FICHA TÉCNICA



Notas Comentario del autor sobre sus gestiones como empresario del Teatro Arbeu, para que se presente Juan Valderrama en México

Referencia Armando de Maria y Campos, “Olvidos y recuerdos de un empresario. Valderrama desea venir a México. Se pone en condiciones. Promete formar aquí una compañía digna de nuestro público. Firma del contrato en México y Madrid. I”, en Novedades, 1 septiembre 1949.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Olvidos y recuerdos de un empresario. Valderrama desea venir a México. Se pone en condiciones. Promete formar aquí una compañía digna de nuestro público. Firma del contrato en México y Madrid. I.

Armando de Maria y Campos

Frustrado el contrato de Lola Flores y Manolo Caracol, aunque aplazado para cuando la excepcional pareja viniera a la Argentina y pudiera dar un salto hasta México, el diligente Máximo Díez de Quijano que sabe cuánto interés tengo en presentar en el Arbeu los mejores espectáculos folklóricos de España, me puso en Madrid el 3 de febrero, el siguiente cable: "Ofrézcole Juanito Valderrama debutar Sábado de gloria con elementos disponibles ahí. Condiciones 55%. Mil pesos seguro. Cuatro pasajes. Dos meses prorrogables. Cablegrafíeme respuesta urgente". No obstante que por esos días se recrudecía la campaña feroz, tenaz, injusta y arbitraria que venía sufriendo de parte de algunos dirigentes de la Federación Teatral por mi resistencia en sostener el mal negocio que fue para todos menos para Dionisio Cano el ya casi desintegrado espectáculo Cabalgata, me quise aventurar en este negocio porque no ignoraba quién es y lo que representa en el arte folklórico típicamente andaluz el divo de Jaén. Y le contesté a Quijano su cable con el siguiente (6 de febrero): "Valderrama Sábado de gloria formando aquí ofrézcole 40%. Pasajes borderaux. Mil pesos seguro diariamente. Tres meses prorrogables. Libertad actuar cabaret, radio, cine, después medio contrato".

Días antes el maestro Moreno Torroba decíame en carta en que me aconsejaba qué elementos de los muchos que están deseando salir de España podrían gustar en México: "Juanito Valderrama, simpático cantaorcito, muy local; no creo que haya allí flamencos suficientes para sostenerlo". Sin embargo, pensé: Si vienen con él tres buenos elementos de su confianza y hace, aparte de sus comedias andaluzas, un espectáculo discreto con elementos de su categoría, puede gustar. Por la noche, al llegar a casa, puse en la ortofónica los muchos discos que de él tengo –y que he seguido adquiriendo, no importa lo que él como persona resultó ser–, y al escuchar su finísimo estilo, su voz de bello, diáfano timbre, la seguridad de su estilo y cómo toca todos, me afirmé en la idea de que sí podía formar, como era su propósito, una compañía folklórica como de las que era o había sido figura central, será el suyo un bonito espectáculo y en consecuencia un buen negocio. Empezó el estira y afloja cablegráfico, buscando yo, como es natural, la menor inversión en efectivo, puesto que mi inversión real es la posesión material, a largo plazo, del teatro. Contestación de Quijano, agente mutuo de enlace entre Valderrama y yo: (7 de febrero) "Valderrama aceptaría condiciones ayer excepto 40%. Mínimo 50%. Reconozca gastos enormes montajes. Cablegrafíe urgente".

Mientras estos cables se cruzaban sin rozarse en el aire del Atlántico, una carta de Quijano llegaba con detalles. En síntesis: "Valderrama quiere ir a América; tiene medios para hacerlo, porque ha ganado mucho y es muy ahorrativo; podrá montar un espectáculo bueno y caro, porque piensa pasearlo por toda América." Y una explicación desconcertante: pedía cuatro pasajes, pero dos eran para elementos que no darían la cara en el escenario: su esposa, que no es artista, y su representante, "para que vigile la administración y le haga contratos en la radio, en el cine y en los cabarets". Ese mismo día contesté con el telegrama que creí definitivo: "Cuarenta y cinco por ciento él cubriendo borderaux orquesta o publicidad diaria". Este telegrama tuvo la siguiente respuesta: (febrero 9). "Conforme 45%, mil pesos seguro diario, sacando borderaux, únicamente cuatro pasajes, quedando libre radio, cine, cabaret. Conteste urgente enviando contrato".

