FICHA TÉCNICA



Título obra Daniel entre los leones

Autoría Guido Cantini

Notas de autoría Salvador Novo / traducción

Dirección Salvador Novo

Elenco Carlos Riquelme, Georgina Barragán, Ramón Gay, Beatriz Ramos

Grupos y compañías instituto cinematográfico de México

Espacios teatrales Teatro Latino

Notas Cierre de la primera temporada del Instituto Cinematográfico de México

Referencia Armando de Maria y Campos, “Novedades de la escena mexicana. Daniel entre leones de Cantini; La mujer de tu juventud, de Deval, y La desconocida de Arrás de Salacrou”, en Novedades, 28 julio 1949.




Título obra La desconocida de Arrás

Autoría Armand Salacrou

Dirección Charles Rooner

Elenco Fernando Galiana, Fausto Morones, Félix Samper, Julio Monterde, Jorge Vidal, Georgina Barragán, Luz Salinas

Escenografía Luisa Erbolova

Grupos y compañías instituto cinematográfico de México

Espacios teatrales Teatro Latino

Notas Inicio de nuevo ciclo de representaciones del Instituto Cinematográfico de México

Referencia Armando de Maria y Campos, “Novedades de la escena mexicana. Daniel entre leones de Cantini; La mujer de tu juventud, de Deval, y La desconocida de Arrás de Salacrou”, en Novedades, 28 julio 1949.




Título obra La mujer de tu juventud

Autoría Jacques Deval

Notas de autoría Federico Sodi / traducción

Elenco Lina Santamaría, Miguel Manzano, Rafael Banquells

Espacios teatrales Teatro Ideal

Notas de espacios teatrales Carlos Lavergne / empresario

Referencia Armando de Maria y Campos, “Novedades de la escena mexicana. Daniel entre leones de Cantini; La mujer de tu juventud, de Deval, y La desconocida de Arrás de Salacrou”, en Novedades, 28 julio 1949.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Novedades de la escena mexicana. Daniel entre leones de Cantini; La mujer de tu juventud de Deval, y La desconocida de Arrás de Salacrou

Armando de Maria y Campos

William Saroyan, discutido y famoso dramaturgo norteamericano de origen armenio, fue entrevistado por un repórter de Nueva York con motivo de su regreso de Hollywood, adonde fue para asesorar la filmación de una novela suya, y hablando de la crítica teatral neoyorquina dijo: "Nuestros críticos teatrales son periodistas. No analizan una obra, cuentan el argumento..."

¿Qué pensará Saroyan de los críticos teatrales de México que... ni siquiera contamos el argumento de la obra de cuyo estreno rendimos periódica información?

En mi mesa de trabajo se acumulan los asuntos, desde el estreno en México de Daniel entre los leones de Cantini, obra que traducida y dirigida por Salvador Novo –"director huésped"– cerró la primera temporada de teatro del Instituto Cinematográfico de México, hasta la primera representación de La desconocida de Arrás de Salacrou, con la que ha abierto un nuevo ciclo de representaciones, en el mismo flamante teatro Latino, el grupo que dirige el doctor Charles Rooner, pasando por el estreno de la más reciente pieza de Jacques Deval –no Duval, como anunció la empresa Lavergne–, "arreglada" por Federico Sodi y que ha servido a maravilla a la actriz catalana Lina Santamaría para demostrar cuánto ha madurado desde que hecha una ya estimable dama joven la vimos en la compañía de Pepita Díaz, en el Arbeu, hace dos lustros y pico. Haré periodismo, es decir, "contaré", para poner mis notas e informaciones al día.

Guido Cantini, en la madurez de su talento de comediógrafo mitad a la francesa, mitad a la húngara, escribió Daniele tra i leoni para el gran actor cuarentón Sergio Tófano, que en 1936 dirigía una excelente compañía de la que era primera actriz Eva Maltagliati, intérprete, como Tófano, de otras piezas de Cantini. Daniele tra i leoni se representó por primera vez la noche del 13 de octubre de 1936 –año XIV de la era fascista– en el teatro Alfieri, de Turín. Fue un éxito, particularmente para Tófano, actor de vena dramática, quien sabía estaba representado un papel a medida de su temperamento, lo que, sabido a tiempo por Carlos Riquelme, intérprete en México de Daniel, le hubiera advertido que el personaje cantiniano no es la representación de un pobre hombre tímido, sin voluntad, a la manera de los "grotescos" de Arniches, que es como lo entendió este excelente actor cómico que es Riquelme.

