FICHA TÉCNICA



Título obra ...Y la maestra bebe un poco

Autoría Paul Zindel

Dirección Nancy Cárdenas

Elenco Ofelia Guilmain, Lucía Guilmain, Patricia Reyes Espíndola, Mari Carmen Vela, Carlos Torres

Espacios teatrales Teatro Jorge Negrete

Referencia Bruno Bert, “Cruda teatral”, en Tiempo Libre, 22 marzo 1990, p. 39.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica


Teatro

Cruda teatral

Bruno Bert

Una obra debiera interesarnos como una totalidad en donde resulte difícil desglosar las partes, esa tarea un tanto artificial que hace el crítico cuando analiza, cortando sobre el cuerpo vivo del espectáculo. Sin embargo, cuanto más débil se muestre el trabajo tanto más se tiende a buscar entre los fragmentos que lo componen algo vivo, algo que conserve una traza de interés, para, apoyándose en él, lanzarse a mirar el entorno. En el caso de muchas obras -la que vimos hoy es un ejemplo- eso resulta bastante difícil, porque la rutina campea en todos lados. En este tipo de trabajos la obra escrita es como un basamento, pero ¿qué rescatar de ... y la maestra bebe un poco? La estructura está tan rellena de palabras que no hacen a lo esencial, que sólo ilustran, divagan, que intentan conceder al humor, que tienen como única finalidad que el tiempo pase, que finalmente, cuando cae el telón sobre el segundo acto uno se pregunta dónde quedó la carne, donde quedaron los huesos y los nervios en medio de tanta adiposidad y pellejo.

Queriendo cuestionar a la familia, la represión materna, los sistemas educativos y hasta el mismo vegetarianismo, se queda finalmente sin encarar nada a fondo, lanzando líneas que pronto se pierden en el espacio sumergidas en ese mar de palabras poco substanciales que marcábamos antes. Ruido hay mucho, pero nueces, en realidad muy pocas. Pieza que es al mismo tiempo comedia en tono fársico, tampoco los géneros resultan muy definidos en ella. Y esto importaría muy poco si los resultados fueran sólidos, pero realmente Paul Zindel, su autor, sobrevuela todo sin posarse más que en el aire. También Virginia Wolff tomaba un poco, pero hay una cierta distancia...

No pudiendo apoyarnos en lo que aquí debiera ser lo más sólido, miramos al espacio y nos encontramos que el escenógrafo ni siquiera figura en el programa de mano. Y bien que hace en mantener el anonimato. Nos volvemos entonces hacia la actuación: Ofelia Guilmáin, Lucía Guilmáin, Patricia Reyes Spíndola, Mari Carmen Vela y Carlos Torres.

Para la señora Guilmáin esto como un paseo en una tarde de verano: algo que se hace sin necesidad del más mínimo esfuerzo (me refiero a esfuerzo creativo, claro) y que se olvida a las dos horas. Y no sucede otra cosa con los demás actores. En algunos casos no lucía Guilmáin, por ejemplo -el trabajo de composición es un poco más complejo, pero todo se muestra tan epidérmico, tan de composición inmediata, que la vida obviamente no pasa nunca por el escenario.

Como la iluminación, vestuario y demás elementos de este tipo también son absolutamente irrelevantes, nos queda únicamente la dirección. Pero ¿Se puede pensar que de semejante panorama emerja una dirección creativa? Naturalmente, no, ya que la dirección es justamente el toque y la visión personal de la suma de las cosas mencionadas. El director, condenado a no aparecer en escena, está en realidad en todas partes, debe poder sentirse claramente su presencia sin ver su mano en forma directa en ninguno de los componentes. Nancy Cárdenas se hace cargo de ella, pero sin dejar rastro salvo en la debilidad de todo el producto.

Como vemos, es una pena, porque en este caso ni aún fragmentando el espectáculo hallamos una pequeña isla que nos mantenga en pie. Restituyendo la totalidad sólo podemos ver un simple producto comercial de paso por nuestras carteleras.

Patricia Reyes Spíndola y Ofelia Guilmáin en ...Y la maestra bebe un poco, de Paul Zindel, dirección Nancy Cárdenas, Teatro Jorge Negrete (Ignacio Manuel Altamirano 128, San Rafael, 535-2246); martes a jueves (20:30); viernes y sábado (19:00 y 21:00); domingo (1700 y 19.00 horas).