No dejó de extrañarme la exigencia y la insistencia del "seguro de mil pesos diarios", tan frecuente en los contratos de breve duración, que garantizan la movilización de los elementos y los salarios de éstos en ocasiones en que "la plaza" carece de solvencia. Pero, ¿para México? ¿Y tratándose de un artista de categoría que tiene confianza en su valer y en el conjunto que ha formado?... Por otra parte, el negocio se planteaba sobre la base de hacer una media de cuatro mil pesos diarios, ciento veinte mil mensuales, de los cuales le corresponderían a Valderrama –descontando el 6% correspondiente a los autores– ...$59,500.00 mensuales, y mucho más cuando el porcentaje de autores por tratarse en vez de comedias, de variedades folklóricas al modo de los espectáculos de Miguel de Molina, Conchita Piquer o Cabalgata fuera el 1%. Asegurarle (sic) $30,000.00 mensuales equivaldría a pedirle una garantía artística (sic) de que su espectáculo lograría vender un mínimo de 250 lunetas...

Formulé el contrato privado indispensable, que envié por el aire a Madrid, procurando un equilibrio en las aportaciones y en los beneficios. Mi Empresa de Gastos ponía a disposición de la Empresa de Compañía Valderrama el teatro Arbeu, base del contrato, y el gasto necesario de energía eléctrica, y las plantas de la Federación Teatral fijas para espectáculos de la índole del de Valderrama. Tramoya: un jefe tramoyista y cinco tramoyistas; un jefe electricista y dos electricistas; un jefe utilero y dos ayudantes; un avisador. Planta completa de empleados de puertas, vestíbulo, acomodadoras, taquilleros y representantes; planta completa de aseadores, doce profesores de orquesta, y propaganda diaria y trabajos de imprenta necesarios; la Empresa Valderrama cubriría los sueldos de todos los artistas de la compañía, dos directores de orquesta, dos apuntadores y un traspunte, un sastre y un peluquero, corriendo también por su cuenta el decorado y el vestuario necesarios, y, punto muy importante porque jamás creí que Valderrama llegara a México estrictamente con lo puesto, sin un telón, sin un traje fuera de los de su uso personal, etc., "acarreo de los equipajes y del material de atrezo, utilería y vestuario hasta la ciudad de México, cualquiera que fuera el punto de entrada al país".

La cláusula pivote del contrato, origen del fracaso económico y artístico de la temporada por la manifiesta picardía con que el "divo" pretendió interpretarla, dice: "La Empresa de Gastos acepta un seguro diario de $ 11,000.00 a favor de la Empresa de Compañía por el tiempo que se señala en este contrato, bien entendido que Juan Valderrama organizará una compañía o un espectáculo digno de la categoría de la ciudad de México, del teatro Arbeu en que actuará, y de la categoría y del prestigio del propio Juan Valderrama".

El contrato se firmó, en México y en Madrid, registrado en esta segunda ciudad en el Sindicato Español de Espectáculos, por noventa días forzosos, pudiendo mi Empresa continuarlo en la República, en las Antillas o en Centroamérica, si conviniera a mis intereses, quedando Valderrama en libertad de actuar en centros nocturnos, estaciones de radio y producciones fílmicas, después de los primeros cuarenta y cinco días de la temporada.

Cuando recibí el cable: "Recibimos contrato. Conformes todo. Prepara debut Sábado de gloria", me froté las manos de gusto, porque había logrado un negocio cómodo. Valderrama y los suyos se pondrían aquí, sin costo para mi Empresa y sin más compromiso que entregarle a la de Valderrama $ 180.00 diarios, importe proporcional de los dos pasajes que me correspondían pagar, durante los noventa días que duraría la temporada. No sabía aún quién sería el "otro" artista que acompañaría a Valderrama, cuyo pasaje de España a México me había obligado a cubrir. El importe de los pasajes de regreso, se entiende que serían por cuenta de Valderrama después de haber paseado éste en triunfo su compañía por las Antillas, Centroamérica, Venezuela y Colombia, Brasil, Perú, Chile y la Argentina, de acuerdo con sus justos y ambiciosos proyectos.