Sin embargo, resultó muy justa la versión escénica de Novo de Daniele tra i leoni, y marcará una efemérides en nuestro teatro por la revelación de una excelente actriz, Georgina Barragán, y de un muy bien cortado galán, Ramón Gay. También por la incorporación a estos inquietos grupos experimentales de la tesonera artista Beatriz Ramos.

En su afán de hallar una obra para su heterogéneo público, el empresario del Ideal, Carlos Lavergne, aceptó representar la traducción hecha por Federico Sodi, de una comedia de reciente éxito en París, La mujer de tu juventud de Jacques Deval. Confieso no conocer el original al francés de tan bella comedia, que ha dado ocasión a Lina Santamaría para pisar segura las tablas mexicanas, y confirmar qué excelente actor de carácter es Miguel Manzano. Completó con sobria intervención el tercer ángulo requerido de la obra y la interpretación, el gran actor Rafael Banquells. Creo que el "arreglo" de Sodi conservó lo mejor que tiene la pieza.

A propósito de estos "arreglos" de obras extranjeras, en los que nuestros traductores cortan y recortan, suprimen personajes y aun llegan a agregárselos si les hacen falta, recuerdo lo que recientemente dijo en Francia el escritor francorruso Henri Triyat: "Es más difícil triunfar en una obra dramática que en una novela. Y además se pasa de moda mucho más rápidamente. Yo creo que ese amor por la dificultad y ese deseo de sobresalir, es lo que sin dejar de atraer irrita a los novelistas. He visto a Mauriac escribir veinte veces una escena y un acto por la preocupación de hallar un ritmo rápido teatral en su exposición. En cambio, escribe las novelas de un tirón. Sé que Giraudoux modificaba considerablemente su texto durante los ensayos. En el fondo los novelistas se hallan en la situación de un hombre propicio a la pelea y a quien obligan a subir al `ring'; súbitamente advierte que el campo de su desplazamiento está reducido, que existen reglas estrictas y golpes prohibidos. Y no importa quién, tiembla... El novelista está acostumbrado a trabajar solo, y de pronto ve interponerse entre su obra y él un grupo de gentes encargadas de animar sus propósitos. Además, el novelista goza de una libertad de creación completa, disponiendo de tantos decorados como quiera, alargando el texto, dando vida o quitándosela a los personajes como desea... En el teatro la extensión es imposible, el público no la tolera... En cuanto hay cinco o seis réplicas que no interesan, el espectador se desinteresa. De hecho, el dramaturgo está sometido a las mismas preocupaciones que un jefe de estación. No hay en el mundo otro arte que conozca tantas servidumbres como el teatro; todo debe decirse en dos horas y no se tolera ninguna digresión. Es Gide quien dijo algo parecido a esto: `Así como el arte del pintor es una superficie a cubrir, el arte del dramaturgo es un arte a animar. ¿Se exige a un compositor una sinfonía de una duración determinada y de un pintor una tela cuya dimensión se determine lo mismo si se trata de un capullo de rosa o de la batalla de Waterloo?'"

Imaginamos que la escena de La mujer de tu juventud que Deval rehizo varias veces, es la que Sodi recortó en su "arreglo" para el público y el tiempo de México. Lo propio, y más grave, hizo Rooner con La desconocida de Arrás de Armando Salacrou, porque su "arreglo" parece estar destinado a ser interpretado ante un público de minorías selectas por un grupo de actores no profesionales. La desconcertante situación escénica que plantea la comedia de Salacrou exige el mayor respeto al texto y la mejor y más obediente disciplina de parte del director. Rooner se tomó las mayores libertades, pero cuánta no será la bondad de la pieza que su presentación, desarrollo y representación no perdió ni interés ni emoción.

Material humano procedente de diversos grupos experimentales interpretó La desconocida de Arrás, y no siempre estuvieron los jóvenes actores a la altura de representación tan responsable. Merecen, sin embargo, un elogio, el joven actor español Fernando Galiana, que con esta obra pisó por primera vez escenario mexicano; Fausto Morones, Félix Samper, Julio Monterde y Jorge Vidal. La desconocida de Arrás, a cargo de la señorita Luz Salinas, no nos dio ocasión de conocerla mejor; la intervención de la señorita Georgina Barragán en esta pieza me pareció inferior, a punto de defraudarnos, a la que una semana antes le vimos en la comedia de Cantini. Una escenografía modesta y ambiciosa a la vez de Luisa Erbolova, logró dar a la representación el clima de fantástica irrealidad necesaria en pieza característica de teatro surrealista.