FICHA TÉCNICA



Título obra La señorita Julia

Autoría August Strindberg

Dirección Flora Dantus

Elenco Ana Colchero, Laura Masana, Alberto Estrella

Escenografía Ana García

Iluminación Andrés Alemán

Música Rodrigo Mendoza

Espacios teatrales Teatro Juan Ruiz de Alarcón

Referencia Bruno Bert, “Intentos para ser señorita”, en Tiempo Libre, 19 noviembre 1992, p. 37.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica


Teatro

Intentos para ser señorita

Bruno Bert

De las obras de Strindberg, supongo que La señorita Juliaes la más difundida. Apenas posterior en un año (de 1888) a El Padre (que casualmente también se. halla en temporada en estos momentos), hace parte de un grupo de obras que suelen identificarse bajo el calor de la influencia naturalista de la escuela francesa.

Prácticamente de dos personajes —el criado y la señora— con participación de un tercero —la cocinera, que reenfoca el conflicto con su visión— posee múltiples motivos de seducción para un director: desde la habilidosa constructiva que demuestra el texto; pasando por el valor literario del mismo y el complejo sistema de ideas que expone en relación con las clases, los traumas psicológicos y el rol de los sexos, hasta la posibilidad de lucimiento que la obra da para el par de actores que habrán de asumir a los torturados y finalmente miserables personajes centrales. Tal vez no casualmente, la primera Julia fue justamente la esposa del mismo Strindberg, la bella actriz Siri von Essen, con la que mantuviera tempestuosísimas relaciones teatrales y maritales.

Ahora, Flora Dantus acaba de llevar a escena a La señorita Julia, en el Juan Ruiz de Alarcón, luego de varios años de ausencia de los teatros mexicanos.

La escenografía es de Ana García y resulta interesante en su casi minucioso naturalismo un tanto poetizado. Tal vez dé como resultado un espacio excesivamente grande y aireado para un lugar social y emocionalmente tan asfixiante como debe ser la cocina del señor Conde, que pediría planos que constriñeran más a los personajes; pero de todas maneras su trabajo, combinado con la música de Rodrigo Mendoza y la iluminación de Andrés Alemán, no resultan desentonantes, y proponen bases interesantes para la puesta. A su vez el trabajo de la directora nos resulta bastante más fluido que lo último que habíamos visto de ella hace ya bastante tiempo, sin llegar a ser especialmente creativo. Digamos que se mueve dentro de un margen de corrección, con algunos aciertos de imágenes; cierta dificultad para comprender el clima justo de Strindberg y algunas caídas en lo que hace al manejo de los actores. Cristina, Juan y Julia (Laura Masana, Alberto Estrella y Ana Colchero) se muestran sólidos e incluso atrayentes en toda la primera parte (hasta la entrada del coro de criados) y en algunos momentos posteriores cuando el clima no exija picos especialmente altos y matices muy diferenciados.

Hasta ese tono medio, actores y directora funcionan correctamente; pero cuando se necesita ese algo más capaz de-elevar la obra, y conectarnos hacia los estados de crisis tan afectos a Strindberg, hacia las confrontaciones sin salida; hacia las patologías de comportamiento que acompañan ciertas tesis del autor, entonces el espectáculo comienza a hacer agua porque ni los actores alcanzan el punto justo, ni la directora atina a un manejo particularizado y de conjunto para superar la situación.

De todas maneras y a pesar de los corrimientos, siento a esta Señorita Julia construida con dignidad y compromiso por parte del equipo. Si no salió lo mejor, al menos se ha intentado.