FICHA TÉCNICA



Título obra Perversidad sexual en Chicago

Autoría David Mamet

Dirección José Luis Cruz

Elenco Jaime Garza, Tina Romero, Alonso Echánove, Verónica Terán

Escenografía Humberto Figueroa

Espacios teatrales Teatro 29 de Diciembre

Referencia Bruno Bert, “Perversidad: corrupción de las costumbres o de la calidad (según Larousse)”, en Tiempo Libre, 30 mayo 1991, p. 27.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica


Teatro

Perversidad: corrupción de las costumbres o de la calidad (según Larousse)

Bruno Bert

En una vieja discusión un tanto bizantina aquella que intenta establecer cuál de los géneros es más difícil de montar, pero generalmente se reactualiza a partir de la visión de una nueva comedia, como en este caso. El hecho es que José Luis Cruz acaba de estrenar Perversidad sexual en Chicago, una obra de David Mamet, en el teatro 29 de diciembre. En lo personal no creo que la calidad de un producto tenga relación alguna con el género ni con las dificultades implícitas al mismo, sino con el talento de los que participan y la seriedad con que asumen el trabajo. Veamos un poco éste.

No conozco la obra del señor Mamet, pero si tengo que juzgarla a partir de esta comedia tampoco siento apuro alguno por llegar a ella y más bien tendré en cuenta su nombre para evitar la pérdida de tiempo que implicaría una lectura de ese tipo. No es un material débil, es más bien un producto detestable en donde este buen señor acumula una impresionante cantidad de repeticiones de palabras como "coger", "chichis", "mamar" y otras por el estilo prejuzgando que en eso consiste el humor. Estoy lejos de tener prejuicios verbales pero sí rechazo de plano el menosprecio al público que implica considerarlo como un infradotado capaz de divertirse sólo por reiteración de "palabras-resortes" como las mencionadas.

Confieso que el título me había parecido interesante, algo así como aquella película de W.A. Todo lo que Ud. quería saber sobre el sexo y no se atrevía a preguntar, y por ende asistí con la mejor predisposición. Al término del primer acto sentí que era realmente una injusticia que los críticos no podamos irnos, como cualquier espectador, en el momento en que se nos dé la gana. Pero si la obra carece prácticamente de argumento y las escenas no son más que una suma de lugares comunes sobre las relaciones de pareja y la sexualidad, tal vez, de haber existido la dirección, las cosas podrían haberse hecho algo más interesantes al menos a niveles visuales. Pero no es así. Aquí más bien es una especie de "dirección de tránsito" con carriles de entradas y salidas y los lugares de estacionamiento para los actores. El ritmo, con un trabajo de casi dos horas y media, parece no haberse tenido en cuenta, lo que transforma la sucesión de situaciones en algo monótono y tan reiterativo como el texto mismo. A decir verdad, con la experiencia que los intérpretes tienen, bien podrían haber realizado solos este montaje, ya que ni siquiera hay una incidencia sobre su labor para un mejor aprovechamiento de los personajes, los momentos y las situaciones: una vez presentados no hacen más que repetirse sobre un mismo esquema sin tan sólo agotarlo en cuanto a potencialidad.

La escenografía, de Humberto Figueroa simplemente triangula el espacio para esta eterna reiteración de movimientos y acciones: cama, bar y oficina con un espacio central resignificable por plataformas móviles. Como concepción es correcta, como realización es rutinaria, aunque por supuesto, no es lo más grave si lo comparamos con el libreto y la puesta misma. Por último nos quedan los actores: Jaime Garza, Tina Romero, Alonso Echánove y Verónica Terán. Y bien, son profesionales y como tales asumen este juego, pero su labor, con todos los obstáculos y ausencias mencionadas queda realmente limitada a la entrega y las ganas que le ponen.

Y lo demás es silencio...

Tina Romero en Perversidad sexual en Chicago, de David Mamet, dirección José Luis Cruz, Teatro 29 de Diciembre (Antonio Caso e Insurgentes, San Rafael); jueves a sábado (19:15 y 21:15); domingo (17:30 y 19:30 horas) Fotografía de Luis Fernando Moguel.