así, los actores son los personajes (llevan sus nombres), no porque impliquen una biografía íntima, sino porque encarnan la totalidad del universo que se prolonga y completa con nosotros a través de una mesa que literalmente compartimos a través del espectador al que casualmente le toque esa noche la cabecera. Enfermitos todos del mismo mal. Hay que admitir que artísticamente hablando De memoria ganaría con la brevedad, cortando una buena tajada de repeticiones tanto formales como conceptuales, aun sin cambiar en lo más mínimo la tónica sobre la que sustenta el trabajo. Pero también hay que confesar que tanto las preocupaciones expresadas como el lenguaje articulado por estos creadores hacen profunda a esa búsqueda en que hoy está inmerso el teatro, y lo sabroso del experimento disculpa esa sobre extensión que a veces nos lleva al aburrimiento.

Un director absolutamente creativo y un grupo que no le va a la saga para la construcción de un espectáculo que aparece como un producto sólido de grupo. La labor de los actores resulta homogénea, aún en la clara diferencia con que cada quien se acerca a la actuación: una reunión de extranjeros, cada uno con su "maniera", aportando el director los nexos para la unidad deseada.

El carácter posmodernista del espectáculo, asentado en la fragmentación, en el quiebre y la superposición de cualquier tipo de discurso y en la vinculación de técnicas disímiles recontextualizadas, hace De Memoria una oportunidad de confrontar las actuales líneas del teatro mexicano con aquellas búsquedas que preocupan a la escena europea de este momento.

En definitiva, un material absolutamente fuera de lo complaciente para un espectador maduro... y con un poco de paciencia.