FICHA TÉCNICA



Título obra El hogar de la serpiente

Autoría María Elena Aura

Dirección Gerard Huilier

Elenco Rita Macedo, Alma Muriel, Salvador Noriega, Raúl Casillas

Escenografía Juan José Sánchez Vega

Espacios teatrales Foro Shakespeare

Referencia Bruno Bert, “El hogar de la serpiente”, en Tiempo Libre, 10 diciembre 1992, p. 33.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica


Teatro

El hogar de la serpiente

Bruno Bert

En el Foro Shakespeare se está presentando una obra de María Elena Aura bajo la dirección de Gerard Huillier. Me refiero a El hogar de la serpiente, que tiene como intérpretes femeninas a Rita Macedo y Alma Muriel, en el papel de madre e hija, acompañadas por dos adolescentes en el inicio de su carrera: Salvador Noriega y Raúl Casillas, que fungen a su vez como hijos de esta última, completando así un panorama de tres generaciones listas para desgarrarse mutuamente en el drama familiar que se nos presenta.

La obra es de carácter absolutamente realista, y bajo esta tónica está asumida por Juan José Sánchez Vega que, como escenógrafo, reconstruye casi meticulosamente la planta de una pequeña casa de suburbio en el escenario múltiple de la Shakespeare, dejándolo para un ortodoxo planteo a la italiana. Es un acercamiento del tipo "documentalista", que pretende más registrar una clase que reinterpretarla a partir del uso de los objetos y el detalle, y una cierta "rudeza" en el oficio.

El libro plantea las relaciones de una familia destruida, con carencia de padre. Los hijos con la abuela, la madre con su nueva pareja y las obligaciones materiales para mantener a todos. Crisis de valores y de afectividades. Intolerancia. Todos los condimentos de la pieza para una masacre a conciencia. Está bien hilvanado, aunque uno siente que es un material que no hace aportes sobre lo ya tantas veces expresado dentro de estos terrenos, y a los pocos minutos advertimos que volveremos a recorrer caminos que el teatro ha hecho ya rutina, aunque las palabras vayan cambiando en cada caso, junto con los detalles de las circunstancias.

Siento que más que una obra es un ejercicio para un dramaturgo joven, probándose, y que este tipo de trabajos Se encuentran mejor cobijados en los espacios preparatorios de las escuelas de actuación que en los teatros profesionales. Allí también los actores bisoños están quebrando lanzas y todo adquiere una justa medida y proporción.

Aquí, un director con los años de experiencia de Huillier, toma este material y trata de apuntarlo a partir sobre todo de algunas imágenes "transgresivas", como son los desnudos de los muchachos, sus relaciones homosexuales, alguno que otro ejercicio masturbatorio... que constituyen un material viable que combina con lo grueso del lenguaje y con !o picado de las situaciones que se van dando en un crescendo que necesariamente desembocará en la tragedia, aunque no sepamos con certidumbre a quién habrá de tocarle en esa especie de ruleta rusa en donde las agresiones se disparan al azar de las neurosis. Se trata de un trabajo "de memoria", en cuanto que no hay en él un desarrollo en profundidad desafiando la creatividad de un director. Es más bien combinar efectos a lo largo de una trama.

Se me comentaba sobre la pertinencia o no del realismo. No es ese el problema. No hay estilos buenos o malos por si mismos; todo está en la calidad del producto como obra completa, como hecho en marcha, como acto viviendo en un escenario. Y lo que está flanqueando es esto. Los dos muchachos trabajan bien, pero es obvio que les falta tiempo y tablas, ya que no basta un cuerpo desnudo para fabricar un actor. Pero tienen perspectivas porque hay entrega y ganas, a partir de un presente que, naturalmente, aún resulta modesto.

En lo que hace a Rita Macedo, es interesante su composición, aunque se le nota una cierta timidez escénica que no hace al personaje. En cuanto a Alma Muriel... es un estilo de actuación o sobre-actuación, según quiera verse, que en lo personal siento como totalmente distanciante con este tipo de trabajos; con sus llantos fingidos y sus estereotipos de dolor. De todas maneras se da un verdadero combate, en donde las presencias quedan equilibradas por el oficio de la dirección. El hogar de las serpiente es en definitiva un producto modesto, con algunos puntos de interés, en este final de temporada.